películas
Días azules

Días azules

  • Público apropiado: Adultos con reparos
  • Valoración moral: Desaconsejable
  • Año: 2006
  • Dirección: Miguel Santesmases
CONTENIDOS: SXDF Dirección: Miguel Santesmases Guión: Antón Casariego, Martín Casariego, Miguel Santesmases Fotografía: Alfonso Parra Montaje: Carmen Frías Música: Nacho Mastretta Intérpretes: Óscar Jaenada, Javier Pereira, Javier Ríos, Dani Méndez, María Castro, Marta Larralde Distribuidora: Alta Films Cortometrajes y series de televisión fue el trabajo de Santesmases de 1990 al 99. Su primer largo, La fuente amarilla (1999) tiene interés y encanto, con una especial fuerza significativa en el uso de los colores. Le siguieron Amor, curiosidad, Prozac y dudas (2001) y Madrid 11.M “Todos íbamos en ese tren” (2004). Un pueblo de la costa gallega en un verano de finales de los 90 -playas, puerto, bares-. Tres hermanos jóvenes se reúnen allí para vender su casa de veraneo. Un accidente les separa, pero 7 años después se verán obligados a volver, y a reencontrarse con lo que dejaron sin cerrar. Si se analiza el argumento, podría haber sido una drama romántico del XIX, a lo Brönte, con sus brumas y nieblas bajo los árboles negros y desnudos, acantilados, embravecidas olas rompiendo contra las rocas, amores truncados, muertes..., y, 7 años después, el que tuvo que huir a tierras lejanas -como El Niño de la Bola, de Pedro Antonio de Alarcón- vuelve. Ella mientras tanto se ha casado con otro, ¡pero el hijo es mío!, etc. etc. Pues todo eso sucede, pero medio ocultado bajo capas y capas de un cierto tipo de actualidad; sin embargo, interesaba que fuera una comedia divertida y graciosa, y que los hechos trágicos y románticos sirvieran sólo para empujar la película y darle interés o un toque de intriga. Se impone la belleza del paisaje entorno, esos azules de mar y de cielo, los verdes de los bosques y de los sombreados paseos, un hermoso pueblo de piedra... Se impone -quizá con afán de una actualidad que oculte lo romántico- el lenguaje soez y el despelote. Se impone, en cuanto excesivo tiempo, el interior de bares o cafeterías, vasos largos, mucha gente joven apiñada, ¿Una raya? ¡Vale!, vasos largos interminablemente, y aquí y allá niñas que están en oferta. ¡Pruébelas, no llevan celofán! Así, la película no parece ir a ningún sitio. Las secuencias se alargan, las escenas no se cortan a tiempo..., de ahí que transmita una cierta indecisión. Con el accidente -final de la primera parte- la película se anima; y al entrar en la segunda parte -después de esos siete años- adquiere más ritmo; la vida de los tres hermanos tiene más consistencia, y sus diálogos, aunque es gente con muy poca casa detrás de la puerta. Ver actuar a Óscar Jaenada (Barcelona, 1975), en todas sus apariciones, es una fiesta. Su personaje tiene un largo final, que vale toda la película; mejor decir quizá que ese trozo de film muestra cómo podrían haber sido los Días Azules de Santesmases de no estar atado a tantas... teclas. Moralmente rechazable (Filasiete / Almudí JD/AG)