Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  1. Noticias
  2. Sectarismo ideológico

Sectarismo ideológico

Escrito por: Juan Manuel de Prada
Publicado: 31 May 2011
Almudi.org - "Sectarismo ideológico"
La ideología es aniquiladora de la razón, porque exonera al hombre de la nefasta manía de pensar

ABC

«El trato discriminatorio que nuestras autoridades dispensan a la escuela diferenciada (…) se me antoja uno de los atropellos más descabellados que el sectarismo ideológico pueda perpetrar»

Quisiera empezar este artículo aclarando que estudié en un colegio mixto, del que guardo recuerdos muy gratos; y que a mi propia hija la llevo también a un colegio mixto, del que no puedo sino predicar bondades. Pero el trato discriminatorio que nuestras autoridades dispensan a la escuela diferenciada, a la que ahora una lunática ley de "igualdad de trato" en ciernes pretende retirar los conciertos, se me antoja uno de los atropellos más descabellados que el sectarismo ideológico pueda perpetrar.

      Que la ideología es aniquiladora de la razón, porque exonera al hombre de la nefasta manía de pensar, nutriéndolo de consignas desquiciadas, se comprueba fácilmente en este caso. Sostienen sus enemigos que la escuela diferenciada atenta contra la igualdad de hombres y mujeres, y que favorece la "segregación". Ambas son afirmaciones de una irracionalidad prejuiciosa y bestial.

      Podría decirse que las escuelas diferenciadas atentan contra la igualdad si impartieran disciplinas distintas dependiendo del sexo de sus alumnos, o si tales disciplinas se impartieran con distintos grados de exigencia; pero nada de esto ocurre en las escuelas diferenciadas, fundadas sobre un presupuesto incontrovertible, a saber: que hombres y mujeres somos diferentes, fisiológica y psicológicamente; y que esta diferencia natural —que no debe confundirse con una capacidad intelectiva mayor o menor— configura nuestros métodos de aprendizaje.

      La escuela diferenciada propone métodos de aprendizaje diversos para lograr más plenamente la igualdad de hombres y mujeres, no para atentar contra ella. Y sus resultados avalan esta propuesta, como se demuestra en aquellos países —Gran Bretaña, por ejemplo— donde existe una tradición arraigada de escuela diferenciada.

      La acusación de "segregacionismo" es todavía más irracional y desquiciada. Los colegios de educación diferenciada no estorban que sus alumnos, una vez concluidas las clases, puedan relacionarse libremente con chicos del otro sexo, con las limitaciones que sus padres les impongan (o traten de imponerles).

      Acusar a la escuela diferenciada de favorecer la desigualdad y la segregación nos obligaría a lanzar idéntica acusación contra los campeonatos de tenis; pero yo todavía no he visto a nadie que proteste porque Nadal no juega contra Kournikova, ni tampoco a nadie que se le ocurra afirmar que Nadal no puede ligarse a Kournikova (o viceversa) porque no les dejan enfrentarse en los campeonatos de tenis. Si alguien lanzara tales protestas o afirmaciones lo tendríamos por un necio redomado; sin embargo, tales necedades, referidas a los colegios diferenciados, triunfan, en alas del sectarismo ideológico, e incluso pueden imponerse mediante leyes que les denieguen arbitrariamente los conciertos.

      Uno puede entender que los poderes públicos establezcan requisitos para que los centros docentes se beneficien de ayudas; pero tales requisitos no pueden ser arbitrarios, ni regirse por el más despepitado sectarismo ideológico, que disfraza el mismo odio despechado que la zorra de la fábula dispensaba al racimo de uvas que no podía alcanzar: odio, en primer lugar, a la excelencia; y también odio hacia una escuela que se resiste a ser convertida en el corruptorio oficial y en la fábrica de votantes en que nuestros sectarios pretenden convertir la escuela pública. La escuela diferenciada es la primera pieza que estos sectarios pretenden cobrarse; después vendrá la escuela concertada católica, no importa que sea mixta o diferenciada.

Juan Manuel de Prada

Artículo anterior: Ser católicos significa ser marianos Anterior Artículo siguiente: El libro 'Jesús de Nazaret' de Benedicto XVI leído por un judío Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • La vocación al matrimonio y el derecho natural
    Federico Torres-Lacroze
  • La persona y el respeto de la vida humana
    Elio Sgreccia
  • Diez tesis sobre el capitalismo, la moral y la religión
    Francisco José Contreras
  • La poesía como filosofía
    Gustavo Ortiz Millán
  • Detrás de la economía hay personas
    Laura Arias Pacheco
  • «A largo plazo, la xenofobia se vuelve totalmente autodestructiva»
    Mariana Toro Nader
  • La amistad elemento clave de la comunicación y de la relación
    Gloria Gallego Jiménez y Salvador Vidal Raméntol
  • Ratzinger y Polo, dos pensadores a la altura de nuestro tiempo
    Alberto Sánchez León
  • Fundamentos bíblicos de la devoción al Corazón de Jesús
    Cristóbal Sevilla Jiménez
  • La belleza salvará al mundo; me salvó a mí
    Dominic Tanzillo
  • La intervención estatal, la regulación económica y el poder de policía
    Leonardo F. Massimino
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
  • Una crítica sustancial del marxismo
    Jorge Uscatescu
  • “Experiencias de Dios” en la vida cotidiana
    Trinidad León
  • La importancia de ser humano
    Jorge V. Arregui
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad