Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • Persona

Persona

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Pedro López
Publicado: 12 Febrero 2016

No vivir encerrado en mí mismo: esto me empequeñece hasta lo infinitesimal, para alcanzar la plenitud necesitamos de los demás

El II encuentro Sagunt015 se iba desarrollado en un clima de confianza. El tema lo reclamaba: responsabilidad social empresarial. Me llamó la atención, desde el primer instante, que se hablara insistentemente de persona. Lo importante son las personas, estamos al servicio de las personas, la empresa la formamos personas, son las personas el primer y principal recurso de cualquier empresa, la responsabilidad social tiene como fin ayudar a las personas, etc. Podría seguir enumerando ejemplos de lo que los distintos ponentes desplegaban, pero basta lo ejemplificado. En resumen, en cualquier actividad, lo central es la persona.

Llegado a este punto, rebobiné; y me vino a las mientes lo que costó llegar a destilar algo que hoy usamos, desconocedores de su origen: el concepto de persona. Muchos filósofos, teólogos, siglos y disputas para llegar a comprender una palabra griega ‘prosopon’, que usaban los poetas y dramaturgos helenos para expresar a quien, a lo largo de la narración, salía a escena −habitualmente cubierto con una máscara− y se encargaba de explicar el desarrollo del relato. De ahí, derivó a significar al personaje teatral.

Cuando la biblia se traduce al griego (versión de los LXX, siglo II a.C.), se usa con frecuencia ese término para verter al griego la palabra hebrea panîm, que significa rostro, lo que aparece, lo que se sitúa enfrente de uno; pero con una segunda acepción: la de la presencia. Por ejemplo, el rostro de Dios, su mirada, lo escruta todo. Ciertamente no se quiere indicar que Dios tenga rostro, sino la presencia activa y cercana de Dios como el Otro.

Fue Tertuliano (siglo III), el gran teólogo latino, quien usó el término persona para tratar de distinguir Dios uno y trino. De ahí, que el concepto de persona esté intrínsecamente unido a la teología cristiana trinitaria. San Agustín lo asume y le da una explicación más honda al decir que la persona se distingue por ser una relación que se constituye frente al otro. Más tarde, Boecio (siglo V) y Ricardo de San Víctor (siglo XII), ahondarán más explícitamente en el concepto de persona.

Quería señalar el esfuerzo intelectual del hallazgo del concepto de persona: relación. No es algo añadido a mí, sino que me constituye existencialmente. No somos seres aislados, desentendidos. Hemos sido engendrados y, a su vez, somos engendradores. La relación es, en última instancia, entrega, donación. De la aparición de cada uno de nosotros en el mundo, debe esperarse lo inesperado (H. Arendt).

No vivir encerrado en mí mismo: esto me empequeñece hasta lo infinitesimal. Para alcanzar la plenitud, necesitamos de los demás. Estar en y con el otro es el modo de estar conmigo mismo, de alcanzar la plenitud de mi ser humano. Cada uno de nosotros somos en la medida en que nos relacionamos con los demás; y, en última instancia, con Dios, la relación trascendental por excelencia: porque se trata de un Dios que existe, además de como un tú, como un nosotros. Y nos indica el camino humano que hemos de realizar: no hay yo, sin tú; no hay yo ni tú, sin nosotros. Y esto, lo sepamos o no, está preñado de consecuencias.

Pedro López, en levante-emv.com.

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • El crepúsculo del mundo compartido
    Rubén Amón
  • Espontaneidad y sencillez de la ideología de lo justo
    Manuel María Zorrilla Ruiz
  • La concepción de “ser humano” en Pablo Freire
    Roberto Pineda Ibarra
  • Breves reflexiones sobre Dios y su experiencia
    Antonio Jiménez Ortiz
  • Totalitarismo y libertad individual. Las contradicciones políticas de la tecnología
    Miguel Saralegui
  • El acompañamiento familiar, un reto cultural para nuestro tiempo
    Montserrat Gas Aixendri
  • Historia contemporánea de la Iglesia en África
    Fidel González-Fernández
  • La dimensión social de la caridad: integración de los emigrantes y refugiados
    Pablo García Ruiz
  • El prejuicio en la mentira política. Una mirada desde la injusticia epistémica
    Alicia  Natali Chamorro Muñoz
  • Una interpretación de los tres primeros capítulos del Génesis II
    Romano Guardini
  • Una interpretación de los tres primeros capítulos del Génesis I
    Romano Guardini
  • María en la tradición protestante La inquietud, una manera de encontrarse con la sabiduría ignorada de María
    Blanca Camacho Sandoval
  • La libertad humana, don de un Dios que es Padre (en torno a una homilía San Josemaría Escrivá)
    Mónica Codina
  • El mal moral y la persona humana
    Eudaldo Forment Giralt
  • Cultura escolar y resistencias al cambio
    Joaquín Paredes Labra
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad