Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  1. Noticias
  2. ¿Vale la pena casarse?

¿Vale la pena casarse?

Escrito por: Cecilia Galatolo
Publicado: 04 Noviembre 2017

Reflexiones sobre el matrimonio en la cultura actual: “Los desafíos son grandes, pero tenemos todos los instrumentos para afrontarlos”

“¿Por qué casarse?”, es la pregunta que el profesor Héctor Franceschi, docente de Derecho Matrimonial Canónico de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz (Roma), se propuso responder en la lección inaugural que pronunció durante la ceremonia de apertura del nuevo año académico.

El docente, con la debida seriedad pero también con una pizca de ironía, abordó la cuestión, tan actual y delicada, partiendo de la constatación de que cada vez más personas creen que es posible vivir juntos sin casarse. Las uniones more uxorio, en efecto, aumentan exponencialmente, mientras disminuyen los matrimonios. “No es que cada vez más jóvenes no se casan en la Iglesia −ha señalado el docente− sino que, simplemente, no se casan”.

Si el matrimonio es visto sólo como una formalidad

Cada vez más, las parejas piensan que, al fin y al cabo, no es tan importante ‘oficializar’ su vínculo. “Muchos tienen una visión legalista del matrimonio y lo reducen a una formalidad, lo asocian a un documento o a una fiesta maravillosa”, explicó el profesor Franceschi. “Pero el matrimonio es mucho más: limitarse a legalizar la unión no es propiamente contraer matrimonio. El matrimonio no es algo construido por las leyes y las culturas, es una realidad natural, que, sin embargo, no se agota en absoluto en el plano biológico y del instinto: es muy 'natural' en el sentido de que es la forma humana del desarrollo completo de la sexualidad. Por esto, debemos encontrar modos para explicar a los jóvenes que el don de sí, en cuanto varón y mujer, en una unión exclusiva, fiel, indisoluble y fecunda, representa el bien del ser hombre o mujer. Y no porque lo digan la Iglesia o el Estado, sino porque es así antropológicamente”.

El matrimonio como proyecto de vida

“Uno de los elementos que impiden la comprensión de la verdadera naturaleza del consentimiento matrimonial es el hecho de que los novios mantienen relaciones sexuales frecuentes”, ha subrayado el docente. “Esto hace difícil ver que existe un antes −en el que dos personas se conocen y maduran la idea de casarse− y un después −en el que el hombre y la mujer, convertidos en cónyuges, se pertenecen”.

En nuestra sociedad, “esperar” significa a menudo “estar perdiendo el tiempo”: estamos inclinados a vivir “todo y enseguida”, “aquí y ahora”, en lugar de emprender un camino largo y fatigoso, que conduzca a la verdad sobre una unión, y que la lleve a su madurez plena. Por esto nos cuesta reconocer la sustancial diferencia entre noviazgo y matrimonio”.

Sin embargo, en una cultura caracterizada por la provisionalidad y la búsqueda de un bienestar inmediato, “debemos saber transmitir a los jóvenes que el matrimonio no es una simple fiesta nupcial −precisó Franceschi− sino un proyecto de vida, que afecta a toda la persona y que requiere virtudes: fortaleza, generosidad, prudencia, magnanimidad y, por encima de todo, caridad”.

La importancia del vínculo

Citando al Papa Francisco en Amoris Laetitia, Franceschi afirmó que necesitamos una pastoral del vínculo, “que ayude a los jóvenes a comprender que amar significa entregarse en forma total y exclusiva, acoger plenamente al otro, y no sólo experimentar emociones fuertes. Vale la pena casarse, pero también vale la pena comunicar la belleza y la riqueza del matrimonio”.

Al concluir, el docente admitió que se trata de un compromiso notable: “El desafío puede parecer desmesurado, pero si iniciamos con la adecuada formación de los sacerdotes, de los fieles laicos y de los religiosos, seremos instrumentos eficaces para que cambien nuestras culturas. Los desafíos son grandes, pero tenemos todos los instrumentos para afrontarlos”.

Cecilia Galatolo, en familyandmedia.eu.

 

Artículo anterior: La oración del Papa en la Conmemoración de los fieles difuntos Anterior Artículo siguiente: ‘Dios camina conmigo’ Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • John Dewey entre la democracia y la tecnocracia
    Pablo Fusetti
  • Actitudes hacia el amor y apego
    María Elena Brenlla, Analía Brizzio y Alejandra Carreras
  • Abraham, nuestro padre en la fe
    J. Yániz
  • La vocación al matrimonio y el derecho natural
    Federico Torres-Lacroze
  • La persona y el respeto de la vida humana
    Elio Sgreccia
  • Diez tesis sobre el capitalismo, la moral y la religión
    Francisco José Contreras
  • La poesía como filosofía
    Gustavo Ortiz Millán
  • Detrás de la economía hay personas
    Laura Arias Pacheco
  • «A largo plazo, la xenofobia se vuelve totalmente autodestructiva»
    Mariana Toro Nader
  • La amistad elemento clave de la comunicación y de la relación
    Gloria Gallego Jiménez y Salvador Vidal Raméntol
  • Ratzinger y Polo, dos pensadores a la altura de nuestro tiempo
    Alberto Sánchez León
  • Fundamentos bíblicos de la devoción al Corazón de Jesús
    Cristóbal Sevilla Jiménez
  • La belleza salvará al mundo; me salvó a mí
    Dominic Tanzillo
  • La intervención estatal, la regulación económica y el poder de policía
    Leonardo F. Massimino
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad