Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • ¿Qué ha de tenerse en cuenta a la hora de educar?

¿Qué ha de tenerse en cuenta a la hora de educar?

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por José María Contreras Luzón
Publicado: 25 Julio 2025

¡Qué suerte tiene fulanito con los hijos! Y no saben que la suerte le sorprendió formándose y esforzándose

Pregunta: Tengo 3 hijos pequeños y la ilusión de mi marido y mía es educarlos lo mejor que podamos, en esto no queremos ahorrarnos esfuerzos. Pero la verdad es que estoy un poco confusa, porque gente que quiere educar bien nos da consejos que incluso son contradictorios. A veces, dudamos sobre qué es lo importante a la hora de educar.

Además, por lo que veo eso no solamente nos pasa a nosotros, creo que hay más gente que parece estar un poco desorientada. ¿Nos podría decir algo que nos ayudase?

Con relación a su carta, estoy totalmente de acuerdo con usted. Hay mucha gente que quiere educar bien y luego no lo hacen por diversas causas. Fundamentalmente porque no saben. Y es que muchas veces se olvida que, a la hora de educar, la persona más importante es el educador. Así como suena. Probablemente, mucha gente se crea que son los hijos y no es verdad. Repito, a la hora de educar, las personas más importantes son los padres.

Igual que cuando uno trabaja es un trabajador y para ser un buen trabajador hay que formarse, cuando uno tiene un hijo es padre, pero eso no quiere decir que sepa educar, simplemente dice que uno es padre. Para educar a un hijo hay que hacer otras cosas, alguna de ellas costosa.

Lo primero que hay que hacer es formarse. Todos podemos tener la sensación de que uno tiene la suficiente formación para educar a sus hijos, pero no es verdad.

Pregúntese, por favor: ¿Cuánto tiempo y dinero le dedica usted a su formación profesional?

Todos nosotros dedicamos muchas horas a aprender idiomas, formarnos o consultar problemas profesionales. Sin embargo, en el importantísimo asunto de educar a nuestros hijos solemos poner poca formación y poco dinero. ¿Cuántos libros hemos leído sobre educación? ¿A cuántos cursos de educación hemos asistido? La mayoría de los padres ni han leído ni han asistido a ninguno.

Podemos tener la sensación de que, como a los niños los tenemos a mano y siempre los vamos a querer, podemos hacerlo cuando queramos. ¿Resultado? No lo hacemos nunca. Y cuando nos damos cuenta, se nos ha pasado el tiempo y nos enfrentamos a situaciones que parece, o son irreversibles.

Estamos en una sociedad donde, solo se valoran los esfuerzos, si a corto plazo obtenemos una recompensa. En la educación no es así. Podemos esforzarnos mucho y a corto plazo y no obtener nada. En cambio, si no nos exigimos, lo que ocurre seguro es que, a largo plazo, nos encontramos lo que no queremos y muchas veces sin remedio.

¿No es una incongruencia que, incluso, acudamos a cursos para aprender como dirigir mejor a los colaboradores que tenemos en la empresa, y no nos planteemos siquiera hacer lo mismo para educar mejor a nuestros hijos?

Desde luego, sin plantearse educar, es muy difícil hacerlo. Y sin formarnos para ello es igualmente difícil. ¿Cuántas personas que sacan al perro a pasear por las mañanas, no ayudarían a sus hijos a esas mismas horas? ¿Por qué? El perro se hace caca si no se le saca. Al niño, a corto plazo, no le pasa nada. Y así pasa la vida.

Otra de las cosas que sabemos y no nos ponemos manos a la obra porque nos espanta es que, para educar, hay que educarse. Con esto quiero decir que cada vez que uno exige, se está exigiendo a sí mismo. Todo lo que le digo a mis hijos me lo estoy diciendo a mí mismo y tengo que vivirlo, si quiero que sea eficaz.

La exigencia personal siempre cuesta. No hay educación posible sin cariño ni exigencia. El fundador de la educación permisiva parece que ha pedido perdón públicamente en una TV americana, pero la vida es irreversible y al que haya cogido por medio tiene difícil solución. Lo mismo ocurre con quien no es educado.

Educar es sacar lo mejor de una persona, es hacer que una persona crezca, y no hay crecimiento personal sin esfuerzo.

Cuando uno está ilusionado o está motivado, lo que le ocurre es que el esfuerzo lo hace con gusto, pero hay esfuerzo.

¿Sé cómo motivar a mis hijos? Podría ser una pregunta que nos hiciésemos, nos ayudaría a ser conscientes, de que debemos aprender. Si hemos dicho que sin esfuerzo no hay crecimiento personal, la pregunta surge sola: ¿Me esfuerzo para educar a mis hijos? Si no lo hago de una manera concreta y constante, sabiendo qué hago y para qué, no podré educar a mis hijos. Luego, mucha gente dirá: ¡Qué suerte tiene fulanito con los hijos! Y no saben que la suerte le sorprendió formándose y esforzándose.

José María Contreras Luzón en eldebate.com

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • La intervención estatal, la regulación económica y el poder de policía
    Leonardo F. Massimino
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
  • Una crítica sustancial del marxismo
    Jorge Uscatescu
  • “Experiencias de Dios” en la vida cotidiana
    Trinidad León
  • La importancia de ser humano
    Jorge V. Arregui
  • «Bodas de sangre» y sus elementos trágicos
    Luis González del Valle
  • Acontecer y acontecimiento en Nietzsche
    Luis Eduardo Gama Barbosa
  • Importancia de la familia en Perú: Un análisis de la realidad a partir de datos estadísticos
    Jorge Rafael Diaz Dumont
  • Palabra de Dios, palabra del hombre
    Martín Gelabert Ballester
  • Libertad y dignidad de la persona humana
    Martín Kriele
  • Bases fundamentales de la cultura de paz
    Egla Cornelio Landeroa
  • Viktor Frankl a la mujer y al hombre de hoy
    Wenceslao Vial
  • La filiación del pensamiento de Søren Kierkegaard
    Juan Fernando Sellés
  • El vínculo especial de cuidado: construcción de una teoría fundamentada
    Lorena Chaparro Díaz
  • La irracionalidad de lo racionalizado: Una crítica desde la materialidad de la ética
    Luis Fernando Villegas
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad