Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  1. Noticias
  2. ¿Es siempre algo malo que se instale la rutina en mi matrimonio?

¿Es siempre algo malo que se instale la rutina en mi matrimonio?

Escrito por: José María Contreras Luzón
Publicado: 11 Noviembre 2025

No hay nada que motive más a una persona que otra persona

Pregunta: Tengo 40 años y llevo 15 casada. Muchas de mis amigas hablan de la rutina en el matrimonio como una cosa muy negativa, y aunque a mí eso no me pasa, me preocupa, porque me parece como una losa que me llegará y que no se si podré soportar. ¿Es tan mala la rutina en el matrimonio? ¿Les llega a todas las parejas?

La pregunta que usted me hace me parece muy interesante, porque, de hecho, afecta a muchas personas.

Vayamos por partes. Hay una rutina que es positiva: la que ordena nuestra vida, nos da seguridad y hace que podamos planificar el futuro. Es la rutina que hace que muchas veces estemos deseando que llegue el comienzo de las clases de los niños, o que termine una situación de desorden, aunque en un principio pudiera parecer atractiva.

Hay otra rutina –que es a la que usted se refiere– que lleva al «acostumbramiento malo», al cansancio, a creerse que el matrimonio es «aguantar».

En una relación hay varias etapas que van desde antes del matrimonio, en la cual sólo se ve lo positivo de otro, los valores que tiene, lo valioso que es… hasta una etapa en la cual sólo se ve lo negativo. Pasando, también, por una intermedia, que se sitúa en los primeros años de casado, cuando empiezan a brillar ante nuestros ojos, cada vez con más fuerza, los aspectos negativos de la personalidad de nuestro cónyuge.

En la última etapa, esa en la que sólo se ve lo negativo, se instalan muchos matrimonios y así su relación se convierte en un «ir tirando», que hace que la vida sea tremendamente aburrida.

Para comprobar esto, no haría falta más que preguntar a muchas personas: ¿Qué valores tiene tu marido o tu mujer? Seguro que estarían pensando un rato; en cambio, si le preguntases por los defectos, te dirían una retahíla en un momento. Cuando eso ocurre es porque esa persona está focalizada en lo negativo del otro. No valora lo positivo que toda persona tiene, y que en un principio valorábamos tanto.

Muchas veces esto ocurre –y eso es causa de rutina– porque nos da vergüenza que el otro sepa que lo valoramos, o nos da miedo hacérselo saber, «no vaya a ser que se lo crea», o sea, que adopte una posición de dominio, que juzgamos negativa para nosotros. Y así nos pasamos la vida sin volver a conquistar al otro, sin atraerle.

No hay nada que motive más a una persona que otra persona. Y una persona motivada es lo contrario de una indiferente.

En una ocasión, me decía una mujer a la que fui a visitar con motivo de la muerte de su marido, que le gustaría verle solo 5 minutos para decirle lo mucho que le quería, lo que le necesitaba. Cosas –decía– que no le comentaba nunca. ¿Hay que esperar a esos momentos para darse cuenta de lo importante que es decir lo positivo del otro?

No olvidemos que el amor llama al amor, cuantas más cosas positivas digamos, más estamos valorando y más conquistamos

Decir cosas positivas es el antídoto contra el aburrimiento, es como decir «te quiero». Estamos siempre esperando que el otro dé el primer paso, y el otro espera que lo demos nosotros. Y no nos movemos. Así que empecemos nosotros. El listo no es el que queda por encima, sino el que consigue lo que quiere. Seamos listos.

No tengamos miedo a la rutina, porque se vence con ilusión.

Igual que el verbo relacionado con «sueño» es «dormir» y el relacionado con «hambre» es «comer», el verbo relacionado con «generar ilusión» es «desvivirse». Cuando uno se desvive, genera ilusión en los que le rodean. El desvivirse hace que uno sea un generador de ilusión. Que uno le haya dado un hachazo de muerte a la rutina.

No tengas miedo, ponte metas en tu matrimonio: el mero hecho de ponerse metas evita toda rutina porque cuando uno se pone metas es que está vivo, que ese amor es auténtico.

Lo que mata el amor es la pasividad. La ilusión genera ilusión. Ah, y no te olvides de comentárselo a esas amigas que lo ven todo negativo: cuando uno dice que las cosas son negativas, las convierte en negativas porque no hace nada por solucionarlas. Uno lo que tiene que decir es que quedan cosas por hacer y tratar de conseguirlas.

El amor siempre puede crecer.

José María Contreras Luzón en eldebate.com

Artículo anterior: "El giro católico" Anterior Artículo siguiente: Byung-Chul Han: «Tengo la esperanza de que colapse el sistema, y va a pasar pronto» Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • John Dewey entre la democracia y la tecnocracia
    Pablo Fusetti
  • Actitudes hacia el amor y apego
    María Elena Brenlla, Analía Brizzio y Alejandra Carreras
  • Abraham, nuestro padre en la fe
    J. Yániz
  • La vocación al matrimonio y el derecho natural
    Federico Torres-Lacroze
  • La persona y el respeto de la vida humana
    Elio Sgreccia
  • Diez tesis sobre el capitalismo, la moral y la religión
    Francisco José Contreras
  • La poesía como filosofía
    Gustavo Ortiz Millán
  • Detrás de la economía hay personas
    Laura Arias Pacheco
  • «A largo plazo, la xenofobia se vuelve totalmente autodestructiva»
    Mariana Toro Nader
  • La amistad elemento clave de la comunicación y de la relación
    Gloria Gallego Jiménez y Salvador Vidal Raméntol
  • Ratzinger y Polo, dos pensadores a la altura de nuestro tiempo
    Alberto Sánchez León
  • Fundamentos bíblicos de la devoción al Corazón de Jesús
    Cristóbal Sevilla Jiménez
  • La belleza salvará al mundo; me salvó a mí
    Dominic Tanzillo
  • La intervención estatal, la regulación económica y el poder de policía
    Leonardo F. Massimino
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad