Beata RAFCA

 

 

23 de Octubre

 

 

Proclamada SANTA el 10 de junio 2001

 

Es patrona para la curación de enfermedades graves.


       Nació en Himlaia, Líbano, en 1832, su nombre era Butrsie (Petrita). Ella, antes de morir, contó la historia de su niñez a su superiora Ursula: "No hay en mi vida nada importante que merezca ser mencionado... Cuando tenía 7 años , mi madre murió y mi padre se casó de nuevo". "Cuando llegué a la edad de 14, mi madrastra quiso arreglar mi casamiento con el hermano de ella, y mi tía materna quería que lo hiciera con su hijo. Eso me impresionó mucho... y pedí a Dios que me liberara de estos malos pasos. Rápidamente me vino la idea de hacerme religiosa y me dirigí al convento de Nuestra Señora de la Liberación en Bikfaia, que pertenecía a las religiosas Mariamitas, conocidas por el pueblo como jesuitas". Abandonó la casa paterna cuando fue mayor de edad. "Por la calle encontré tres muchachas a las cuales dije: voy al convento, ¿queréis seguirme? Dos de ellas aceptaron y la tercera dijo que me seguiría si yo perseveraba en el convento. Nos dirigimos las tres al convento, y cuando entré en la iglesia, sentí una gran alegría interior, escuché como una voz íntima que me decía: tu serás religiosa. Cuando entramos en el locutorio del convento, la superiora me dijo: seas bienvenida, me tomó por la mano y me introdujo en el convento. A las dos otras muchachas dijo: volved después y seréis recibidas. Me sorprendió la actitud de la superiora y procuré ver en esto la intercesión de la Virgen del Socorro que vi en la iglesia.

 

En tiempo de Rafca no había en el Líbano instituciones religiosas dedicadas exclusivamente a la educación femenina. En Bikfaia, un sacerdote de mucha generosidad, padre José Gemaiel, fundó para esta finalidad un nuevo instituto que tomó el nombre de Mariamat (Hijas de María) . El primero de Enero en 1853, el P. Gemaiel anotaba en su cuaderno el nacimiento del instituto y el nombre de 4 postulantes. La última era Butrsie que tenía 21 años. El 9 de Febrero de 1855, fiesta de San Maron, Butrsie entró en el noviciado en el convento de Ghazir y en el año siguiente obtuvo sus votos temporarios, tomando el nombre de Anisa. Sor Anisa se ocupaba de la cocina y también estudiaba, para poder ser docente. Enseñó por dos años en Deir El-Kamar, un año en byblos y siete años en el pueblo de Maad. Después de la fusión de su congregación Las Mariamitas con la del Sagrado Corazón en una sola congregación llamada Los Sagrados Corazones, en 1971, Anisi vio en sueño un monje diciéndola: "entra en la Orden de las libanesas Maronitas" (Baladitas). El día siguiente muy contenta se dirigió al monasterio de San Simón en Aytou, al Norte del Líbano, en donde hizo un año de noviciado, y se llamó como su madre Rafka. El 25 de Agosto de 1872 tomó el velo.

 

El primer domingo de octubre fiesta del Rosario en 1885, Rafka rezaba delante del Santísimo: Dios mío te alejaste de mi y me abandonaste? Porque no me has visitado con una enfermedad? Te habrás olvidado de tu esclava?" Esa misma noche, cuando se disponía a dormir, sintió un tremendo dolor de cabeza que se prolongaba hasta los ojos.

 

Un medico de Trípoli le hizo una punción introduciéndole una sonda de un oído a otro, y Rafka repetía: "En con los sufrimientos de Cristo". Un médico americano en Byblos opinó que era necesaria una operación en el ojo derecho, y ella rechazó que la anestesiaran. Pero cuando la estaban operando, el médico le arranco el ojo y este cayo palpitante delante de ella; y Rafka decía: "Con la Pasión de Cristo; que Dios bendiga sus manos; que Dios lo recompense". En ese momento sintió como chispas que le brotaban de los ojos y un dolor tan intenso como si la tierra girara a su alrededor. Un médico militar en Batrun habiéndola examinado dijo: "El dolor de ojo que esta pobre monja padece, es indescriptible y es imposible su curación ya que le afecto el nervio óptico ".

 

Cuando el dolor se agudizaba, ella repetía: "Por la gloria de Dios, en comunión con la pasión de Cristo... con la corona de espinas en Tu cabeza; Oh mi Señor".

 

El 3 de noviembre de 1817, el Patriarca Hage autorizó la transferencia de seis monjas quienes querían vivir una vida en comunidad bajo la protección de San José , del monasterio de San Simón El-Karn al nuevo monasterio de San José el Dahr en Yrabta. Una de ellas era Rafka .

 

Al cabo de dos años de la llegada al monasterio San José, Rafka quedó totalmente ciega, y le vino después un dolor atroz en los dedos de los pies y tuvo que guardar cama. Tuvo varios dolores en la pierna derecha, la rótula , la rodilla, el hombro y el brazo. Le quedó el cuerpo enjuto y tieso, se adelgazó a tal punto que aprecia un esqueleto descarnado, con todos los miembros dislocados. No tenia ningún miembro sano excepto las articulaciones de las manos, las cuales utilizaba para tejer calcetines de lana... Según la opinión de los médicos, Rafka padecía de tuberculosis osteoarticular que la dejó por siete años en cama , acostada solamente del lado derecho sin que su hombro tocara las sábanas, con la cabeza apoyada en la almohada.

 

La mañana del Jueves Santo, Rafka dijo a su superiora "si pudiera asistir a la misa, en este día de tan noble fiesta", las hermanas trataron de llevarla asiendo las cuatro puntas de la sábana, pero al tratar de llevarla, le dolió la cadera izquierda, entonces la dejaron en su cama. Cuando la misa empezó y las monjas estaban en el oratorio, Rafka entró arrastrándose en la Iglesia. Las monjas se sorprendieron y se emocionaron, la superiora se levantó para ayudarla, pero Rafka le hizo una seña con la cabeza que la dejara entrar sola. Cuando entró la sentaron en un cojín. Más tarde, la madre superiora le preguntó: "Como pudiste ir a la Iglesia"? Rafka respondió: "No se nada; le pedí a Jesús que me ayudara, y de repente sentí que los pies se resbalaban de la cama, pude bajarme y me arrastré hasta la Iglesia".

 

Un día, la madre Ursula DOUMIT preguntó a Rafka: - ¿No desearías ver nuestro nuevo monasterio y sus alrededores, como la montaña, el bosque y la belleza?" - "Si, desearía recobrar la vista al menos una hora para verte". - "Una hora solamente y volver a estar ciega?" - "Si". Al momento, se resplandeció la cara de Rafka y dijo sonriente: "Veo! Bendito sea Dios!" "Que hay sobre este armario?" preguntó la superiora, para asegurarse. Y Rafka volteando la cara sobre el armario dijo: - "La Santa Biblia y el prefacio" y señalaba las diferentes manchas que había en su cubrecama.

 

MUERTE DE RAFKA

 

Rafka vivió 82 años de los cuales fueron 29 de sufrimientos, y profundo amor a Cristo. El 22 de marzo de 1914, Rafka le dijo a su superiora: "Me gustaría despedirme de mis hermanas y oír sus voces antes de morir". La mañana del 23 de marzo de 1914, pidió la santa Comunión diciendo: dejen me llevar conmigo mi provisión". Y sus últimas palabras fueron: "¡Oh Jesús! ¡Oh María! ¡Oh San José! Les entrego mi corazón, mi alma; entre sus manos pongo mi espíritu".

 

Milagros y curaciones Hubo varios milagros y curaciones después de la muerte de Rafka.

 

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