Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  1. Noticias antiguas
  2. Belleza integral (7.VIII.03)

Noticias antiguas

Belleza integral (7.VIII.03)

Expirado
Almudi.org. Belleza integral 1. A diferencia de la naturaleza y de los objetos artísticos, donde encontramos una belleza “de algo”, existe una belleza “de alguien”, que es la específicamente personal. A esta la llamamos belleza integral porque resulta de asumir el hombre sus diversas dimensiones: lo físico, lo psíquico y lo espiritual. Esta integración la encontramos incoada en nuestra naturaleza, pero está por cumplir, lograr e inventar mediante nuestra libertad. De ah... Almudi.org. Belleza integral

1. A diferencia de la naturaleza y de los objetos artísticos, donde encontramos una belleza “de algo”, existe una belleza “de alguien”, que es la específicamente personal. A esta la llamamos belleza integral porque resulta de asumir el hombre sus diversas dimensiones: lo físico, lo psíquico y lo espiritual. Esta integración la encontramos incoada en nuestra naturaleza, pero está por cumplir, lograr e inventar mediante nuestra libertad. De ahí que la belleza integral reclame necesariamente la creación personal: es, por así decir, la belleza que alguien “se saca de dentro” y a la cual responde con su actitud y temple ético, pero también mediante artes específicas. Podemos decir, pues, que es la belleza con rostro, la belleza responsable, la que sabe y responde de sí.

2. Por ser el cuerpo palabra originaria de la persona y como su signo eficaz, la belleza integral tiende de suyo a vivirse y manifestarse corporalmente. Para ello requiere el concurso, entre otras cosas, de las artes de la intimidad: arreglo personal, cortesía, vestido, diseño, decoración, y multitud de otras actividades, por lo general manuales, que inventan y modulan la convivencia. Su manifestación tiene lugar según cinco niveles:

a) El cuidado del aspecto, mediante el cual se actúa sobre el campo magnético de la presencia.

b) El hogar, que es obra común de todos sus miembros, en la cual reluce la armonía peculiar de cada familia, su estilo, su excelencia, sus peculiaridades.

c) Posteriormente la belleza integral aflora en la amistad, y de modo singular y paradigmático en el amor erótico, confiriéndoles lirismo y hondura.

d) Desde los niveles anteriores la belleza integral se proyecta en la compleja trama de las relaciones sociales, insuflando en ellas aliento de humanidad.

e) Por último, y como cerrando el círculo, los medios de comunicación, en particular las expresiones artísticas del mundo de la imagen (cine, publicidad, moda, diseño), reflejan, interpretan y configuran los niveles anteriores.

3. Elemento esencial en este tipo de belleza es el discernimiento, por vía afectiva, del significado esponsal del cuerpo, fundamento de la complementariedad entre varón y mujer. Esta sabiduría práctica en torno a la corporeidad es lo que otros llaman modestia, decoro, pudor, decencia, etc.

4. Otra característica de la belleza personal o integral es su carácter histórico, pues le es esencial aquel argumento que hace de cada vida algo único: la vida de tal persona. Las artes que mencionadas antes se dirigen precisamente a intensificar el sentido argumental, confiriendo a la vida cierto aire de novela o película, es decir, un todo con sentido. De este modo, cualquier vida, por corriente que sea, se torna digna de contemplarse, despierta admiración, irradia belleza.

5. Fomentar, captar y responder a la belleza integral requiere una ardua y exigente disciplina ascética, especialmente el recogimiento habitual y el dominio de la mirada. Así entrenado, el corazón se abre de modo espontáneo a la excelencia de la persona y siente la incitación de su misterio.

Pablo Prieto

 

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Ratzinger y Polo, dos pensadores a la altura de nuestro tiempo
    Alberto Sánchez León
  • Fundamentos bíblicos de la devoción al Corazón de Jesús
    Cristóbal Sevilla Jiménez
  • La belleza salvará al mundo; me salvó a mí
    Dominic Tanzillo
  • La intervención estatal, la regulación económica y el poder de policía
    Leonardo F. Massimino
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
  • Una crítica sustancial del marxismo
    Jorge Uscatescu
  • “Experiencias de Dios” en la vida cotidiana
    Trinidad León
  • La importancia de ser humano
    Jorge V. Arregui
  • «Bodas de sangre» y sus elementos trágicos
    Luis González del Valle
  • Acontecer y acontecimiento en Nietzsche
    Luis Eduardo Gama Barbosa
  • Importancia de la familia en Perú: Un análisis de la realidad a partir de datos estadísticos
    Jorge Rafael Diaz Dumont
  • Palabra de Dios, palabra del hombre
    Martín Gelabert Ballester
  • Libertad y dignidad de la persona humana
    Martín Kriele
  • Bases fundamentales de la cultura de paz
    Egla Cornelio Landeroa
  • Viktor Frankl a la mujer y al hombre de hoy
    Wenceslao Vial
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad