Manual para entender una geopolítica enloquecida

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Escrito por Carmen Gómez-Cotta
Publicado: 23 Junio 2026

El orden liberal internacional al que estábamos acostumbrados ha cambiado

Es una aseveración que analistas y politólogos llevan haciendo desde hace ya algunos años, pero ¿cuándo empezó esa transformación? ¿Qué la caracteriza y hacia dónde nos conduce? Repasamos las principales claves que nos ayudan a comprender estos tiempos convulsos.

Junio de 1944. Las tropas aliadas desembarcaron en Normandía para comenzar la liberación de Europa de los nazis. La Operación Overlord, una ofensiva militar sin precedentes allanó el camino hasta el Día de la Victoria, en mayo de 1945, cuando la Alemania de Hitler cayó. Pocas veces el mundo ha estado tan cerca de ser tan distinto.

Con el objetivo de evitar guerras de semejante calibre, además de promover la cooperación política y garantizar la estabilidad económica, las potencias vencedoras diseñaron un orden internacional basado en dos pilares fundamentales: uno financiero —con el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio— y otro político —con las Naciones Unidas—.

Nacía así una nueva arquitectura que ha funcionado durante 70 años. O mejor dicho: Occidente creyó que funcionaba. Porque hay otra parte del mundo que no encaja en un sistema de normas que no se ajusta a su realidad. «En ese orden de 1945 han aparecido países emergentes que no han encontrado acomodo, porque les parecía un orden injusto que no los representaba», explica José Ignacio Torreblanca, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations. Emergieron así India, China, Rusia; potencias que comenzaron a participar económicamente gracias a la globalización, que ahora reclaman su hueco y que, poco a poco, «empiezan a erosionar la legitimidad de un sistema y unas instituciones multilaterales que no se reforman y no les dan acceso».

Dentro de ese paulatino desplazamiento de las fichas tradicionales en el tablero internacional, tres hechos han afianzado la percepción de que el orden al que estamos acostumbrados está cambiando: la China de Xi Jinping, la Rusia de Vladímir Putin y los Estados Unidos de Donald Trump.

Carmen Gómez-Cotta en ethic.es