El 90% de las prostitutas son inmigrantes y han encontrado en esta forma de esclavitud un mal menor, un modo de escapar a una situación difícil en sus países de origen. Las mafias venden sueños cuyo precio está al alcance de la mujer que emplea su propio cuerpo como moneda de cambio. La Iglesia, consciente del problema de estas mujeres, ha iniciado una campaña, en la que participan la Conferencia Episcopal Española, Cáritas y la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), para acabar con el trá...