Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  1. Noticias
  2. Papa Francisco y su Encíclica Lumen Fidei

Papa Francisco y su Encíclica Lumen Fidei

Escrito por: Jorge Salinas
Publicado: 11 Julio 2013
Almudi.org - "Papa Francisco y su Encíclica Lumen Fidei"
La fe, que es el tema de la reciente Encíclica, tiene sentido si es relativa a algo verdadero, si se funda en la Verdad, que es Dios

La fe, que es el tema de la reciente Encíclica, tiene sentido si es relativa a algo verdadero, si se funda en la Verdad, que es Dios

      Tengo un amigo muy aficionado a algunos deportes, que practicó con éxito en su juventud; ahora disfruta viendo mucho viéndolos por TV, especialmente baloncesto, fútbol y tenis. Pero tiene una manía curiosa y, al mismo tiempo razonable. Como entiende mucho de cada uno de esos deportes prescinde de la voz de los locutores de turno, silencia por completo el televisor y sigue concienzudamente las jugadas.

      Alguna vez que he coincidido con él en ese trance le he dicho: pero ¿cómo puedes seguir ese encuentro sin la voz de un comentador?. Y siempre me contesta igual: veo bien a los jugadores, sigo perfectamente las jugadas, entiendo los aciertos y los fallos de cada equipo, puedo leer las tácticas que, bien o mal, siguen los dos contendientes, saco mis consecuencias, me meto en el partido… ¿para qué quiero que me distraiga un señor con sus comentarios? ¿a ti te gustaría ver una película oyendo al mismo tiempo los comentarios de un vecino de butaca?

      He llegado a comprender que tiene razón, pero tiene razón porque sabe muchísimo de esos deportes. Para la mayoría de los telespectadores −incluyéndome a mí por supuesto− no nos vale ese razonamiento y agradecemos la compañía de un buen comentarista en los certámenes deportivos. La mayoría de los espectadores no tenemos esa capacidad crítica, somos incapaces de un seguimiento visual tan frío, tan profesional y nos ayuda que alguien nombre a los jugadores, describa oralmente lo que ya se ve en la pantalla y califique con cierta pasión partidista lo que está ocurriendo.

      Pero hay algo más. Algo que estamos comprobando los telespectadores de los últimos años. Los deportistas españoles han cosechado muchos triunfos mundiales en las últimas temporadas: en fútbol, en basket, en tenis, en motociclismo, en Fórmula 1, etc. Los locutores deportivos saben lo que le gusta al público y en cuanto aparece “la marca España” no se limitan a describir de palabra lo que ya ven los ojos sino que son verdaderos cómplices de pasiones soterradas de una gran masa.

      Son auténticos animadores que potencian las emociones de una mayoría. Compinchados, telespectadores y comentaristas, podemos llegar, en determinadas situaciones, a extremos de pura irrealidad: ¡faltan diez minutos para el final, pero aunque vayamos perdiendo podemos ganar! Eso se dice en inglés wichfullthinking, es decir, pensar con la voluntad o con el querer. Incluso se pueden escapar expresiones como hay que tener fe, hay que mantener la esperanza.

      Esto que estoy describiendo en tono menor, ocurre en otros muchos terrenos más serios, con consecuencias más dramáticas. Al fin y al cabo, los comentaristas deportivos son gente cercana, simpática. Pero ¿qué pensar del coro de voceros que intentan explicarnos la realidad más amplia, la realidad de las personas, de las familias, de las empresas, de las naciones… del mundo mundial? ¿Qué pensar de los voceros que intentar crearnos la ilusión de que ellos conocen la realidad y la controlan, de que ellos son los creadores del futuro? ¿Son realmente testigos fiables?

      Un párrafo de la reciente Encíclica del Papa Francisco, Lumen fidei, me ha despertado una serie larguísima de consideraciones. Comentando un pasaje de la Biblia dice el Obispo de Roma: «La fe, sin verdad, no salva, no da seguridad a nuestros pasos. Se queda en una bella fábula, proyección de nuestros deseos de felicidad, algo que nos satisface únicamente en la medida en que queramos hacernos una ilusión. O bien se reduce a un sentimiento hermoso, que consuela y entusiasma, pero dependiendo de los cambios en nuestro estado de ánimo o de la situación de los tiempos, e incapaz de dar continuidad al camino de la vida. Si la fe fuese eso, el rey Acaz tendría razón en no jugarse su vida y la integridad de su reino por una emoción. En cambio, gracias a su unión intrínseca con la verdad, la fe es capaz de ofrecer una luz nueva, superior a los cálculos del rey, porque ve más allá, porque comprende la actuación de Dios, que es fiel a su alianza y a sus promesas».

      La fe, que es el tema de la reciente Encíclica, tiene sentido si es relativa a algo verdadero, si se funda en la Verdad, que es Dios. Existe un Testigo fiel, que ha avalado su testimonio con su muerte y resurrección. Él nos lo ha revelado todo.

Jorge Salinas

 

Artículo anterior: Sobre don Álvaro del Portillo Anterior Artículo siguiente: Del Concilio Vaticano II hacia la santidad Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Actitudes hacia el amor y apego
    María Elena Brenlla, Analía Brizzio y Alejandra Carreras
  • Abraham, nuestro padre en la fe
    J. Yániz
  • La vocación al matrimonio y el derecho natural
    Federico Torres-Lacroze
  • La persona y el respeto de la vida humana
    Elio Sgreccia
  • Diez tesis sobre el capitalismo, la moral y la religión
    Francisco José Contreras
  • La poesía como filosofía
    Gustavo Ortiz Millán
  • Detrás de la economía hay personas
    Laura Arias Pacheco
  • «A largo plazo, la xenofobia se vuelve totalmente autodestructiva»
    Mariana Toro Nader
  • La amistad elemento clave de la comunicación y de la relación
    Gloria Gallego Jiménez y Salvador Vidal Raméntol
  • Ratzinger y Polo, dos pensadores a la altura de nuestro tiempo
    Alberto Sánchez León
  • Fundamentos bíblicos de la devoción al Corazón de Jesús
    Cristóbal Sevilla Jiménez
  • La belleza salvará al mundo; me salvó a mí
    Dominic Tanzillo
  • La intervención estatal, la regulación económica y el poder de policía
    Leonardo F. Massimino
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
  • Una crítica sustancial del marxismo
    Jorge Uscatescu
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad