NOTA DE PRENSA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA
Ante la aprobación del Decreto Ley
que aplica la Ley de Reproducción Asistida
El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un Real Decreto Ley que desvirtúa las
mejoras de la reforma de Noviembre de 2003 (45/2003) de la Ley de Reproducción
Asistida. Este Decreto permite "producir" embriones prácticamente sin
restricción alguna, y abre la puerta a la investigación con seres humanos en
estado embrionario. Ante esta nueva medida que contradice la dignidad del
hombre y su derecho a la vida recordamos algunas consideraciones precedentes
sobre este tema:
1. La producción de seres humanos en laboratorio,
independientemente de su fin, contradice la dignidad de la persona y es
éticamente inadmisible. "La Conferencia Episcopal Española ha denunciado en
varias ocasiones la Ley de Reproducción de 1988 como una ley injusta. A su
amparo se viola el derecho de los hijos a ser engendrados en el acto fecundo de
donación interpersonal de los padres" (Una reforma para mejor, pero muy
insuficiente (25-Julio-2003), nº 1).
2. La experimentación con estos seres humanos
"sobrantes" de los procesos de fecundación es un atentado más contra su dignidad
personal: "El embrión humano merece el respeto debido a la persona humana" (Ibid.,
nº 4).
"Descongelar los embriones "sobrantes" para reanimarlos y luego
quitarles la vida en la obtención de sus células madre como material de
experimentación es una acción gravemente ilícita que no puede ser justificada
por ninguna finalidad supuestamente terapéutica" (Por una ciencia al
servicio de la vida humana (25-Mayo-2004), nº 3.3).
3. "Es previsible un aumento del número de
embriones congelados y la reproducción agravada de una situación que ya había
creado una cierta alarma social" (Ibid. 3.2).
4. La investigación con células madre procedentes
de adultos es una alternativa real. Esta fructífera vía de investigación no
implica problema ético alguno, y ha conseguido ya resultados que la Iglesia
alienta y ve con esperanza.
5. Estos experimentos llevan implícita la
aplicación de sus resultados a la clonación con fines terapéuticos. "La verdad
es que la clonación reproductiva y la clonación "terapéutica" o "de
investigación" no son dos tipos diferentes de clonación: implican el mismo
proceso técnico de clonación y difieren únicamente en los objetivos que
persiguen" (La Santa Sede a la ONU sobre la Clonación, Osservatore
Romano (ed. inglesa) 17-Oct-2004, nº7). Tanto una como otra atentan gravemente
contra la dignidad de la persona.
La conclusión es clara: "por muy noble que sea el fin perseguido, es
inaceptable moralmente la producción, manipulación y destrucción de embriones
humanos. Nunca se puede instrumentalizar al ser humano. La ciencia y la técnica
requieren la ética para no degradar sino promover la dignidad humana" (Nota
sobre la utilización de embriones humanos en la investigación sobre células
madre (19-Diciembre-2002), nº 5).
Recordar estas exigencias éticas de la ciencia no supone ni recelo ni oposición
ante el progreso científico. Es garantizar que la ciencia esté siempre al
servicio del hombre y de su verdadero progreso.
Madrid, 29 de octubre de 2004.