La masonería invisible

(II): Su relación con las sectas

por Manuel Guerra Gómez


Cfr “Burgense” 44/1 (2003) pp. 167-204

Revista de la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos

En torno a un libro de Ricardo de la Cierva: La masonería invisible. Una investigación en Internet sobre la masonería moderna, Editorial Fénix, Getafe 2002, 678 pp.

 

Sumario

1. Relación de la masonería con las sectas.- 2. Sectas promovidas por la masonería misma.- 3. Sectas de origen (fundadas por masones) e impronta masónica.- 4. Sectas de impronta masónica, aunque generalmente no fundadas por masones.- 5. Sectas de origen masónico, pero desarrolladas al margen de la masonería.- 6. Otras organizaciones.


1. Relación de la masonería con las sectas

            La masonería, sobre todo la marginal-ocultista, ha sido y es como la matriz o el terreno abonado para el rebrote de sectas. No hace falta decir que tomo la palabra “secta” en su sentido técnico [24], no en el vulgar, coincidente en gran medida con el de los medios de comunicación social, que identifica “secta” y”secta destructiva”. De las 20.000 sectas, inventariadas e informatizadas por J. Gordon Melton y su Institute for the Study of American Religions (Universidad de Sta. Barbara, California) solo unas 200 (el 1%) son destructivas, o sea, matan a sus adeptos o a las personas que, según sus adeptos, se les oponen. Es una calumnia e injusticia graves atribuir al 99% lo que solo corresponde al 1%..

            El influjo de la masonería en no pocas sectas suele mantenerse secreto o, si se prefiere usar la terminología masónica, discreto. Por ello puede ser calificado como “invisible”. Pero no cabe duda de que ha sido un influjo eficaz y que manifiesta la capacidad creativa de los masones. Varios quedan tan absorbidos por la secta fundada por ellos que permanecen en la masonería, pero solo en estado durmiente. A veces se debe a que ya no les llena la actividad ni la ideología de la masonería. La consideran sin vigor y caída en la rutina, motivo por el cual algunos masones conservan la “doble pertenencia” a su logia masónica y a la secta de impronta masónica y de reciente creación. He aquí una exposición graduada del influjo masónico en las sectas.

            No es fácil detectar el influjo “invisible” de la masonería a través de las sectas, vinculadas de un modo u otro con ella. Piénsese, por ejemplo, en el esoterismo teosófico como factor promotor y determinante de la difusión del budismo en Occidente [25] desde el año 1875 (fundación de la primera “Theosophical Society”) hasta el 1962, inicio de otra oleada: New Age o Nueva era (p. 603, 622-629). La pareja formada por la rusa Helena P. Blavatsky y el coronel norteamericano Henry Steel Olcott (fundadores de la Sociedad Teosófica [26]) eran masones y dedicados al espiritismo, al ocultismo. Fueron los primeros occidentales en “tomar el triple Refugio”, rito oficial de incorporación al budismo, el 25.5.1880 en Sri Larica (Ceilán). Inmediatamente se enfrentan a las misiones cristianas, en su gran mayoría anglicanas por influjo del colonialismo ingles. Forman un Comité de defensa del budismo, que, en 1881, publica un Catecismo budista a imitación del catecismo cristiano y para reemplazarlo. Cuando el gobierno nacionaliza el sistema escolar, la Sociedad teosófica tiene allí más de 400 escuelas.

            El 5.8.1875 el masón Jules Ferry afirma algo que vuelve a oírse en nuestros días en España [27], aunque ahora suele hablarse de “ética”, no de “moral”: “Podría demostrar que no son los dogmas los que han sostenido la moral, sino, al contrario, la moral la causa de que los dogmas se mantengan. La prueba es el budismo..., que tiene una moral, principios, un ideal verdaderamente tan puro al menos y tan excelso como el ideal cristiano más exigente y refinado... Además, en el budismo no hay penas ni recompensas [28]. Es una moral que se tiene en pie por sí sola”. Siete años mas tarde consigue una votación favorable al laicismo en la enseñanza estatal de Francia. El catecismo católico es reemplazado por manuales de educación ética y cívica, elaborados desde la filosofía moderna occidental y desde la tradición oriental, evidentemente también la budista.

            Por su parte, los masones, al menos como tendencia generalizada por parte de muchos en las Sociedades teosóficas y fuera de la misma, han promovido la expansión del budismo en Occidente porque la masonería considera al budismo como la religión de creencias más afines a lo común a todas las religiones, que es lo que podría ser enseñado en las escuelas en lugar de “una religión determinada”. Creen que la masonería está por encima de todas las religiones y que –más que una religión- es “la religión universal, eterna e inmutable” [29]. Parecen no caer en la cuenta que no existe “la religión común, universal”, “lo común a todas las religiones” como no se habla lo común a todos los idiomas. El ser humano tiene unas creencias religiosas determinadas, como no puede no hablar sino un idioma determinado: español, inglés, etc. Además se ha convertido en un tópico la consideración del budismo como el modelo de una “religión tolerante y no dogmática”, aunque no siempre haya sido ni sea así a no ser para los desconocedores de las religiones no cristianas. Y la masonería, por obra de su relativismo, rechaza cualquier verdad dogmática, la moral objetiva, etc., así como las instituciones dogmáticas, sobre todo su prototipo y paradigma: la Iglesia católica. Esto a pesar de que los Landmarks = “mojones, lindes”, los principios vigentes desde tiempo inmemorial en la masonería regular (no en la irregular), son a modo de verdaderos dogmas, inalterados e alterables.

            Supone un cierto entrenamiento descubrir lo masónico en el origen y en el reticulado de New Age, “Nueva era”, “un nuevo modo de practicar la gnosis” [30], que, en gran medida, está conformando las creencias y las prácticas del hombre occidental, así como la opinión pública y el paganismo de nuestros días (pp. 622-629).


2. Sectas promovidas por la masonería misma

            Algunas sectas han surgido como algo querido por las logias mismas, probablemente por obra de una de sus notas, a saber, su recurso –por táctica- a la formación de asociaciones y fundaciones camufladas que aparentemente no hacen referencia alguna a la masonería. Son las sectas llamadas ahora “paramasónicas” si están integradas solamente por masones, aunque la secta “técnicamente” no pertenezca a la masonería, por ejemplo: la Ancient Arabic Order Nobles of the Mistic Shrine, “Orden Antigua Arábiga de los Nobles del Santuario Místico, vulgarmente Shrine o “santuario”, fundada en 1871. Todos sus miembros (más de 700.000 de EE.UU., Canadá, Méjico y Panamá) son masones. En su fundación benéfica: Hospitales Shrine, se atiende gratuitamente a niños y jóvenes enfermos, menores de 18 años, sean o no hijos de masones. Ha adoptado una simbología o apariencia más bien islámica, con grandiosos templos en forma de mezquita, el uso exótico del fez rojo, etc., (pp. 79-80).

            La Grand Lodge (logia) Rockefeller 666 es una orden secreta del iluminismo, de signo luciférico, con sede central hasta hace poco en Nueva York. Ahora, su central está en las afueras de la ciudad por motivos de seguridad. En lo alto de su rascacielos se ve el 666, iluminado de noche. Abajo, en el suelo se esfuerza por erguirse la figura de Prometeo, el paradigma mitológico del promotor del progreso científico-técnico y de la rebelión contra lo divino. A esta superlogia solo pueden pertenecer personas de elevado nivel cultural y económico, con tal que estén iniciados en los últimos grados (30º-33º) del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la masonería.

Aquí encajan también la Orden de la Luz (nombre originario: August Order of Ligth); la Societas Rosicruciana in Anglia fundada en 1866 porque sus primeros miembros deseaban inclinar la masonería hacia el ocultismo más de lo permitido por sus directores. Se ha gloriado de admitir como miembros solo a masones del tercer grado (Maestro). Está implantada en Inglaterra, Alemania, Francia, India y en varios países sudamericanos (Argentina, Brasil, Méjico, Uruguay, etc.). Cuando su presidenta, Gladis, fue ordenada obispo en 1980, la Conferencia Episcopal de EE.UU. publicó un comunicado. En él señalaba que la ordenación de una mujer por un verdadero obispo, aunque no católico, era no solo ilícita (como en el caso de los hombres sin los requisitos debidos), sino también inválida.


3. Sectas de origen (fundadas por masones) e impronta masónica

            Los fundadores de algunas sectas son masones, aunque no lo sean ni todos sus adeptos –hombres y mujeres- ni la secta en sí misma. No obstante, suelen manifestar la impronta masónica en su estructura (grados de iniciación), animosidad anticristiana, secreto, etc., por ejemplo: la Sociedad Teosófica de tanta influencia y varias de sus filiales, varias ramas del rosacrucismo [31], la luciférica Orden Illuminati (OI) [32] fundada por Gabriel López de Rojas en Barcelona en 1995; la O.T.O (Ordo Templi Orientis), cuyos fundadores Theodor Reuss (1855-1923) y Karl Kellner (1850-1905) eran altos grados masónicos y responsables del Rito de Menphis-Misraïm, La OTOA (Ordo Templi Orientis Antiqua), también ligada al Rito de Menphis-Misraïm; varios ritos de Menphis-Misraïn modernos e irregulares (Rito Antiguo y Primitivo de Menphis-Misraïm, Rito Oriental Antiguo y Primitivo de Menphis-Misraïm, Rito Egipcio de Menphis, etc.). Todas las Ordo y los Ritos indicados están implantados en España (especialmente en Cataluña) o al menos vinculados con grupos, cuya central se halla en Barcelona, etc.

            A este epígrafe pertenece asimismo la Iglesia gnóstica del iniciador del gnosticismo moderno en 1890, Jules Doinel (1842-1902), masón desde el año 1884, miembro del Consejo de la Orden masónica (1890-1893), archivero del Gran Oriente de Francia y bibliotecario del Museo masónico. También la Iglesia católica liberal, la Iglesia gnóstica prenicena, la Iglesia gnóstica universal, los Elegidos de Cohen, la Sociedad de la armonía universal, el martinismo y varias ordenes derivadas del martinismo (Orden martinista, Orden soberana y militar de templo de Jerusalén, etc.), la Orden Hermética del Alba Dorada (Golden Dawn), La Orden de los Iluminados de Baviera (a partir del 1780, no propiamente en los tres años de su existencia anterior), la Sat B´hai ( o “Siete plumas”, nombre de un ave que vuela en grupos de siete en la India). Asimismo casi todas las sectas druidas y del templarismo moderno, tan numerosas también en España, especialmente las últimas, etc.


4. Sectas de impronta masónica, aunque generalmente no fundadas por masones

            Son las llamadas “pseudomasónicas”, es decir, las que son tan masónicas intencionalmente o en su proyecto que, a veces, la palabra “masonería” figura hasta en su denominación, reflejan su ideología y organización, pero las distintas Obediencias masónicas las excluyen o no las consideran masónicas, sobre todo después de haberse descubierto su actividad legalmente ilícita e incluso criminal, por ejemplo algunas de Italia meridional, también la Prince Hall Freemasonry, formada por negros de los EE.UU., que no han sido admitidos en las logias estadounidenses hasta hace pocos años.

            Hay algunas sectas que se han desarrollado adaptadas a los principios y organización de la masonería, como la hiedra o la enredadera a la pared o al árbol que la sostiene, aunque no siempre hayan sido fundadas por masones, por ejemplo: Odd Fellows, Knights of Pythias, Improved Order of Red Men, etc.


5. Sectas de origen masónico, pero desarrolladas al margen de la masonería

            Fueron masones los fundadores de la principal rama del espiritismo, la europea y latinoamericana: Allan Kardec (1904-1869) [33], el de los mormones (Joseph/Joe Smith que era maestro masón y su hermano Hyrum Smith –ambos matados por masones-; su sucesor: Brigham Young, etc.) [34], del mesmerismo, etc. Tuvo relaciones especiales con la masonería Mary Ann Baker Eddi (1821-1910), fundadora de la secta Ciencia Cristiana [35]. La pertenencia de Ch. T. Russel a la masonería es afirmada, entre otros, por H. Neuer [36]. E. Zucchini concluye en su estudio (l. c., nota anterior) que Russel o era masón o, al menos, tenia una excelente información sobre el lenguaje y los símbolos masónicos. Se apoya en la importancia del nombre de Dios, las especulaciones sobre la Gran Pirámide, etc., comunes a la masonería y al fundador del jehovismo.

            ¿Fue masón Jorge A. Livraga (JAL), fundador de Nueva Acrópolis? ¿Las huellas masónicas (igualdad de todas las religiones, su consideración de Nueva Acrópolis como una “filosofía”, no un movimiento religioso ni, menos aún, una “religión, etc.) fueron marcadas directamente por la masonería o a través de la Sociedad Teosófica? En 1989 puso en marcha la “Operación Giordano Bruno”, entre otros motivos principales para atacar a la Iglesia Católica y, en general, al cristianismo, la religión de “el Flaco” como llamaba despectivamente a Jesucristo. En cada sede de Nueva Acrópolis debe haber una estatua del “mártir G. Bruno”. Los actos en su honor culminaron el 17 de febrero del año 2000 con una manifestación internacional en la céntrica Piazza Campo di Fiori de Roma en torno a su estatua, hecha por un masón e inaugurada por las logias romanas en 1869.


6. Otras organizaciones

            Las entidades nacen y luego se desarrollan. Las circunstancias de su desarrollo y otros factores pueden hacer que terminen por perder algunos de sus rasgos originarios. Una muestra de esta realidad nos la ofrece el escutismo de origen (fundado por el masón Baden Powel en 1907) y naturaleza masónicos, “cristianizado” por la rama católica de los Boy Scouts en 1921. No obstante, resulta difícil que no conserven algún parecido aunque sea lejano y muy difuminado. Un caso paradigmático nos lo ofrece el Rotary Club. Se ha dicho que el Club Rotario es como la manus longa de la masonería, una de sus organizaciones–pantalla, “el noviciado de la masonería”. Los mismos masones han llamado “hermanos menores de nuestra Orden” a los rotarios. Parece ser cierta la condición masónica de su fundador.

            Ciertamente suena a masónico el silenciamiento de Jesucristo. Precisamente este es el punto clave que resalta Pablo VI cuando manifiesta su deseo de que los clubes rotarios “sin cambiar su estilo y su programa, de la misma manera que es seria y elevada la expresión cultural y científica, mantengan una actitud respetuosa ante los valores espirituales y religiosos y no quede marginado el maestro de la humanidad, Cristo Señor nuestro” [37]. La “invocación” que abre todas las reuniones de los rotarios ofrece una muestra de esta marginación: “Antes de iniciar esta reunión levantemos nuestros corazones a Dios, fuente suprema de todo lo existente, y saludemos, representadas en la bandera (de la nación donde se celebra la reunión), a todas las patrias del mundo”. Además de estar latente el deísmo, típico de la masonería regular, esta escueta mención de “Dios”, también en las regiones de mayoría cristiana, parece recoger la insistencia masónica en lo común a todas las religiones y en la igualdad de todas ellas, al menos en la vertiente publica. Lo específicamente cristiano o de cualquiera otra religión queda así recluido en el foro interno de la conciencia individual o dentro de sus templos. Además, uno de los principios básicos del rotarismo, dictados por su fundador (Paul Harris, Chicago 1905) cae en algo tan masónico como el relativismo e historicismo cuando propone “el respeto de la conciencia de los demás, tanto religiosa como política, con tal que no se oponga a la ética generalmente admitida”. No obstante, me consta la condición católica de los actuales rotarios de España, aunque algunos son masones


Notas

[24] Cf. su definición en M. Guerra, Diccionario enciclopédico de las sectas, BAC, Madrid 20013, 862-867; más ampliamente expuesta en IDEM, Lo que no es y lo que es una secta en AA. VV., Sectas, ¿De qué halamos? Historia de las Religiones, Sociología, Evangelización, Instit. Martín de Azpilcueta, Pamplona 1999, 11-86.

[25] Cf. M. Guerra, El budismo y su situación actual en Europa. “Relaciones Interconfesionales” 26, nº 65 (2002) 81-99, especialmente las pp. 84-86.

[26] Annie Besant (1847-1933), miembro de la Sociedad teosófica desde 1989, Secretaria de la misma en vida de la fundadora y, tras su muerte, su Presidente desde 1907, fue una activa militante en el ateísmo, perteneciente a la masonería mixta (con hombres y mujeres como miembros, o sea, de la masonería irregular, la más anticatólica): Derecho Humano y organizadora de la Co-masonería.

[27] Cf., por ejemplo, J. A. Marina, Dictamen sobre Dios, Anagrama, Barcelona 2001.

[28] ¿Qué son los sucesivos e interminables “renacimientos”, el Nirvana, etc.?

[29] Palabras del masón Albert Pike en su obra monumental y tan representativa de lo masónico: Morals and Dogmas of the Ancient and Accepted Scottish Rite of Freemasonry, 1966, 219.

[30] Valoración certera de Juan Pablo II, Cruzando el umbral de la esperanza, Plaza y Janés, Barcelona 1994, 103-104.

[31] Desde el comienzo la masonería hundió algunas de sus raíces en el rosacrucismo, como lo ha mostrado la historiadora inglesa Frances A. Yates, aunque más tarde no pocas ramas o sectas rosacruces brotaron y florecieron en la masonería, sobre todo en la ocultista.

[32] Cuenta con 160 miembros en sus capítulos (logias) de España (Barcelona, Madrid), Brasil, Bolivia y EE.UU. Los afiliados residen en 20 países (Alemania, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Ghana, Guatemala, Marruecos, Panamá, Perú, Portugal, Venezuela). Profesionalmente son periodistas, escritores, empresarios, personas ligadas a la Banca, militares norteamericanos de la OTAN (masones de los grados 30º-33º), un mejicano funcionario de instituciones como la ONU en Nueva York. Varios de ellos son masones como el fundador (grado 33º). Ha sido reconocida por la Gran Logia Rockefeller 666.

[33] Lo masónico se refleja en su concepto deísta de la “Inteligencia infinita” (Dios) que descansa una vez hecho el universo, su aspiración a hacer desaparecer la iglesia de Jesucristo en respuesta a que, según él, la aparición de la Iglesia provocó el retroceso del espiritismo hasta su casi desaparición, etc.

[34] Unos 30 años después de la fundación del mormonismo se enmarañaron las relaciones entre este y la masonería de tal manera que está prohibida a los mormones su pertenencia a la misma. Cf. los artículos de M. W. Hoer, E. Zucchini y E. Pavesi sobre la masonería y el mormonismo, los testigos de Jehová y F. A. Mesmer (mesmerismo) A. VV., Masoneria e religioni, Elle di Ci, Leumann (Turín) 1994, 81-113, 114-125, 126-129 respectivamente.

[35] Sus adeptos en todo el mundo pasan de 450.000. En España tiene centros en Barcelona, Fuengirola, Madrid, Palma de Mallorca, etc.

[36] En Die Freimauer:Religion der Mächigen, Schwengeler, Berneck -Suiza- 1992, 35.

[37] Insegnamenti di Paolo VI, III, Vaticano 1965, 867-868.