Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  1. Noticias
  2. A propósito de la Castidad

A propósito de la Castidad

Expirado
Escrito por: Ernesto Juliá
Publicado: 11 Marzo 2015
Almudi.org - A propósito de la Castidad
Es necesario volver a hablar de Castidad, en el más pleno sentido cristiano de la palabra

En los primeros tiempos del cristianismo, en la sociedad del bajo imperio romano, la situación de la sexualidad humana era muy semejante a la que hoy vive un buen número de hombres y de mujeres en el Occidente. En aquel entonces, los primeros cristianos convirtieron la sociedad. ¿Hemos perdido la fe que vivieron ellos?

“La compleja realidad social y los desafíos que la familia está llamada a afrontar hoy requieren un compromiso mayor de toda la comunidad cristiana para la preparación de los prometidos al matrimonio. Es preciso recordar la importancia de las virtudes. Entre éstas, la castidad resulta condición preciosa para el crecimiento genuino del amor interpersonal. Respecto a esta necesidad, los Padres sinodales eran concordes en subrayar la exigencia de una mayor implicación de toda la comunidad, privilegiando el testimonio de las familias, además de un arraigo de la preparación al matrimonio en el camino de iniciación cristiana, haciendo hincapié en el nexo del matrimonio con el bautismo y los otros sacramentos. Del mismo modo, se puso de relieve la necesidad de programas específicos para la preparación próxima al matrimonio que sean una auténtica experiencia de participación en la vida eclesial y profundicen en los diversos aspectos de la vida familiar”.

Con este párrafo, n. 39, la Relación final de la primera parte del Sínodo introdujo el tema de la Castidad en la reflexión sobre la familia que se está llevando a cabo.

En las Preguntas sobre la recepción y la profundización de la ‘Relatio Synodi’, que la diócesis ha enviado a las parroquias para recibir opiniones y sugerencias, la palabra Castidad no aparece, cuando se trata de decir algo sobre esa preparación. ¿Por qué?

En el Mensaje para la Jornada de la Juventud de este año, el Papa Francisco les dice a los jóvenes:

“Al mismo tiempo os invito a descubrir la belleza de la vocación humana al amor, os pido que os rebeléis contra esa tendencia tan extendida de banalizar el amor, sobre todo cuando se intenta reducirlo solamente al aspecto sexual, privándolo así de sus características esenciales de belleza, comunión, fidelidad y responsabilidad. Queridos jóvenes, en la cultura de lo provisional, de lo relativo, muchos predican que lo importante es “disfrutar” el momento, que no vale la pena comprometerse para toda la vida, hacer opciones definitivas, “para siempre”, porque no se sabe lo que pasará mañana. Yo, en cambio, os pido que seáis revolucionarios, os pido que vayáis contracorriente; si, en esto os pido que os rebeléis contra esa cultura de lo provisional, que, en el fondo, cree que vosotros no sois capaces de asumir responsabilidades, cree que vosotros no sois capaces de amar verdaderamente. Yo tengo confianza en vosotros, jóvenes, y pido por vosotros. Atreveos a “ir contracorriente”.

Es claro que el Papa habla del amor vivido en el matrimonio; y para que esa “revolución” sea una realidad −ya lo es en muchos más casos de lo que la gente piensa− es necesario volver a hablar de Castidad, en el más pleno sentido cristiano de la palabra.

La Iglesia ha sido, y es, muy sabia, al rechazar de plano las llamadas “relaciones prematrimoniales”, o lo que ahora se nombra como “convivencias en preparación para el matrimonio”; que, dicho en términos muy generales, nada tienen de “positivo”.

Y sigue siendo muy sabia, cuando hace suyo en el Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2361, esta afirmación de la Familiaris consortio, n. 11, Exhortación apostólica de San Juan Pablo II:

“La sexualidad, mediante la cual el hombre y la mujer se dan el uno al otro con los actos propios y exclusivos de los esposos, no es algo puramente biológico, sino que afecta al núcleo íntimo de la persona humana en cuanto tal. Ella se realiza de modo verdaderamente humano solamente cuando es parte integral del amor con el que el hombre y la mujer se comprometen totalmente entre sí hasta la muerte”.

Pienso que más claro, y preciso, no se ha podido decir.

En los primeros tiempos del cristianismo, en la sociedad del bajo imperio romano, la situación de la sexualidad humana era muy semejante a la que hoy vive un buen número de hombres y de mujeres en el Occidente. En aquel entonces, los primeros cristianos convirtieron la sociedad. ¿Hemos perdido la fe que vivieron ellos?

¡Qué bien haría el Sínodo, recordando en su relación final, la grandeza, la belleza, de llegar vírgenes al matrimonio, hombres y mujeres!

Ernesto Juliá Díaz

 

Artículo anterior: Sacerdotes más tiempo en el confesonario Anterior Artículo siguiente: Un deseo del Papa: 24 horas para combatir la indiferencia Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • «A largo plazo, la xenofobia se vuelve totalmente autodestructiva»
    Mariana Toro Nader
  • La amistad elemento clave de la comunicación y de la relación
    Gloria Gallego Jiménez y Salvador Vidal Raméntol
  • Ratzinger y Polo, dos pensadores a la altura de nuestro tiempo
    Alberto Sánchez León
  • Fundamentos bíblicos de la devoción al Corazón de Jesús
    Cristóbal Sevilla Jiménez
  • La belleza salvará al mundo; me salvó a mí
    Dominic Tanzillo
  • La intervención estatal, la regulación económica y el poder de policía
    Leonardo F. Massimino
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
  • Una crítica sustancial del marxismo
    Jorge Uscatescu
  • “Experiencias de Dios” en la vida cotidiana
    Trinidad León
  • La importancia de ser humano
    Jorge V. Arregui
  • «Bodas de sangre» y sus elementos trágicos
    Luis González del Valle
  • Acontecer y acontecimiento en Nietzsche
    Luis Eduardo Gama Barbosa
  • Importancia de la familia en Perú: Un análisis de la realidad a partir de datos estadísticos
    Jorge Rafael Diaz Dumont
  • Palabra de Dios, palabra del hombre
    Martín Gelabert Ballester
  • Libertad y dignidad de la persona humana
    Martín Kriele
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad