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Café de Flore

Café de Flore

Café de Flore
  • Público apropiado: Adultos
  • Valoración moral: Con inconvenientes
  • Año: 2012
  • Dirección: Jean-Marc Vallée
Contenidos: Imágenes (varias X), Ideas (adulterio, divorcio, F)

Dirección y guion: Jean-Marc Vallée. Países: Canadá y Francia. Año: 2011. Duración: 120 min. Género: Drama, romance. Interpretación: Vanessa Paradis (Jacqueline), Kevin Parent (Antoine), Hélène Florent (Carole), Evelyn Brochu (Rose), Marin Gerrier (Laurent), Alice Dubois (Véronique). Producción: Pierre Even y Marie-Claude Poulin. Fotografía: Pierre Cottereau. Diseño de producción: Patrice Vermette. Vestuario: Ginette Magny. Distribuidora: Golem. Estreno en Canadá: 18 Noviembre 2011. Estreno en España: 17 Agosto 2012

Reseña:

Ruptura matrimonial

   Tras romper con su esposa, Antoine, DJ de éxito internacional, vive feliz con una mujer, Rose, y con sus dos hijas pequeñas. Éstas son fruto de su matrimonio con Carole, una mujer sensible que aún se aferra al amor de Antoine, a quien no concibe perder. Para ella el amor es permanente, no puede romperse, y ella y Antoine se juraron esa unión eterna cuando eran adolescentes, de modo que no acaba de aceptar la ruptura... Por otro lado, en el París de los 60, otra mujer, Jacqueline, ve cómo su matrimonio se rompe cuando tienen un hijo con síndrome de Down. Jacqueline quiere a su hijo de modo febril, ejemplar, y se propone cuidar de él cueste lo que cueste, hasta las últimas consecuencias.

   El director francés Jean-Marc Vallée se complica a la hora de contar esta historia sobre las dificultades de mantener la eternidad del amor conyugal y poner en tela de juicio la clásica idea de la “media naranja”. Abandona el clasicismo de su anterior film, La reina Victoria, para ofrecer un relato narrativamente complicado y obtuso, lo cual no significa que Café de Flore tenga más o menos enjundia. Simplemente aporta ese toque “moderno” lleno de insertos, ralentizaciones, vueltas y revueltas en el tiempo, mezcla de hilos narrativos, montaje arbitrario, aparición de personajes ignotos, etc., que pretenden hacer la cosa más interesante y lo único que consiguen es que reine más y más la confusión y el desconcierto y que con el paso de los minutos Café de Flore pierda todo el fuelle que prometía. Especialmente no funciona la fusión de las dos historias de amor –conyugal y maternal–, muy tramposa en su puesta en escena y que se revela definitivamente forzada, pretenciosa hasta el capricho (Decine21 / Almudí JD). LEER MÁS