LXXXVII ASAMBLEA PLENARIA (EXTRAORDINARIA) DE LA CONFERENCIA
EPISCOPAL ESPAÑOLA
Nota final
Madrid, 22 de junio de 2006
Los obispos
españoles, reunidos en Asamblea Plenaria Extraordinaria, en clima de
fraternidad y serenidad, hemos reflexionado y dialogado durante los días 21 y
22 de junio acerca de la situación religiosa, social, cultural y política de
España en este momento de nuestra historia.
Hemos podido
comprobar una vez más que existen muchas realidades esperanzadoras presentes en
nuestra sociedad. El Espíritu de Jesucristo alienta a su Iglesia e inspira en
el corazón de los hombres caminos de verdadero futuro. Sin embargo, no son
pocos los aspectos de la actual situación que suscitan preocupación en muchos y
también en nosotros.
Las circunstancias
actuales nos aconsejan establecer unas prioridades pastorales claras en el
marco del actual Plan Pastoral. Por eso, hemos decidido centrar muy
especialmente nuestros esfuerzos y los de nuestros colaboradores en todo lo
referente a la iniciación cristiana de niños, jóvenes y adultos; en el cuidado
del domingo, como elemento clave de la identidad cristiana; en el
acompañamiento doctrinal y pastoral del matrimonio y de la familia, en
particular, de las familias más jóvenes; y en la promoción de la presencia de
seglares bien formados en la vida pública. Además, procederemos a la
elaboración de una Instrucción Pastoral que abordará, de acuerdo con el
Magisterio de la Iglesia universal y el de la Conferencia Episcopal, la misión
de la Iglesia en nuestra situación cultural de hoy, las repercusiones
pastorales que de ahí se derivan y el discernimiento moral de las grandes
cuestiones que suscitan particular preocupación en este tiempo.
Invitamos a los
católicos a vivir con intensidad y coherencia la vida cristiana. La ya próxima
visita del Papa a Valencia con motivo del V Encuentro Mundial de las Familias,
nos confirmará a todos en la fe y nos ayudará a seguir con esperanza firme el
camino del amor cristiano. Al mismo tiempo, invitamos también a las comunidades
católicas a elevar oraciones al Señor para que, con la intercesión de la Virgen
María, las instituciones democráticas puedan fomentar en España la verdad y la
libertad, la justicia y la paz, la unidad y la concordia, en el pleno
reconocimiento de los derechos fundamentales de todos.
Madrid, 22 de junio de 2006
Santos Juan Fisher y Tomás Moro