500. ¿Cómo ha de ser considerado un hijo?
2378
El hijo es un don de Dios, el don más grande dentro del Matrimonio.
No existe el derecho a tener hijos ("tener un hijo, sea como sea"). Sí existe, en
cambio, el derecho del hijo a ser fruto del acto conyugal de sus padres, y
también el derecho a ser respetado como persona desde el momento de su
concepción.
501. ¿Qué pueden hacer los esposos cuando no
tienen hijos?
2379
Cuando el don del hijo no les es concedido, los esposos, después de haber
agotado todos los legítimos recursos de la medicina, pueden mostrar su
generosidad mediante la tutela o la adopción, o bien realizando servicios
significativos en beneficio del prójimo. Así ejercen una preciosa fecundidad
espiritual.
502. ¿Cuáles son las ofensas a la dignidad del
Matrimonio?
2380-2391
2400
Las ofensas a la dignidad del Matrimonio son las siguientes: el adulterio,
el divorcio, la poligamia, el incesto, la unión libre (convivencia,
concubinato) y el acto sexual antes o fuera del matrimonio.
SÉPTIMO
MANDAMIENTO:
NO
ROBARÁS
503. ¿Qué declara el séptimo mandamiento?
2401-2402
El séptimo mandamiento declara el destino y distribución universal de los
bienes; el derecho a la propiedad privada; el respeto a las personas, a sus
bienes y a la integridad de la creación. La Iglesia encuentra también en este
mandamiento el fundamento de su doctrina social, que comprende la recta gestión
en la actividad económica y en la vida social y política; el derecho y el deber
del trabajo humano; la justicia y la solidaridad entre las naciones y el amor a
los pobres.
504. ¿Qué condiciones se requieren para el
derecho a la propiedad privada?
2403
Existe el derecho a la propiedad privada cuando se ha adquirido o recibido
de modo justo, y prevalezca el destino universal de los bienes, para satisfacer
las necesidades fundamentales de todos los hombres.
505. ¿Cuál es la finalidad de la propiedad
privada?
2404-2406
La finalidad de la propiedad privada es garantizar la libertad y la dignidad
de cada persona, ayudándole a satisfacer las necesidades fundamentales propias,
las de aquellos sobre los que tiene responsabilidad, y también las de otros que
viven en necesidad.
506. ¿Qué otras cosas prescribe el séptimo
mandamiento?
2407-2415
2450-2451
El séptimo mandamiento prescribe el respeto a los bienes ajenos mediante la
práctica de la justicia y de la caridad, de la templanza y de la solidaridad.
En particular, exige el respeto a las promesas y a los contratos estipulados;
la reparación de la injusticia cometida y la restitución del bien
robado; el respeto a la integridad de la Creación, mediante el uso prudente
y moderado de los recursos minerales, vegetales y animales del universo, con
singular atención a las especies amenazadas de extinción.
507. ¿Cuál debe ser el comportamiento del hombre
para con los animales?
2416-2418
2457
El hombre debe tratar a los animales, criaturas de Dios, con benevolencia,
evitando tanto el desmedido amor hacia ellos, como su utilización
indiscriminada, sobre todo en experimentos científicos, efectuados al margen de
los límites razonables y con inútiles sufrimientos para los animales mismos.
508. ¿Qué prohíbe el séptimo mandamiento?
2408-2413
2453-2455
El séptimo mandamiento prohíbe ante todo el robo, que es la usurpación del
bien ajeno contra la razonable voluntad de su dueño. Esto sucede también cuando
se pagan salarios injustos, cuando se especula haciendo variar artificialmente
el valor de los bienes para obtener beneficio en detrimento ajeno, y cuando se
falsifican cheques y facturas. Prohíbe además cometer fraudes fiscales o
comerciales y ocasionar voluntariamente un daño a las propiedades privadas o
públicas. Prohíbe igualmente la usura, la corrupción, el abuso privado de
bienes sociales, los trabajos culpablemente mal realizados y el despilfarro.
509. ¿Cuál es el contenido de la doctrina social
de la Iglesia?
2419-2423
La doctrina social de la Iglesia, como desarrollo orgánico de la verdad del
Evangelio acerca de la dignidad de la persona humana y sus dimensiones
sociales, contiene principios de reflexión, formula criterios de juicio y
ofrece normas y orientaciones para la acción
510. ¿Cuándo interviene la Iglesia en materia
social?
2420
2458
La Iglesia interviene emitiendo un juicio moral en materia económica y
social, cuando lo exigen los derechos fundamentales de la persona, el bien
común o la salvación de las almas.
511. ¿Cómo ha de ejercerse la vida social y
económica?
2459
La vida social y económica ha de ejercerse según los propios métodos, en el
ámbito del orden moral, al servicio del hombre en su integridad y de toda la
comunidad humana, en el respeto a la justicia social. La vida social y
económica debe tener al hombre como autor, centro y fin.
512. ¿Qué se opone a la doctrina social de la
Iglesia?
2424-2425
Se oponen a la doctrina social de la Iglesia los sistemas económicos y
sociales que sacrifican los derechos fundamentales de las personas, o que hacen
del lucro su regla exclusiva y fin último. Por eso la Iglesia rechaza las
ideologías asociadas, en los tiempos modernos, al "comunismo" u otras formas
ateas y totalitarias de "socialismo". Rechaza también, en la práctica del
"capitalismo", el individualismo y la primacía absoluta de las leyes del
mercado sobre el trabajo humano.
513. ¿Qué significado tiene el trabajo para el
hombre?
2426-2428
2460-2461
Para el hombre, el trabajo es un deber y un derecho, mediante el cual
colabora con Dios Creador. En efecto, trabajando con empeño y competencia, la
persona actualiza las capacidades inscritas en su naturaleza, exalta los dones
del Creador y los talentos recibidos; procura su sustento y el de su familia y
sirve a la comunidad humana. Por otra parte, con la gracia de Dios, el trabajo
puede ser un medio de santificación y de colaboración con Cristo para la
salvación de los demás.
514. ¿A qué tipo de trabajo tiene derecho toda
persona?
2429,
2433-2434
El acceso a un trabajo seguro y honesto debe estar abierto a todos, sin
discriminación injusta, dentro del respeto a la libre iniciativa económica y a
una equitativa distribución.
515. ¿Cuál es la responsabilidad del Estado con
respecto al trabajo?
2431
Compete al Estado procurar la seguridad sobre las garantías de las
libertades individuales y de la propiedad, además de un sistema monetario
estable y de unos servicios públicos eficientes; y vigilar y encauzar el
ejercicio de los derechos humanos en el sector económico. Teniendo en cuenta
las circunstancias, la sociedad debe ayudar a los ciudadanos a encontrar
trabajo.
516. ¿Qué compete a los dirigentes de empresa?
2432
Los dirigentes de las empresas tienen la responsabilidad económica y ecológica
de sus operaciones. Están obligados a considerar el bien de las personas y no
solamente el aumento de las ganancias, aunque éstas son necesarias para
asegurar las inversiones, el futuro de las empresas, los puestos de trabajo y
el buen funcionamiento de la vida económica.
517. ¿Qué deberes tienen los trabajadores?
2435
Los trabajadores deben cumplir con su trabajo en conciencia, con competencia
y dedicación, tratando de resolver los eventuales conflictos mediante el
diálogo. El recurso a la huelga no violenta es moralmente legítimo cuando se
presenta como el instrumento necesario, en vistas a unas mejoras proporcionadas
y teniendo en cuenta el bien común.
518. ¿Cómo se realiza la justicia y la solidaridad
entre las naciones?
2437-2441
En el plano internacional, todas las naciones e instituciones deben obrar
con solidaridad y subsidiaridad, a fin de eliminar, o al menos reducir, la
miseria, la desigualdad de los recursos y de los medios económicos, las
injusticias económicas y sociales, la explotación de las personas, la
acumulación de las deudas de los países pobres y los mecanismos perversos que
obstaculizan el desarrollo de los países menos desarrollados.
519. ¿De qué modo participan los cristianos en la
vida política y social?
2442
Los fieles cristianos laicos intervienen directamente en la vida política y
social, animando con espíritu cristiano las realidades temporales, y
colaborando con todos como auténticos testigos del Evangelio y constructores de
la paz y de la justicia.
520. ¿En qué se inspira el amor a los pobres?
2443-2449
2462-2463
El amor a los pobres se inspira en el Evangelio de las bienaventuranzas y en
el ejemplo de Jesús en su constante atención a los pobres. Jesús dijo: "Cuanto
hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis" (Mt 25, 40).
El amor a los pobres se realiza mediante la lucha contra la pobreza material, y
también contra las numerosas formas de pobreza cultural, moral y religiosa. Las
obras de misericordia espirituales y corporales, así como las numerosas
instituciones benéficas a lo largo de los siglos, son un testimonio concreto
del amor preferencial por los pobres que caracteriza a los discípulos de Jesús.
OCTAVO MANDAMIENTO:
NO DARÁS FALSO TESTIMONIO NI MENTIRÁS
521. ¿Qué deberes tiene el hombre hacia la
verdad?
2462-2470
2504
Toda persona está llamada a la sinceridad y a la veracidad en el hacer y en
el hablar. Cada uno tiene el deber de buscar la verdad y adherirse a ella,
ordenando la propia vida según las exigencias de la verdad. En Jesucristo, la
verdad de Dios se ha manifestado íntegramente: Él es la Verdad. Quien le
sigue vive en el Espíritu de la verdad, y rechaza la doblez, la simulación y la
hipocresía.
522. ¿Cómo se da testimonio de la verdad?
2471-2474
2505-2506
El cristiano debe dar testimonio de la verdad evangélica en todos los campos
de su actividad pública y privada; incluso con el sacrificio, si es necesario,
de la propia vida. El martirio es el testimonio supremo de la verdad de la fe.
523.¿Qué prohíbe el octavo mandamiento?
2475-2487
2507-2509
El octavo mandamiento prohíbe:
1) El
falso testimonio, el perjurio y
la mentira, cuya gravedad se mide según la naturaleza de la verdad que
deforma, de las circunstancias, de las intenciones del mentiroso y de los daños
ocasionados a las víctimas.
2) El
juicio temerario, la
maledicencia,
la
difamación y la
calumnia, que perjudican o destruyen la buena
reputación y el honor, a los que tiene derecho toda persona.
3) El
halago, la
adulación o
la
complacencia, sobre todo si están orientados a pecar gravemente o
para lograr ventajas ilícitas.
Una culpa cometida contra la
verdad debe ser reparada, si ha causado daño a otro.
524. ¿Qué exige el octavo mandamiento?
2488-2492
2510-2511
El octavo mandamiento exige el respeto a la verdad, acompañado de la
discreción de la caridad: en la comunicación y en la información,
que deben valorar el bien personal y común, la defensa de la vida privada y el
peligro del escándalo; en la reserva de los secretos profesionales, que
han de ser siempre guardados, salvo en casos excepcionales y por motivos graves
y proporcionados. También se requiere el respeto a las confidencias
hechas bajo la exigencia de secreto.
525. ¿Cuál debe ser el uso de los medios de
comunicación social?
2493-2499
2512
La información a través de los medios de comunicación social debe estar al
servicio del bien común, y debe ser siempre veraz en su contenido e íntegra,
salvando la justicia y la caridad. Debe también expresarse de manera honesta y
conveniente, respetando escrupulosamente las leyes morales, los legítimos
derechos y la dignidad de las personas.
526. ¿Qué relación existe entre la verdad, la
belleza y el arte sacro?
2500-2503
2513
La verdad es bella por sí misma. Supone el esplendor de la belleza
espiritual. Existen, más allá de la palabra, numerosas formas de expresión de
la verdad, en particular en las obras de arte. Son fruto de un talento donado
por Dios y del esfuerzo del hombre. El arte sacro, para ser bello y
verdadero, debe evocar y glorificar el Misterio del Dios manifestado en Cristo,
y llevar a la adoración y al amor de Dios Creador y Salvador, excelsa Belleza
de Verdad y Amor.
NOVENO MANDAMIENTO:
NO CONSENTIRÁS PENSAMIENTOS NI DESEOS IMPUROS
527. ¿Qué exige el noveno mandamiento?
2514-2516
2528-2530
El noveno mandamiento exige vencer la concupiscencia carnal en los
pensamientos y en los deseos. La lucha contra esta concupiscencia supone la
purificación del corazón y la práctica de la virtud de la templanza.
528. ¿Qué prohíbe el noveno mandamiento?
2517-2519
2531-2532
El noveno mandamiento prohíbe consentir pensamientos y deseos relativos a
acciones prohibidas por el sexto mandamiento.
529. ¿Cómo se llega a la pureza del corazón?
2520
El bautizado, con la gracia de Dios y luchando contra los deseos
desordenados, alcanza la pureza del corazón mediante la virtud y el don de la
castidad, la pureza de intención, la pureza de la mirada exterior e interior,
la disciplina de los sentimientos y de la imaginación, y con la oración.
530.¿Qué otras cosas exige la pureza?
2521-2527
2533
La pureza exige el pudor, que, preservando la intimidad de la persona,
expresa la delicadeza de la castidad y regula las miradas y gestos, en
conformidad con la dignidad de las personas y con la relación que existe entre
ellas. El pudor libera del difundido erotismo y mantiene alejado de cuanto
favorece la curiosidad morbosa. Requiere también una purificación del
ambiente social, mediante la lucha constante contra la permisividad de las
costumbres, basada en un erróneo concepto de la libertad humana.
DÉCIMO MANDAMIENTO:
NO CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS
531. ¿Qué manda y qué prohíbe el décimo
mandamiento?
2534-2540
2551-2554
Este mandamiento, que complementa al precedente, exige una actitud interior
de respeto en relación con la propiedad ajena, y prohíbe la avaricia, el
deseo desordenado de los bienes de otros y la envidia, que
consiste en la tristeza experimentada ante los bienes del prójimo y en el deseo
desordenado de apropiarse de los mismos.
532. ¿Qué exige Jesús con la pobreza del corazón?
2544-2547
2556
Jesús exige a sus discípulos que le antepongan a Él respecto a todo y a
todos. El desprendimiento de las riquezas -según el espíritu de la pobreza
evangélica- y el abandono a la providencia de Dios, que nos libera de la
preocupación por el mañana, nos preparan para la bienaventuranza de "los pobres
de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos" (Mt 5, 3).
533. ¿Cuál es el mayor deseo del hombre?
2548-2550
2557
El mayor deseo del hombre es ver a Dios. Éste es el grito de todo su ser:
"¡Quiero ver a Dios!". El hombre, en efecto, realiza su verdadera y plena
felicidad en la visión y en la bienaventuranza de Aquel que lo ha creado por
amor, y lo atrae hacia sí en su infinito amor.
"El
que ve a Dios obtiene todos los bienes que se pueden concebir"
(San
Gregorio de Nisa).
CUARTA
PARTE
LA ORACIÓN CRISTIANA
PRIMERA SECCIÓN
LA ORACIÓN
EN LA
VIDA CRISTIANA
534. ¿Qué es la oración?
2558-2565
2590
La oración es la elevación del alma a Dios o la petición al Señor de bienes
conformes a su voluntad. La oración es siempre un don de Dios que sale al
encuentro del hombre. La oración cristiana es relación personal y viva de los
hijos de Dios con su Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el
Espíritu Santo, que habita en sus corazones.
CAPÍTULO
PRIMERO
LA REVELACIÓN DE LA ORACIÓN
535. ¿Por qué existe una vocación universal a la
oración?
2566-2567
2591
Existe una vocación universal a la oración, porque Dios, por medio de la
creación, llama a todo ser desde la nada; e incluso después de la caída, el
hombre sigue siendo capaz de reconocer a su Creador, conservando el deseo de
Aquel que le ha llamado a la existencia. Todas las religiones y, de modo
particular, toda la historia de la salvación, dan testimonio de este deseo de
Dios por parte del hombre; pero es Dios quien primero e incesantemente atrae a
todos al encuentro misterioso de la oración.
LA
REVELACIÓN DE LA ORACIÓN
EN EL
ANTIGUO TESTAMENTO
536. ¿En qué sentido Abraham es un modelo de
oración?
2570-2573
2592
Abraham es un modelo de oración porque camina en la presencia de Dios, le
escucha y obedece. Su oración es un combate de la fe porque, aún en los
momentos de prueba, él continúa creyendo que Dios es fiel. Aún más, después de
recibir en su propia tienda la visita del Señor que le confía sus designios,
Abraham se atreve a interceder con audaz confianza por los pecadores.
537. ¿Cómo oraba Moisés?
2574-2577
2593
La oración de Moisés es modelo de la oración contemplativa: Dios, que llama
a Moisés desde la zarza ardiente, conversa frecuente y largamente con él "cara
a cara, como habla un hombre con su amigo" (Ex 33, 11).
De esta intimidad con Dios, Moisés saca la fuerza para interceder con tenacidad
a favor del pueblo; su oración prefigura así la intercesión del único mediador,
Cristo Jesús.
538. ¿Qué relaciones tienen en el Antiguo
Testamento el templo y el rey con la oración?
2578-2580
2594
A la sombra de la morada de Dios -el Arca de la Alianza y más tarde el
Templo- se desarrolla la oración del Pueblo de Dios bajo la guía de sus
pastores. Entre ellos, David es el rey "según el corazón de Dios" (cf Hch 13,
22), el pastor que ora por su pueblo. Su oración es un modelo
para la oración del pueblo, puesto que es adhesión a la promesa divina, y
confianza plena de amor, en Aquél que es el solo Rey y Señor.
539. ¿Qué papel desempeña la oración en la misión
de los Profetas?
2581-2584
Los Profetas sacan de la oración luz y fuerza para exhortar al pueblo a la
fe y a la conversión del corazón: entran en una gran intimidad con Dios e
interceden por los hermanos, a quienes anuncian cuanto han visto y oído del
Señor. Elías es el padre de los Profetas, de aquellos que buscan el Rostro de
Dios. En el monte Carmelo, obtiene el retorno del pueblo a la fe gracias a la
intervención de Dios, al que Elías suplicó así: "¡Respóndeme, Señor,
respóndeme!" (1R 18, 37).
540. ¿Cuál es la importancia de los Salmos en la
oración?
2579
2585-2589
2596-2597
Los Salmos son el vértice de la oración en el Antiguo Testamento: la Palabra
de Dios se convierte en oración del hombre. Indisociablemente individual y comunitaria,
esta oración, inspirada por el Espíritu Santo, canta las maravillas de Dios en
la creación y en la historia de la salvación. Cristo ha orado con los Salmos y
los ha llevado a su cumplimiento. Por esto, siguen siendo un elemento esencial
y permanente de la oración de la Iglesia, que se adaptan a los hombres de toda
condición y tiempo.
LA
ORACIÓN ES PLENAMENTE REVELADA
Y
REALIZADA EN JESÚS
541. ¿De quién aprendió Jesús a orar?
2599
2620
Conforme a su corazón de hombre, Jesús aprendió a orar de su madre y de la
tradición judía. Pero su oración brota de una fuente más secreta, puesto que es
el Hijo de Dios que, en su humanidad santa, dirige a su Padre la oración filial
perfecta.
542. ¿Cuándo oraba Jesús?
2600-2604
2620
El Evangelio muestra frecuentemente a Jesús en oración. Lo vemos retirarse
en soledad, con preferencia durante la noche; ora antes de los momentos
decisivos de su misión o de la misión de sus apóstoles. De hecho toda la vida
de Jesús es oración, pues está en constante comunión de amor con el Padre.
543. ¿Cómo oró Jesús en su pasión?
2605-2606
2620
La oración de Jesús durante su agonía en el huerto de Getsemaní y sus
últimas palabras en la Cruz revelan la profundidad de su oración filial: Jesús
lleva a cumplimiento el designio amoroso del Padre, y toma sobre sí todas las
angustias de la humanidad, todas las súplicas e intercesiones de la historia de
la salvación; las presenta al Padre, quien las acoge y escucha, más allá de
toda esperanza, resucitándolo de entre los muertos.
544. ¿Cómo nos enseña Jesús a orar?
2607-2614
2621
Jesús nos enseña a orar no sólo con la oración del Padre nuestro, sino
también cuando Él mismo ora. Así, además del contenido, nos enseña las
disposiciones requeridas por una verdadera oración: la pureza del corazón, que
busca el Reino y perdona a los enemigos; la confianza audaz y filial, que va
más allá de lo que sentimos y comprendemos; la vigilancia, que protege al
discípulo de la tentación.
545. ¿Porqué es eficaz nuestra oración?
2615-2616
Nuestra oración es eficaz porque está unida mediante la fe a la oración de
Jesús. En Él la oración cristiana se convierte en comunión de amor con el
Padre; podemos presentar nuestras peticiones a Dios y ser escuchados: "Pedid y
recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado" (Jn 16, 24).
546. ¿Cómo oraba la Virgen María?
2617;2622
2618;2674
2679
La oración de María se caracteriza por su fe y por la ofrenda generosa de
todo su ser a Dios. La Madre de Jesús es también la Nueva Eva, la "Madre de los
vivientes" (cf Gn 3, 20): Ella ruega a Jesús, su
Hijo, por las necesidades de los hombres.
547. ¿Existe en el Evangelio una oración de
María?
2619
Además de la intercesión de María en Caná de Galilea, el Evangelio nos
entrega el Magnificat (Lc 1, 46-55), que es el cántico de la
Madre de Dios y el de la Iglesia, la acción de gracias gozosa, que sube desde
el corazón de los pobres porque su esperanza se realiza en el cumplimiento de
las promesas divinas.
LA
ORACIÓN EN EL TIEMPO DE LA IGLESIA
548. ¿Cómo oraba la primera comunidad cristiana
de Jerusalén?
2623-2624
Al comienzo del libro de los Hechos de los Apóstoles, se narra que en la
primera comunidad de Jerusalén, educada por el Espíritu Santo en la vida de
oración, los creyentes "acudían asiduamente a las enseñanzas de los apóstoles,
a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones" (Hch 2, 42).
549. ¿Cómo interviene el Espíritu Santo en la
oración de la Iglesia?
2623. 2625
El Espíritu Santo, Maestro interior de la oración cristiana, educa a la
Iglesia en la vida de oración, y le hace entrar cada vez con mayor profundidad
en la contemplación y en la unión con el insondable misterio de Cristo. Las
formas de oración, tal como las revelan los escritos apostólicos y canónicos,
siguen siendo normativas para la oración cristiana.
550. ¿Cuáles son las formas esenciales de oración
cristiana?
2643-2644
Las formas esenciales de oración cristiana son la bendición y la adoración,
la oración de petición y de intercesión, la acción de gracias y la alabanza. La
Eucaristía contiene y expresa todas las formas de oración.
551. ¿Qué es la bendición?
2626-2627
2645
La bendición es la respuesta agradecida del hombre a los dones de Dios:
nosotros bendecimos al Todopoderoso, quien primeramente nos bendice y colma con
sus dones.
552. ¿Cómo se puede definir la adoración?
2628
La adoración es la prosternación del hombre, que se reconoce criatura
ante su Creador tres veces santo.
553. ¿Cuáles son las diversas formas de la
oración de petición?
2629-2633
2646
La oración de petición puede adoptar diversas formas: petición de perdón o
también súplica humilde y confiada por todas nuestras necesidades espirituales
y materiales; pero la primera realidad que debemos desear es la llegada del
Reino de Dios.
554. ¿En qué consiste la intercesión?
2634-2636
2647
La intercesión consiste en pedir en favor de otro. Esta oración nos une y
conforma con la oración de Jesús, que intercede ante el Padre por todos los
hombres, en particular por los pecadores. La intercesión debe extenderse
también a los enemigos.
555. ¿Cuándo se da gracias a Dios?
2637-2638
2648
La Iglesia da gracias a Dios incesantemente, sobre todo cuando celebra la
Eucaristía, en la cual Cristo hace partícipe a la Iglesia de su acción de
gracias al Padre. Todo acontecimiento se convierte para el cristiano en motivo
de acción de gracias.
556. ¿Qué es la oración de alabanza?
2639-2643
2649
La alabanza es la forma de oración que, de
manera más directa, reconoce que Dios es Dios; es totalmente desinteresada:
canta a Dios por sí mismo y le da gloria por lo que Él es.
CAPÍTULO
SEGUNDO
LA TRADICIÓN DE LA ORACIÓN
557. ¿Cuál es la importancia de la Tradición
respecto a la oración?
2650-2651
A través de la Tradición viva, es como en la Iglesia el Espíritu Santo enseña
a orar a los hijos de Dios. En efecto, la oración no se reduce a la
manifestación espontánea de un impulso interior, sino que implica
contemplación, estudio y comprensión de las realidades espirituales que se
experimentan.
FUENTES
DE LA ORACIÓN
558. ¿Cuáles son las fuentes de la oración
cristiana?
2652-2662
2658
Las fuentes de la oración cristiana son: la Palabra de Dios, que nos
transmite "la ciencia suprema de Cristo" (Flp 3, 8);
la Liturgia de la Iglesia, que anuncia, actualiza y comunica el misterio
de la salvación; las virtudes teologales; las situaciones cotidianas,
porque en ellas podemos encontrar a Dios.
"Te amo, Señor, y la única
gracia que te pido es amarte eternamente. Dios mío, si mi lengua no puede decir
en todos los momentos que te amo, quiero que mi corazón te lo repita cada vez
que respiro" (San Juan María Vianney).
EL CAMINO
DE LA ORACIÓN
559. ¿Hay en la Iglesia diversos caminos de
oración?
2663
En la Iglesia hay diversos caminos de oración, según los diversos contextos históricos,
sociales y culturales. Corresponde al Magisterio discernir la fidelidad de
estos caminos a la tradición de la fe apostólica, y compete a los pastores y
catequistas explicar su sentido, que se refiere siempre a Jesucristo.
560. ¿Cuál es el camino de nuestra oración?
2664
2680-2681
El camino de nuestra oración es Cristo, porque ésta se dirige a Dios nuestro
Padre pero llega a Él sólo si, al menos implícitamente, oramos en el Nombre de
Jesús. Su humanidad es, pues, la única vía por la que el Espíritu Santo nos
enseña a orar a Dios nuestro Padre. Por esto las oraciones litúrgicas concluyen
con la fórmula: "Por Jesucristo nuestro Señor".
561. ¿Cuál es el papel del Espíritu Santo en la
oración?
2670-2672
2680-2681
Puesto que el Espíritu Santo es el Maestro interior de la oración cristiana
y "nosotros no sabemos pedir como conviene" (Rm 8, 26),
la Iglesia nos exhorta a invocarlo e implorarlo en toda ocasión: "¡Ven,
Espíritu Santo!".
562. ¿En qué sentido es mariana la oración
cristiana?
2673-2679
2682
En virtud de la singular cooperación de María con la acción del Espíritu
Santo, la Iglesia ama rezar a María y orar con María, la orante perfecta, para
alabar e invocar con Ella al Señor. Pues María, en efecto, nos "muestra el
camino" que es su Hijo, el único Mediador.
563. ¿Cómo reza la Iglesia a María?
2676-2678
2682
La Iglesia reza a María, ante todo, con el Ave María, oración con la
que la Iglesia pide la intercesión de la Virgen. Otras oraciones marianas son
el Rosario, el himno Acáthistos, la Paraclisis, los himnos
y cánticos de las diversas tradiciones cristianas.
MAESTROS
DE ORACIÓN
564. ¿De qué modo los santos son maestros de la
oración?
2683-2684
2692-2693
Los santos son para los cristianos modelos de oración, y a ellos les pedimos
también que intercedan, ante la Santísima Trinidad, por nosotros y por el mundo
entero; su intercesión es el más alto servicio que prestan al designio de Dios.
En la comunión de los santos, a lo largo de la historia de la Iglesia, se han
desarrollado diversos tipos de espiritualidad, que enseñan a vivir y a
practicar la oración.
565. ¿Quién puede enseñar a rezar?
2685-2690
2694-2695
La familia cristiana constituye el primer ámbito de educación a la oración.
Hay que recomendar de manera particular la oración cotidiana en familia, pues
es el primer testimonio de vida de oración de la Iglesia. La catequesis, los
grupos de oración, la "dirección espiritual" son una escuela y una ayuda para
la oración.
566. ¿Cuáles son los lugares favorables para la
oración?
2691
2696
Se puede orar en cualquier sitio, pero elegir bien el lugar tiene
importancia para la oración. El templo es el lugar propio de la oración
litúrgica y de la adoración eucarística; también otros lugares ayudan a orar,
como "un rincón de oración" en la casa familiar, un monasterio, un santuario.
CAPÍTULO TERCERO
LA VIDA DE ORACIÓN
567. ¿Qué momentos son los más indicados para la
oración?
2697-2698
2720
Todos los momentos son indicados para la oración, pero la Iglesia propone a
los fieles ritmos destinados a alimentar la oración continua: oración de la
mañana y del atardecer, antes y después de las comidas, la Liturgia de la
Horas, la Eucaristía dominical, el Santo Rosario, las fiestas del año
litúrgico.
"Es necesario acordarse de
Dios más a menudo que de respirar" (San Gregorio Nacianceno).
568. ¿Cuáles son las expresiones de la vida de
oración?
2697-2699
La tradición cristiana ha conservado tres modos principales de expresar y
vivir la oración: la oración vocal, la meditación y la oración contemplativa.
Su rasgo común es el recogimiento del corazón.
LAS
EXPRESIONES DE LA ORACIÓN
569. ¿En qué se caracteriza la oración vocal?
2700-2704
2722
La oración vocal asocia el cuerpo a la oración interior del corazón; incluso
quien practica la más interior de las oraciones no podría prescindir del todo
en su vida cristiana de la oración vocal. En cualquier caso, ésta debe brotar
siempre de una fe personal. Con el Padre nuestro, Jesús nos ha enseñado
una fórmula perfecta de oración vocal.
570. ¿Qué es la meditación?
2705-2708
2723
La meditación es una reflexión orante, que parte sobre todo de la Palabra de
Dios en la Biblia; hace intervenir a la inteligencia, la imaginación, la emoción,
el deseo, para profundizar nuestra fe, convertir el corazón y fortalecer la
voluntad de seguir a Cristo; es una etapa preliminar hacia la unión de amor con
el Señor.
571. ¿Qué es la oración contemplativa?
2709-2719
2724
2739-2741
La oración contemplativa es una mirada sencilla a Dios en el silencio y el
amor. Es un don de Dios, un momento de fe pura, durante el cual el que ora
busca a Cristo, se entrega a la voluntad amorosa del Padre y recoge su ser bajo
la acción del Espíritu. Santa Teresa de Jesús la define como una íntima
relación de amistad: "estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos que
nos ama".
EL
COMBATE DE LA ORACIÓN
572. ¿Por qué la oración es un combate?
2725
La oración es un don de la gracia, pero presupone siempre una respuesta decidida
por nuestra parte, pues el que ora combate contra sí mismo, contra el ambiente
y, sobre todo, contra el Tentador, que hace todo lo posible para apartarlo de
la oración. El combate de la oración es inseparable del progreso en la vida
espiritual: se ora como se vive, porque se vive como se ora.
573. ¿Cuáles son las objeciones a la oración?
2726-2728
2752-2753
Además de los conceptos erróneos sobre la oración, muchos piensan que no
tienen tiempo para orar o que es inútil orar. Quienes oran pueden desalentarse
frente a las dificultades o los aparentes fracasos. Para vencer estos
obstáculos son necesarias la humildad, la confianza y la perseverancia.
574. ¿Cuáles son las dificultades para la
oración?
2729-2733
2754-2755
La dificultad habitual para la oración es la distracción, que separa
de la atención a Dios, y puede incluso descubrir aquello a lo que realmente
estamos apegados. Nuestro corazón debe entonces volverse a Dios con humildad. A
menudo la oración se ve dificultada por la sequedad, cuya superación
permite adherirse en la fe al Señor incluso sin consuelo sensible. La acedía
es una forma de pereza espiritual, debida al relajamiento de la vigilancia y al
descuido de la custodia del corazón.
575. ¿Cómo fortalecer nuestra confianza filial?
2734-2741
2756
La confianza filial se pone a prueba cuando pensamos que no somos
escuchados. Debemos preguntarnos, entonces, si Dios es para nosotros un Padre
cuya voluntad deseamos cumplir, o más bien un simple medio para obtener lo que
queremos. Si nuestra oración se une a la de Jesús, sabemos que Él nos concede
mucho más que este o aquel don, pues recibimos al Espíritu Santo, que
transforma nuestro corazón.
576. ¿Es posible orar en todo momento?
2742-2745
2757
Orar es siempre posible, pues el tiempo del cristiano es el tiempo de Cristo
resucitado, que está con nosotros "todos los días" (Mt 28, 20).
Oración y vida cristiana son, por ello, inseparables.
"Es posible, incluso en el
mercado o en un paseo solitario, hacer una frecuente y fervorosa oración.
Sentados en vuestra tienda, comprando o vendiendo, o incluso haciendo la
cocina" (San Juan Crisóstomo).
577. ¿Cuál es la oración de la Hora de
Jesús?
2604
2746-2751
2758
Se llama la oración de la Hora de Jesús a la oración sacerdotal de
Éste en la Última Cena. Jesús, Sumo Sacerdote de la Nueva Alianza, dirige su
oración al Padre cuando llega la Hora de su "paso" a Dios, la Hora
de su sacrificio.
SEGUNDA
SECCIÓN
LA ORACIÓN DEL SEÑOR:
PADRE NUESTRO
Padre nuestro Padre nuestro que
estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase
tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos
ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Pater Noster Pater noster qui es
in caelis: sanctificetur Nomen Tuum; adveniat Regnum Tuum; fiat voluntas Tua,
sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie; et
dimitte nobis debita nostra, sicut et nos dimittimus debitoribus nostris; et ne
nos inducas in tentationem; sed libera nos a Malo. Amen
578. ¿Cuál es el origen de la oración del Padre
nuestro?
2759-2760
2773
Jesús nos enseñó esta insustituible oración cristiana, el Padre nuestro,
un día en el que un discípulo, al verle orar, le rogó: "Maestro, enséñanos a
orar" (Lc
11, 1). La tradición litúrgica de la Iglesia siempre ha usado el
texto de San Mateo (Mt 6, 9-13).
"LA
SÍNTESIS DE TODO EL EVANGELIO"
579. ¿Qué lugar ocupa el Padre nuestro en
las Escrituras?
2761-2764
2774
El Padre nuestro es "el resumen de todo el Evangelio" (Tertuliano);
"es la más perfecta de todas las oraciones" (Santo Tomás de Aquino). Situado en
el centro del Sermón de la Montaña (Mt 5-7), recoge en forma de oración
el contenido esencial del Evangelio.
580. ¿Por qué se le llama "la oración del Señor"?
2765-2766
2775
Al Padre nuestro se le llama "Oración dominical", es decir "la
oración del Señor", porque nos la enseñó el mismo Jesús, nuestro Señor.
581. ¿Qué lugar ocupa el Padre nuestro en
la oración de la Iglesia?
2767-2772
2776
Oración por excelencia de la Iglesia, el Padre nuestro es "entregado"
en el Bautismo, para manifestar el nacimiento nuevo a la vida divina de los
hijos de Dios. La Eucaristía revela el sentido pleno del Padre nuestro,
puesto que sus peticiones, fundándose en el misterio de la salvación ya
realizado, serán plenamente atendidas con la Segunda venida del Señor. El Padre
nuestro es parte integrante de la Liturgia de las Horas.
"PADRE
NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO"
582. ¿Por qué podemos acercarnos al Padre con
plena confianza?
2777-2778
2797
Podemos acercarnos al Padre con plena confianza, porque Jesús, nuestro
Redentor, nos introduce en la presencia del Padre, y su Espíritu hace de
nosotros hijos de Dios. Por ello, podemos rezar el Padre nuestro con
confianza sencilla y filial, gozosa seguridad y humilde audacia, con la certeza
de ser amados y escuchados.
583. ¿Cómo es posible invocar a Dios como
"Padre"?
2779-2785
2789
2798-2800
Podemos invocar a Dios como "Padre", porque el Hijo de Dios hecho hombre nos
lo ha revelado, y su Espíritu nos lo hace conocer. La invocación del Padre nos
hace entrar en su misterio con asombro siempre nuevo, y despierta en nosotros
el deseo de un comportamiento filial. Por consiguiente, con la oración del
Señor, somos conscientes de ser hijos del Padre en el Hijo.
584. ¿Por qué decimos Padre "nuestro"?
2786-2790
2801
"Nuestro" expresa una relación con Dios totalmente nueva. Cuando
oramos al Padre, lo adoramos y lo glorificamos con el Hijo y el Espíritu. En
Cristo, nosotros somos su pueblo, y Él es nuestro Dios, ahora y
por siempre. Decimos, de hecho, Padre "nuestro", porque la Iglesia de Cristo es
la comunión de una multitud de hermanos, que tienen "un solo corazón y una sola
alma" (Hch 4, 32).
585. ¿Con qué espíritu de comunión y de misión
nos dirigimos a Dios como Padre "nuestro"?
2791-2793
2801
Dado que el Padre nuestro es un bien común de los bautizados, éstos
sienten la urgente llamada a participar en la oración de Jesús por la unidad de
sus discípulos. Rezar el Padre nuestro es orar con todos los hombres y
en favor de la entera humanidad, a fin de que todos conozcan al único y
verdadero Dios y se reúnan en la unidad.
586. ¿Qué significa la expresión "que estás en el
cielo"?
2794-2796
2802
La expresión bíblica "cielo" no indica un lugar sino un modo de ser: Dios
está más allá y por encima de todo; la expresión designa la majestad, la
santidad de Dios, y también su presencia en el corazón de los justos. El cielo,
o la Casa del Padre, constituye la verdadera patria hacia la que tendemos en la
esperanza, mientras nos encontramos aún en la tierra. Vivimos ya en esta
patria, donde nuestra "vida está oculta con Cristo en Dios" (Col 3, 3).
LAS
SIETE PETICIONES
587. ¿Cómo está compuesta la oración del Señor?
2803-2806
2857
La oración del Señor contiene siete peticiones a Dios Padre. Las tres primeras,
más teologales, nos atraen hacia Él, para su gloria, pues lo propio del amor es
pensar primeramente en Aquel que amamos. Estas tres súplicas sugieren lo que,
en particular, debemos pedirle: la santificación de su Nombre, la venida de su
Reino y la realización de su voluntad. Las cuatro últimas peticiones presentan
al Padre de misericordia nuestras miserias y nuestras esperanzas: le piden que
nos alimente, que nos perdone, que nos defienda ante la tentación y nos libre
del Maligno.
588. ¿Qué significa "Santificado sea tu Nombre"?
2807-2812
2858
Santificar el Nombre de Dios es, ante todo, una alabanza que reconoce a Dios
como Santo. En efecto, Dios ha revelado su santo Nombre a Moisés, y ha querido
que su pueblo le fuese consagrado como una nación santa en la que Él
habita.
589. ¿Cómo se santifica el Nombre de Dios en
nosotros y en el mundo?
2813-2815
Santificar el Nombre de Dios, que "nos llama a la santidad" (1Ts 4, 7),
es desear que la consagración bautismal vivifique toda nuestra vida. Asimismo,
es pedir que, con nuestra vida y nuestra oración, el Nombre de Dios sea
conocido y bendecido por todos los hombres.
590. ¿Qué pide la Iglesia cuando suplica "Venga a
nosotros tu Reino"?
2816-2821
2859
La Iglesia invoca la venida final del Reino de Dios, mediante el retorno de
Cristo en la gloria. Pero la Iglesia ora también para que el Reino de Dios
crezca aquí ya desde ahora, gracias a la santificación de los hombres en el
Espíritu y al compromiso de éstos al servicio de la justicia y de la paz, según
las Bienaventuranzas. Esta petición es el grito del Espíritu y de la Esposa:
"Ven, Señor Jesús" (Ap 22, 20).
591. ¿Por qué pedimos "Hágase tu voluntad en la
tierra como en el cielo"?
2822-2827
2860
La voluntad del Padre es que "todos los hombres se salven" (1Tm 2, 4).
Para esto ha venido Jesús: para cumplir perfectamente la Voluntad salvífica del
Padre. Nosotros pedimos a Dios Padre que una nuestra voluntad a la de su Hijo,
a ejemplo de María Santísima y de los santos. Le pedimos que su benevolente
designio se realice plenamente sobre la tierra, como se ha realizado en el
cielo. Por la oración, podemos "distinguir cuál es la voluntad de Dios" (Rm 12, 2),
y obtener "constancia para cumplirla" (Hb 10, 36).
592. ¿Cuál es el sentido de la petición "Danos
hoy nuestro pan de cada día"?
2828-2834
2861
Al pedir a Dios, con el confiado abandono de los hijos, el alimento
cotidiano necesario a cada cual para su subsistencia, reconocemos hasta qué
punto Dios Padre es bueno, más allá de toda bondad. Le pedimos también la
gracia de saber obrar, de modo que la justicia y la solidaridad permitan que la
abundancia de los unos cubra las necesidades de los otros.
593. ¿Cuál es el sentido específicamente
cristiano de esta petición?
2835-2837
2861
Puesto que "no sólo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la
boca de Dios" (Mt 4, 4), la petición sobre el pan
cotidiano se refiere igualmente al hambre de la Palabra de Dios y del Cuerpo
de Cristo, recibido en la Eucaristía, así como al hambre del Espíritu
Santo. Lo pedimos, con una confianza absoluta, para hoy, el hoy de
Dios: y esto se nos concede, sobre todo, en la Eucaristía, que anticipa el
banquete del Reino venidero.
594. ¿Por qué decimos "Perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden"?
2838-2839
2862
Al pedir a Dios Padre que nos perdone, nos reconocemos ante Él pecadores;
pero confesamos, al mismo tiempo, su misericordia, porque, en su Hijo y
mediante los sacramentos, "obtenemos la redención, la remisión de nuestros
pecados" (Col 1, 14). Ahora bien, nuestra petición será atendida a
condición de que nosotros, antes, hayamos, por nuestra parte, perdonado.
595. ¿Cómo es posible el perdón?
2840-2845
2862
La misericordia penetra en nuestros corazones solamente si también nosotros
sabemos perdonar, incluso a nuestros enemigos. Aunque para el hombre parece
imposible cumplir con esta exigencia, el corazón que se entrega al Espíritu
Santo puede, a ejemplo de Cristo, amar hasta el extremo de la caridad, cambiar
la herida en compasión, transformar la ofensa en intercesión. El perdón
participa de la misericordia divina, y es una cumbre de la oración cristiana.
596. ¿Qué significa "No nos dejes caer en la tentación"?
2846-2849
2863
Pedimos a Dios Padre que no nos deje solos y a merced de la tentación.
Pedimos al Espíritu saber discernir, por una parte, entre la prueba, que
nos hace crecer en el bien, y la tentación, que conduce al pecado y a la
muerte; y, por otra parte, entre ser tentado y consentir en la
tentación. Esta petición nos une a Jesús, que ha vencido la tentación con su
oración. Pedimos la gracia de la vigilancia y de la perseverancia final.
597. ¿Por qué concluimos suplicando "Y líbranos
del mal"?
2850-2854
2864
El mal designa la persona de Satanás, que se opone a Dios y que es "el
seductor del mundo entero" (Ap 12, 9). La victoria sobre el diablo
ya fue alcanzada por Cristo; pero nosotros oramos a fin de que la familia
humana sea liberada de Satanás y de sus obras. Pedimos también el don precioso
de la paz y la gracia de la espera perseverante en el retorno de Cristo, que
nos librará definitivamente del Maligno.
598. ¿Qué significa el "Amén" final?
2855-2856
2865
"Después, terminada la
oración, dices: Amén, refrendando por medio de este Amén, que significa "Así
sea", lo que contiene la oración que Dios nos enseñó" (San Cirilo de
Jerusalén).