Relación de anécdotas

   Señor, cuenta conmigo, Juan Pablo Valero García

  Gracias a todos, Juan Iniesta Sáez

  Voy a adoptar a dos niños del orfanato, HCF

Señor, cuenta conmigo

     Dios me ha vuelto a sorprender. Aposté bastante fuerte para venir a Nicaragua -sin pensar en el tiempo, el dinero, las obligaciones...- y una vez más, el Señor me ha premiado con el ciento por uno.

     La misión de El  Crucero está viendo su ocaso. Atrás quedan tres semanas de incesante trabajo y de algunas renuncias e incomodidades, pero se vienen conmigo tres semanas de alegría, de acercamiento a Dios, de realización personal. Vine a Nicaragua con un par de maletas de equipaje y me voy con el calor de su gente, con sus miradas de pobreza y sus ojos llenos de lágrimas. Me llevo sus cantos, sus selvas, los abrazos de sus niños y los besos de sus viejitos; su niebla constante, la poca esperanza de sus jóvenes, el color de sus casas, el olor de sus risas, la preocupación de sus mujeres y la lucha de sus hombres. Mucho de Nicaragua se viene conmigo a España. Debo reconocer que la misión ha sido mucho más generosa conmigo que yo con ella.

     Desde el ocaso de la misión escribo. Escribo desde la aurora de mi nueva misión: la de testimoniar que Dios grita al mundo desde la garganta de Nicaragua. Sin duda estas tres semanas han sido un reparto de talentos por parte de Dios para que asumamos responsabilidades. Sin duda, Señor, puedes contar conmigo.

Juan Pablo Valero García

Gracias a todos

     Llegamos al final de unos días muy intensos. No han sido, ni mucho menos, unas vacaciones en tierras exóticas. El trabajo ha sido duro, agotador, pero tremendamente gratificante.

     La verdad es que cuando antes de venir decía, "me voy de misión a Nicaragua" lo decía con la boca pequeña, porque no me acababa de ver como un misionero. Sin embargo, los sentimientos ahora son distintos. El hecho de haber hablado abiertamente de Dios (algo a lo que no estamos nada acostumbrados en nuestro país) con gente deseosa de saber de Èl, nos ha cambiado a todos.

     La calidad espiritual de gente tan pobre y la riqueza de Dios en medio de la miseria material, nos ha removido el corazón y los cimientos de nuestra burbuja materialista y acomodada en que vivimos. Existe el tópico en estas experiencias, de que aprendes y  recibes más de lo que enseñas o das. Y es cierto: hay que vivirlo para conocer la verdadera dimensión de ese sentimiento.

     La convivencia con los hermanos misioneros (mejicanos y españoles), así como con "los padrecitos, ha sido estupenda. Y la cercanía a Dios me ha sostenido en los momentos difíciles, que también los ha habido, claro.

     Veintitrés días dan para mucho, pero se quedan en nada. Pasan como una brisa fugaz, estando rodeado de tan buena gente, ya sean los que nos acogieron, ofreciéndonos todo, ya los que compartieron nuestra experiencia misionera desde nuestro país de origen.

      Gracias a todos los que han tenido que ver, con que hoy estemos aquí con la sensación de haber cumplido nuestra misión, de un modo que agrada a Dios.

Juan Iniesta Sáez

Voy a adoptar a dos niños del orfanato

     Desde Mallorca no podía asistir a las reuniones previas a la misión. Me iba preparando interiormente con las fotos y artículos de la página web de Almudí y pidiendo luces al Señor en mi oración. Compré muchas cruces, estampas, rosarios y recordatorios de Primera Comunión para regalar y pedí ropa, juguetes y medicinas a empresas y laboratorios.

     Una vez allí he pasado sed, no me he podido duchar varios días seguidos, me he dado largas caminatas,...pero no estaba preparado para los 100 niños del orfanato. Esos granujas me robaron el corazón desde el primer día y ya no pude dejar de ir en cuanto tenía un momento libre. Al bajar de El Tábor -donde vi el rostro transfigurado de Cristo en cada uno de ellos- y volver a casa no paro de pensar y hablar de su ternura y carencia de afectos. Tanto es así que he convencido a mis padres para adoptar uno y traérnoslo a casa y también lo van a hacer con otro unos de mis tíos.

     He hablado ya por teléfono con la directora -la Madre Teresita- para iniciar los tramites legales de los dos niños que ella quiera-a través de la Secretaría de Bienestar y Familia- asignarnos. Estoy contando los días para volver a ver a mi nuevo hermanito y por supuesto, repetir la experiencia el año que viene.

HCF