Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  1. Noticias
  2. Sagrarios

Sagrarios

Escrito por: Daniel Tirapu
Publicado: 07 May 2026

Un no creyente de Japón preguntó que hacían los cristianos ante al sagrario, le explicaron que allí estaba Dios de un modo eminente, exclamó: "y por qué no estáis todo el día allí, con Dios".

Cuenta S. Juan en el cap. 6 de su evangelio que Jesús dijo que el que no comiera su carne y bebiera su sangre no tendría vida eterna. Algunos discípulos de Jesús pensaron que ya era demasiado, que era una doctrina excesiva y dice que le dejaron de seguir. Jesús podía haber explicado más las cosas, suavizar la afirmación, tender un puente; pero lejos de eso dirigiéndose a sus apóstoles, les dijo, "¿queréis marcharos vosotros también?".

En la última cena les dijo tomando pan, "Esto es mi cuerpo", tomando el cáliz "Esta es mi sangre", "haced esto en memoria mía". Esto es lo que hay. Un no creyente de Japón preguntó que hacían los cristianos ante al sagrario, le explicaron que allí estaba Dios de un modo eminente, exclamó " y por qué no estáis todo el día allí, con Dios".

Que pena esos sagrarios solos, abandonados, cerrados durante la noche, con el suspiro de cuatro viejas; miento, no están solos porque miríadas de ángeles adoran y hacen compañía a Jesús. Que torpe, qué estúpido cuando pasé cerca de un sagrario y no te saludé. Esa es la mayor fuerza, la mayor esperanza, la presencia más silenciosa pero más poderosa de la tierra. En el fondo, una madre atontada con su hijo le dice "te comería", pues eso es lo que ha hecho Jesús para nosotros.

Aclaro que no se debe comulgar si no se han confesado los pecados graves en la confesión. S. Josemaría Escrivá decía que Jesús en el sagrario debía encontrarse como en Betania, aquel lugar donde descansaba, donde se encontraba con confianza y gusto, en casa, con Lázaro, Marta y María. Yo quisiera, Señor, recibiros con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra santísima Madre, con el espíritu y fervor de los santos.

Daniel Tirapu en elconfidencialdigital.com

Artículo anterior: «La democracia no desaparece de golpe; primero se vacía por dentro» Anterior Artículo siguiente: ¿Qué es el wokismo? Una guía Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • La persona y el respeto de la vida humana
    Elio Sgreccia
  • Diez tesis sobre el capitalismo, la moral y la religión
    Francisco José Contreras
  • La poesía como filosofía
    Gustavo Ortiz Millán
  • Detrás de la economía hay personas
    Laura Arias Pacheco
  • «A largo plazo, la xenofobia se vuelve totalmente autodestructiva»
    Mariana Toro Nader
  • La amistad elemento clave de la comunicación y de la relación
    Gloria Gallego Jiménez y Salvador Vidal Raméntol
  • Ratzinger y Polo, dos pensadores a la altura de nuestro tiempo
    Alberto Sánchez León
  • Fundamentos bíblicos de la devoción al Corazón de Jesús
    Cristóbal Sevilla Jiménez
  • La belleza salvará al mundo; me salvó a mí
    Dominic Tanzillo
  • La intervención estatal, la regulación económica y el poder de policía
    Leonardo F. Massimino
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
  • Una crítica sustancial del marxismo
    Jorge Uscatescu
  • “Experiencias de Dios” en la vida cotidiana
    Trinidad León
  • La importancia de ser humano
    Jorge V. Arregui
  • «Bodas de sangre» y sus elementos trágicos
    Luis González del Valle
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad