Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  1. Noticias
  2. Cecilia soy yo

Cecilia soy yo

Escrito por: Salvador Sostres
Publicado: 25 Agosto 2012
Gracias a Salvador Sostres, en nombre de Cecilia Giménez

ElMundo.es

Acerca del desdichado asunto de Cecilia Giménez y su voluntariosa y malhadada restauración de la imagen del ‘Ecce Homo’ de la iglesia de su pueblo

No pocos de los artículos vistos (y también, como dice Salvador Sostres, lo leído en ‘Twitter’ y ‘Facebook’) dan la impresión de que —además de anónimos, pretenden hacer "gracias" tomándose a chacota la imagen del Ecce Homo y de su sentido real con ocasión de tomarse a chacota la buena voluntad de Cecilia Giménez como persona convertida en personaje irrisorio, con casi 400.000 entradas, sólo en la sección de fotografía de ‘Google’, cuando hace pocos días no había ni una.

      «Me gustaría conocer el nombre y apellido de los cobardes de Twitter y de otras redes sociales que se apuntan a cada linchamiento, a cada broma fácil, siempre en el tono más vulgar y exhibiendo sin rubor la más lastimosa de las mediocridades. Me gustaría saber a qué se dedican y cómo son sus vidas.

      Su última víctima ha sido la señora Cecilia Giménez, zaragozana, que ha intentado restaurar por su cuenta y sin demasiado acierto el 'Ecce Homo', una pintura de finales del siglo XIX. La señora Cecilia, de buena fe y a partir de sus conocimientos pictóricos, intentó corregir el desgaste con que el tiempo había dañado a la obra. Ella afirma que no le han dejado terminar su proyecto, pero todo parece indicar que a pesar de la buena intención, el resultado no es ni habría sido el deseable.

      Bien, seguramente la señora Cecilia se ha equivocado y, seguramente también los mecanismos de seguridad del santuario donde se encuentra la obra no han acabado de funcionar.

      Pero el linchamiento del que ha sido objeto esta señora ha sido una exhibición más de la peor España, de cómo los cobardes y los miserables se aprovechan de la impunidad y del anonimato de las redes sociales para atreverse siempre con el más indefenso y del más débil. Señora Cecilia: Dios la quiere más de lo que usted cree y el Cielo guarda siempre un lugar para los que con buena voluntad intentan mejorar el mundo aunque a veces yerren.

      No sé qué piensan de sus bromitas y de su crueldad estos twitteros tan valientes ahora que han conseguido que una señora de más de 80 años de edad tenga que guardar cama por culpa del ataque de ansiedad que le han provocado.

      Me gustaría conocer la vida de estos cobardes, saber qué han intentado mejorar, o qué cosas han intentado hacer por los demás o en beneficio de la comunidad. Me gustaría tener un informe detallado acerca de su honradez y de su integridad, algún indicativo de su sentido del honor y de la generosidad.

      Estoy convencido de que obtendría material para poder escribir cientos de tweets graciosísimos el resto de mis días. Y todos los firmaría, como todo lo que escribo, y por todos daría la cara y de nadie ni de nada me escondería.

      Me parece vergonzoso lo que se le ha hecho a la señora Cecilia. Yo soy Cecilia, por todas las veces que he intentado arreglar algo y lo he estropeado, por todos los momentos en que queriéndome alzar nada he alcanzado, por todas las buenas ideas con que he hecho el ridículo y he fracasado. Cecilia soy yo y me gustan las personas como ella, con su ternura y su bondad.

      Cecilia es una de los nuestros, una que ha tenido el mérito y el valor de haberlo intentado, aunque haya caído en desgracia y la turba se haya reído de ella y la haya humillado. No sufras más, Cecilia, no tengas miedo. Tuyo será el Reino de los Cielos».

Salvador Sostres

Artículo anterior: Un sainete judicial Anterior Artículo siguiente: JMJ Rio 2013 Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Actitudes hacia el amor y apego
    María Elena Brenlla, Analía Brizzio y Alejandra Carreras
  • Abraham, nuestro padre en la fe
    J. Yániz
  • La vocación al matrimonio y el derecho natural
    Federico Torres-Lacroze
  • La persona y el respeto de la vida humana
    Elio Sgreccia
  • Diez tesis sobre el capitalismo, la moral y la religión
    Francisco José Contreras
  • La poesía como filosofía
    Gustavo Ortiz Millán
  • Detrás de la economía hay personas
    Laura Arias Pacheco
  • «A largo plazo, la xenofobia se vuelve totalmente autodestructiva»
    Mariana Toro Nader
  • La amistad elemento clave de la comunicación y de la relación
    Gloria Gallego Jiménez y Salvador Vidal Raméntol
  • Ratzinger y Polo, dos pensadores a la altura de nuestro tiempo
    Alberto Sánchez León
  • Fundamentos bíblicos de la devoción al Corazón de Jesús
    Cristóbal Sevilla Jiménez
  • La belleza salvará al mundo; me salvó a mí
    Dominic Tanzillo
  • La intervención estatal, la regulación económica y el poder de policía
    Leonardo F. Massimino
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
  • Una crítica sustancial del marxismo
    Jorge Uscatescu
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad