Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • Con María

Con María

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Rafael María de Balbín
Publicado: 17 Enero 2015
Almudi.org - Con María
Todavía está reciente el inicio de 2015, un año más, con todos sus interrogantes

Acudimos a Santa María, Reina de la paz, Madre de la Iglesia, Reina de Venezuela, poniendo en sus manos todos nuestros buenos deseos para el nuevo año

Todavía está reciente el inicio del nuevo año 2015. Un año más, con todos sus interrogantes. Y, como la Historia no está escrita de antemano, se abre un amplio abanico de posibilidades. Hay que contar con la libertad humana y la acción de la Providencia divina. No hay un fatalismo de progresos ni de retrocesos.

En su Homilía de la Solemnidad de María Santísima Madre de Dios del año 2010 el Papa Benedicto XVI invitaba a elevar a Dios el corazón: “Meditar sobre el misterio del rostro de Dios y del hombre es una vía privilegiada que conduce a la paz”. La paz es el gran anhelo de la humanidad y de cada persona de buena voluntad. Requiere de la disposición personal de cada uno, sumada a otras muchas. “Ésta, de hecho, comienza por una mirada respetuosa, que reconoce en el rostro del otro a una persona, cualquiera que sea el color de su piel, su nacionalidad, su lengua, su religión”.

Y explicaba: “En realidad, sólo si tenemos a Dios en el corazón, estamos en condiciones de detectar en el rostro del otro a un hermano de humanidad, no un medio sino un fin, no un rival o un enemigo, sino otro yo, una faceta del infinito misterio del ser humano”.

Sólo somos capaces de dialogar con los hombres si antes lo hacemos con Dios. Contemplar el rostro de Dios es condición para mirar con discernimiento el rostro del hombre. Para llevar a cabo un intercambio respetuoso y considerado. “Con mayor razón, por tanto, para reconocernos y respetarnos como realmente somos, es decir, como hermanos, necesitamos referirnos al rostro de un Padre común, que nos ama a todos, a pesar de nuestros límites y nuestros errores”, añadía el Papa.

Para acercarnos a Dios lo hacemos contemplando a María Madre de Dios y Madre nuestra. Con Ella comenzamos el nuevo año: “el rostro de Dios ha tomado un rostro humano, dejándose ver y reconocer en el hijo de la Virgen María”.

Benedicto XVI destacaba también que “Ella, que ha custodiado en su corazón el secreto de la divina maternidad, ha sido la primera en ver el rostro de Dios hecho hombre en el pequeño fruto de su vientre”.

Nadie más cercano a Dios que su Madre María: “La madre tiene una relación muy especial, única y de todos modos exclusiva con el hijo recién nacido”. Ocurre siempre, y con mayor razón en el caso de la maternidad divina de María. “El primer rostro que el niño ve es el de la madre, y esta mirada es decisiva para su relación con la vida, con sí mismo, con los demás, con Dios; es decisiva también para que él pueda convertirse en un «hijo de la paz»”.

Necesitamos ayuda para ser promotores de la paz. “El Niño mira a la Madre, y ésta nos mira a nosotros, casi como reflejando al que observa, y reza, la ternura de Dios, bajada en Ellos del Cielo y encarnada en aquel Hijo de hombre que lleva en brazos”, explicaba BenedictoXVI.

Una imagen no sólo evocadora sino eficaz. “Pero ese mismo icono nos muestra también, en María, el rostro de la Iglesia, que refleja sobre nosotros y sobre el mundo entero la luz de Cristo, la Iglesia mediante la cual llega a toda persona la buena noticia”, añadía el Papa.

Acudimos a Santa María, Reina de la paz, Madre de la Iglesia, Reina de Venezuela, poniendo en sus manos todos nuestros buenos deseos para el nuevo año. Amén.

Rafael María de Balbín

 

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • La esperanza de los cielos nuevos y la tierra nueva en la literatura judaica inter-testamental
    Luis  Díez Merino
  • Lo objetivo y lo subjetivo de la redención cristiana Síntesis histórica y perspectiva actual
    Leonardo Cappelluti
  • Sentido cristológico de la confesión sacramental
    José Miguel Odero
  • Aprender en la Misa a tratar a Dios
    Juan José Silvestre Valor
  • La Cruz como símbolo protector
    Teresa Díaz Díaz
  • San José y la caridad: un vínculo devocional e iconográfico [1]
    Sandra de Arriba Cantero
  • En la fiesta de san José: una fidelidad que se renueva
    Guillaume Derville
  • Experiencia científica y conocimiento humano
    Francisco Altarejos Masota
  • El duelo migratorio
    Valentín González Calvo
  • Marxismo soviético y antropología. El caso de Cuba
    Roberto Garcés Marrero
  • El crepúsculo del mundo compartido
    Rubén Amón
  • Espontaneidad y sencillez de la ideología de lo justo
    Manuel María Zorrilla Ruiz
  • La concepción de “ser humano” en Pablo Freire
    Roberto Pineda Ibarra
  • Breves reflexiones sobre Dios y su experiencia
    Antonio Jiménez Ortiz
  • Totalitarismo y libertad individual. Las contradicciones políticas de la tecnología
    Miguel Saralegui
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad