Durante nuestra estancia en Perú en julio de 2009 y con motivo del Año Sacerdotal convocado por su Santidad Benedicto XVI, convocamos un concurso “Qué es para ti un sacerdote”. La idea la tomamos del Centro Académico Fundación, que con gran éxito realiza todos los años.

Participaron numerosos alumnos del Colegio Parroquial de Cerro Alegre y, de modo espontáneo, varios profesores. Los seminaristas del Seminario Mayor de Cañete han tenido la amabilidad de “tipear” una selección de los premiados, que a continuación se transcriben. A la medida que nos lleguen fotos de los reseñados las adjuntaremos.

La lectura de estos textos hace ver la gran labor que han realizado por esas tierras los sacerdotes de la Prelatura de Yauyos, Cañete y Huarochirí. Sirva como agradecimiento nuestro, también por el desvelo, en primer lugar el propio obispo D. Ricardo, conque en todo momento nos han acogido y ayudado.

El sacerdote es una persona buena…, Thalía

Una oportunidad para manifestar mi gratitud que siento por los amigos y mensajeros de Dios, Un alma Agradecida

El sacerdote es una dicha muy afortunada que tienen algunos hombres y que siempre haya uno que quiera ser sacerdote. Gabriela Katherine Bardales Rojas, 2 C

Mensajero de Cristo, Aurora BT

El Sacerdote Ejemplo de Vida, Claudia Zamudio Ramirez, Tutura 6º A

Qué es el sacerdote, Profesora: Martina Higinia Jurado Palomino

El Sacerdote es el representante de Dios, José luís Zanabria Ganoza 2º “B”

El sacerdote, colaborador del Obispo, Daniel Fajardo Romo 4º “B”

El amor misericordioso del corazón de Cristo, Josemaría Fernández Arias 4º “B”

Te amo, Señor, por el gran don del sacerdocio, Martin 5º “B”

De la Carta de Benedicto XVI, Juan José Cáceres Yactayo 5º “B”

Un compañero, un amigo, Edwin Paúl Peña Villalobos 5º “B”

Dios llama a muchos jóvenes de modo respetuoso, Maribel Alexandra Juríta Jiménez

Oh sacerdote de Jesucristo, Kimberley Francia Vicente, 3º “A”

Amorosos padres preocupados por la salvación eterna de sus hijos, Marleen del Carmen Villalobos García 6º “A”

Nos das sacerdotes santos, Ariana Fátima Alcalá Fernández 3° “A”

¡No quiero ni imaginar sino hubiera sacerdotes!, Giulilana Batallanos 4º “C”

Un corazón que hace circular en las almas la sangre vital de la gracia de Dios, Fiorella Camposano Mejía 5º “D”

El Padre y yo (Historia con el padre a Novato), Mauricio Sánchez 5º “A”

Qué es un sacerdote para mí, Ángel Hidalgo Cassano 3º “A”

El sacerdote, lo mejor del mundo, Greachell Márbeli Gonzáles Lopez, 3º B

Dar sin esperar nada a cambio, Mariela Patricia Saldaña Espinoza, Profesora 2º B

El sacerdote, otro Cristo, Santiago H. R. 4º “B”

El sacerdote es una persona buena

“El Sacerdote es una persona buena y humilde. Él nos enseña a rezar mucho por los demás y respetar a los mayores y el también nos dice que debemos ayudar a los pobres y obedecer a nuestros padres. Gracias…Gracias.”

Thalía

Una oportunidad para manifestar mi gratitud que siento por los amigos y mensajeros de Dios

“Cuando escuché la propuesta del concurso ¿Qué es un sacerdote? rápidamente pensé: “es una oportunidad para manifestar mi gratitud que siento por los amigos y mensajeros de Dios”, yo los llamo así.

Creo que Dios cuidó de mí, como si fuera su única hija. Desde los 12 años fui catequista gracias a la formación que recibí del padre Eusebio Laguna Alonzo. Cuando por casualidad abrí una gran caja que había debajo e mi mesa y encontré un libro de aproximadamente 400 paginas cuyo título era ODESA; al terminar la lectura, después de una semana, estaba estremecida, lloré y sentí que Dios había permitido este genocidio. Había leído lo que años más tarde lo vería en la televisión con el título de HOLOCAUSTO.

En los momentos de tibieza, de quiebre en mi fe, ahí estaba el padre Eusebio, el amigo de Dios, muy presto a orientarme.

Cuando ingresé a la Normal para seguir la carrera del Magisterio recuerdo que el padre Agapito Muñoz me dijo: ser maestra y ser sacerdote es por vocación, es decir sí y abandonarme a las manos de Dios para mostrar tu esencia, tus capacidades, tu naturaleza para servir a la humanidad. En esos momentos no comprendí la profundidad de estas palabras.

Cuando me inicié profesionalmente conocí al padre José Novato Martín García, que era el promotor de la institución que ahora dirijo. El contexto laboral muchas veces se vio alterado porque los pobladores de este lugar no querían aportar el pago de enseñanza. Usaban los medios de comunicación para ofender y maltratar la imagen padre Novato. ¿Qué puede hacer un profesor que recién se inicia? Creo que puede hacer mucho; pero comprendí rápidamente que para lograr el bien había que dar batalla. Recuerdo la frase del padre Novato “Con esto ayudo a carga la cruz de Cristo”.

Cuando el padre Novato murió sus restos se velaron en la parroquia, su ataúd estaba al centro. Una señora, de edad avanzada, se acercó parecía buscar algo, se dirigió a mi persona y me dio el pésame diciéndome “Ustedes serán como su familia alguien tiene que recibir el pésame, el padrecito tanto que la gente le acusaba, que se lleva ¡Nada! Solito está en su cajón, no tiene nada, pobrecito…”

Comprendí que un sacerdote lo da todo; familia, patria, amigos y su vida misma para hacer vivo el amor de Cristo a sus hermanos.

La muerte de mi extrañadle promotor me dejó una gran lección y pude comprender la parábola de los granos de trigo “Había que morir para vivir en Dios”.

Ahora, sigo pensando que Dios es un gran maestro y usó la estrategia del concurso ¿Qué es un sacerdote? para recordarnos que tenemos que ayudar a sus amigos en la tierra. ¿Cuántas familias han fortalecido su apoyo a los sacerdotes al informarse para este concurso?

Al leer la carta de Benedicto XVI por el “Año Sacerdotal” donde dice “El sacerdocio es el amor del corazón de Jesús” del Santo Cura de Ars, hice el propósito de ayudar aún más en mi parroquia, de valorar la labor pastoral de los amigos de Dios.

Un sacerdote es un enamorado del amor de Dios que sabe morir en su naturaleza humana para vivir en la naturaleza Divina un buen hijo de la Virgen María y un Cristo en la tierra que no excluye a nadie y que tiene que vivir la castidad y su fidelidad a Dios.

¡Que tarea tan reconfortante la de este concurso! Valoré más la labor sacerdotal e hice un gran descubrimiento ¡La misericordia de Dios es infinita! Lo entendí cuando leí esta parte de la Carta del Papa: “No es el pecador el que vuelve a Dios para pedirle perdón, sino Dios mismo quien va tras el pecador y lo hace volver a Él”. En adelante nunca me sentiré abandonada.

Gracias al “Amigo de Dios” que tuvo la idea de este concurso.”

Un alma Agradecida, 14/07/09

El sacerdote es una dicha muy afortunada que tienen algunos hombres y que siempre haya uno que quiera ser sacerdote

¿Qué es un sacerdote?

Tal vez nadie se ha puesto a pensar esta pregunta. Bueno para mi el sacerdote es el que ha recibido un sacramento importante, es el que se ha encomendado a Dios y Jesús, es el que nos ha enseñado desde muy pequeños sobre Dios y Jesús, el sacerdote es el que nos hizo tocar el agua bendita por primera vez, bautizándonos, es el primero en hacernos probar la Santa Hostia.

El sacerdote es el que nos regala su confianza, tiempo y conciencia. Para mi un sacerdote es como un amigo que nosotros visitamos todos los domingos en la Santa Misa. Nosotros cuando vemos un sacerdote los saludamos con mucho respeto. El sacerdote es el único que nos entiende (claro a parte de los padres) y nos aconseja el que nos lleva por un camino, el que nos ayuda en los problemas; bueno a mí me ayudó en uno, espero que a ti también.

Bueno, yo les quiero contar una historia que es de un sacerdote de mi parroquia. Dicen que cuando él era niño, su padre explotaba, lo mandaba a trabajar y nunca le daba una buena alimentación, siempre estaba sucio, pero lo peor de todo que es no tenía a su madre porque murió. Esto fue siempre así hasta que un día el niño que cada vez maduraba se hartó de trabajar y se puso a jugar fulbito. Pero en esos momentos que él vivía por primera vez su infancia, su felicidad vino su padre con una soga de cuero, y en frente de todos los niños le empezó a pegar hasta que llegó al extremo y que tuvieron que llamar a una ambulancia y a los policías.

El niño inconsciente cuando despertó estaba en el hospital, solo sin nadie quien lo vea. Se puso triste porque no tenía a nadie en el mundo, su padre muerto y su madre también; entonces alguien se le acercó y era un sacerdote y le empezó a conversar a hablarle hasta que el sacerdote decidió llevarlo al orfanato y le dijo que ahí iba a estar bien.

Cuando el llegó hizo buenos amigos, el sacerdote iba todos los día a verlo…todo era muy feliz, hasta que un día el padre no fue a verlo al orfanato. A él se lo hizo demasiado raro y en eso vino un chico y se le acercó y le dijo que su amigo, o sea el sacerdote, había muerto.

Él se sintió muy mal y decidió darle el último a dios a su amigo. Cuando llegó a su entierro el le juró que iba a ser un sacerdote cuando sea grande y así lo hizo. Cuando cumplió la mayoría de edad se fue del orfanato fue a su capilla y lo hizo. Logró a ser un gran sacerdote y querido por todos y hasta ahora lo sigue siendo a pesar de todo lo que pasó en todo su niñez lo supo superar y ahora es un gran triunfante en la vida.

Yo creo que el ir a la Iglesia todos los domingos hacemos feliz a los sacerdotes. Bueno esta historia me cambió mucho ¿por qué? No lo sé pero ahora tengo el grato placer de contarles a ustedes a mi me lo contó una profesora y me hizo entender muchas cosas que no podía entender.

En la vida el que pone empeño y ganas de superación como lo hizo este chico en ese momento de su adolescencia logra sus metas más que el quería ser un sacerdote.

Entonces el sacerdote es una dicha muy afortunada que tienen algunos hombres y que siempre haya uno que quiera ser sacerdote.”

Gabriela Katherine Bardales Rojas, 2 C

“Mensajero de Cristo”

“El Sacerdote es la persona que recibió el sacramento del orden sacerdotal para celebrar la Santa Misa y realizar otras tareas propias del ministerios pastoral.

A lo largo de mi vida he podido observar como los sacerdotes viven su labor pastoral de manera desprendida, sirviendo a toda la comunidad, administrando los sacramentos, predicando el Evangelio, dedicándose por la educación cristiana ya sea formando grupos de jóvenes o familias pastorales.

Además recuerdo a dos grandes sacerdotes: al Padres José Quintanal y a Monseñor José Novato que velaron siempre por la comunidad cerroalegrina haciendo crecer a sus fieles cristianos y además los colegios, en donde se predican la religión católica que tanto se necesita en la actualidad.”

“Un Gran Pastor”

(Poesía)

Eres pastor de mi Iglesia
que predicas el Santo Evangelio,
llevando el mensaje de Cristo
a nuestra humanidad entera.

Te veo domingo a domingo,
celebrando la Santa Misa,
donde renuevas el sacrificio
de nuestros Salvador Jesucristo.

Fuiste llamado por Cristo,
por tus virtudes y apostolado
para dar cumplimiento
a su santa misión.

Eres mi guía,
mi fiel amigo,
mi consejero espiritual y
de ti recibo, tu gran bendición.

Autor: Aurora BT.

MI Amigo Sacerdote

(Acróstico)

Santo y humilde Sacerdote
Amigo, eres del Señor.
Cumples fielmente tu labor Sacerdotal,
Elevando oraciones diarias y
Renovando el sacrificio de Cristo.
De tu Iglesia eres ministro y apóstol.
Obediencia, fe y amor demuestras a
Todos los cristianos, predicando con
Ejemplo, el evangelio de Jesucristo.

Autor: Aura BT.

“El Sacerdote Ejemplo de Vida”

“Un sacerdote es la representación viva de la labor de Jesucristo en la tierra, por esta razón es que todos los que pertenecemos a la Iglesia consideramos al SACERDOCIO como un DON que es otorgado a algunos de sus fieles.

Todo sacerdote debe amar a la Iglesia como Cristo la ha amado, consagrando a ella todas sus energías y donándose con caridad pastoral hasta dar la propia vida.

Para el hombre de hoy, que vive en una sociedad escasa de valores, el sacerdote es el guía que lo lleva al encuentro con Cristo, por eso la importancia de que el sacerdote sea una persona amable.

Yo tengo la suerte de contar en mi parroquia (Imperial) con la presencia de un GRAN GUIA, que abandonó su familia, su tierra, por su vacación sacerdotal, me estoy refiriendo a Monseñor Frutos Berzal Robledo , español de nacimiento pero cañetano de corazón.

El es un verdadero GUIA o PADRE para todos nosotros, porque siempre está pendiente de todo, siempre nos guía, nos aconseja, nos da palabras de aliento y también nos jala las orejas cuando lo merecemos.

Monseñor Frutos, es ejemplo de dedicación, persistencia y fortaleza, gracias a él tenemos nuestro templo nuevamente, ya que el terremoto lo destruyó.

Por eso estoy muy convencida que la comunidad siempre verá en el sacerdote, a una persona en la que se podrá confiar, a una persona dedicada y disponible con su infatigable obra de evangelización.

Toda la comunidad Rosarina siempre reza por el aumento de las vocaciones sacerdotales, por la firmeza y constancia del espíritu de servicio de los sacerdotes del mundo principalmente de nuestra provincia.”

Claudia Zamudio Ramirez, Tutura 6º A

Qué es el sacerdote

“El papa Benedicto XVI, fue sacerdote
antes de ser Papa “, oremos para la
convocación de una Año sacerdotal
“Recordemos Juan María Vianney,
el Santo Patrón de todos los párrocos del mundo.”

¿Qué es el sacerdote?

Un sacerdote es un cristiano, un miembro de la Iglesia, llamado por Dios para proclamar al mundo las “Buena Nueva” de la salvación y a dirigir el pueblo de Dios en la liturgia, especialmente haciendo presente el sacrificio salvador de Jesús sobre la cruz en la Eucaristía.

Él tiene el privilegio de llevar al pueblo en los sacramentos: él da la vida de Cristo al pueblo en el Bautismo; perdona sus pecados en la Reconciliación; unge a los enfermos y oficia los matrimonios.

En general, podemos decir que el sacerdote lleva a Jesucristo al pueblo en sus Necesidades espirituales. Su parroquia confía en su ofrecimiento “Santo y aceptable a Dios”. Durante toda la semana, también, en reuniones parroquiales y funciones comunitarias.

También debemos de conocer, como una persona puede llegar a ser sacerdote y que implica todo ello.

“El Llamado”

Discernir la vocación, sin duda, es un trabajo duro. Puede ser especialmente difícil pensar en el sacerdocio. Sí solo descubrir como orar y a quien hablar son retos. También hay que añadir el temor de lo que otras personas dirán o puedan pensar, especialmente su familia y sus amigos. Pero quizás la ansiedad principal de muchos hombres es el Celibato; muchos rechazan la posibilidad del sacerdocio debido a esta única cuestión.

“La Educación”

Los reciben en el seminario. El seminario es el mejor lugar para verdaderamente discernir la voluntad de Dios acerca de su vocación. Sin embargo la decisión de ir al seminario no es la decisión final para hacerse sacerdote.

La meta del seminario es la formación del cuerpo, la mente y el alma. Con esa finalidad, los seminaristas toman clase de Teología católica, Sagradas Escrituras, Historia de la Iglesia, Consejería Pastoral, y otros más. Así mismo hay oportunidad para deporte y recreación. Más importante aún, se espera que el seminarista ore. Le enseñan a orar litúrgicamente y en privado. En pocas palabras le enseña la tarea de su vida: hacerse como Jesús.

Ahora responderemos preguntas muy importantes acerca de sacerdocio:

¿Por qué ser sacerdote?

¿Por qué no? Todos buscan sentido y realización en la vida. Para un cristiano, el significado de la vida está relacionado con el servicio a Dios. Muchas personas sirven a Dios y encuentran sentido y alegría en la vocación del matrimonio.

Pero algunos hombres jóvenes, aunque miran a la vida del matrimonio como forma de servir a Dios, sienten que el Señor les esta llamando a otra clase de servicio o estilo de vida en la Iglesia. En lugar de promesas matrimoniales, ellos hacen votos de obediencia y celibato.

¿Qué es un sacerdote diocesano?

Lleva la presencia de Cristo Jesús directamente a la comunidad parroquial a través de los sacramentos, la proclamación de la palabra de Dios viva su predicación y su palabra en enseñanza.

Los sacerdotes diocesanos también están involucrados en otras formas importantes de ministerio enseñando en las escuelas, o como capellán, en los hospitales la vida militar, las prisiones, en el ministerio de los campus universitarios, y muchas otras formas especializadas de servicio.

¿Es fácil hacerse sacerdote?

¡No, definitivamente no es fácil!. El hombre que quiera hacerse sacerdote debe ir a la universidad por cuatro años y dedicar por los menos dos años de ese tiempo al estudio de filosofía. Después de graduarse en la universidad, debe estudiar en un seminario por otros cuatro años para obtener una Maestría en Divinidad.

La mayoría estudian ocho o diez años después de la escuela secundaria, antes de ser ordenados sacerdotes.

¿Qué cualidades busca la Iglesia en un candidato?

Un buen candidato es un creyente católico practicante. Asiste a Misa semanalmente, reza todos los días, obedece los mandamientos y trata de servir a otros.

Debe ser sano mental, emocional y físicamente. Finalmente debe estar abierto a la voluntad de Dios.

¿Es interesante la vida diaria de un sacerdote?

Es un gran reto, pero también extremadamente gratificante.

Cuando un sacerdote se acuesta cada noche, puede decir, “Señor, me dedique a ti” ¡que pensamiento maravilloso con el cual terminar el día!

“los Sacramentos”

El sacerdote, por tanto no es un delegado de la comunidad. Sino un ministro y en representante de Jesucristo, de quien recibe un poder sagrado para apacentar a lo demás fieles.

El sacerdote se encarga de que los cristianos recibamos los sacramentos.

“Bautismo”

Con el este sacramentos renacemos a la vida divina y somos hechos hijos de Dios.

“La Confirmación”

Es el sacramento que perfecciona la gracia bautismal fortaleciéndonos en la fe y haciéndonos soldados y apóstoles de Cristo.

Oremos por los sacerdotes

Para demostrar nuestro apoyo a los hombres que encuentran la vocación en Cristo y así como para promover las vocaciones, roguemos y oremos con nuestras familias.

Unámonos a la campaña de oración; “la vida es maravillosa en blanco y negro”.

Amado Dios levanta lideres dedicados quienes pastorearán tu pueblo y lo guiaran a tu Hijo. Concede corazones generosos y dispuestos a los seminaristas de las diócesis que han oído tu llamado para vivir una vida de servicio a la Iglesia.

Ayúdanos a alentarles a apoyarles mientras se esfuerzan por hacerse sacerdotes.

Que sean modelos de discipulados, poseedores de sabiduría, y encendidos en el amor por tu pueblo. Te lo pedimos por cristo nuestro señor. Amén.

Es noble el apostolado que los sacerdotes reciben al elegir servir a nuestro señor, recemos por ello, para que día a día incrementen su fe u su servicio a los hombres y nos hagan ver el camino que debemos recorrer para estar junto a nuestro padre celestial. “Es interesante ver como en el fondo lo que nos une es la fe en Jesucristo”.

HAGAN LOS QUE HAGAN DICEN LA PALABRA, PUES AL SER SOLAMENTE OYENTES SE ENGAÑAN A SI MISMO”

Profesora: Martina Higinia Jurado Palomino

El sacerdote es el representante de Dios

El sacerdote es el representante de Dios, escogido de entre los hombres para ofrecer sacrificios y oraciones por todos los hombres.

A través de cada sacerdote nos viene la gracia de Dios cuando administra los Sacramentos, predica la Palabra de Dios y ayuda pastoralmente con la caridad.

Sin sacerdote no hay Misa, por eso debemos de rezar por ellos.

José luís Zanabria Ganoza 2º “B”

El sacerdote, colaborador del Obispo

Jesucristo entrego sus poderes de salvación a los apóstoles y sus sucesores que son los Obispos.

Pero el Obispo no puede estar presente en todas las reuniones de los fieles ni pueden llegar personalmente a todos las necesidades espirituales de los cristianos.

Por esta razón los Obispos se han buscado colaboradores en otros hombres haciéndoles participes del Sacerdocio de Cristo. Estos son los Sacerdotes y los Diáconos.

Los Obispos Sacerdotes y Diáconos participan del sacerdocio de Cristo para salvar a los que pertenecen al sacerdocio de Dios. Pero no son los tres ministerios iguales sino que cada uno participa del Sacerdocio de Cristo en Diverso Grado.

Dice el Concilio Vaticano II:

“Así el ministerio eclesiástico DE DIVINA institución es ejercitado de diversas categorías, ya desde antiguo se llamaron Obispos Sacerdotes y Diáconos “(L.G. n. 28).

El sacerdote es el colaborador inmediato del obispo y el responsable de atender espiritualmente a los fieles de un territorio al que llamamos parroquia.

En este territorio representa al Obispo.

El obispo son sus sacerdotes forman una gran unidad en virtud del sacramento del orden.

Principales oficio y misiones:

CELEBRAR LA SANTA MISA.

En la Misa se renueva el sacrificio de la Cruz. Hace presente la obra redentora de Jesucristo. En ella se presenta también a Dios los sacrificios y las oraciones de los fieles.

ANUNCIA A TODOS LA PALABRA DIVINA.

Lo hace leyendo y proclamando el Evangelio y la Biblia y exponiendo esas lecturas con la predicación. De esta forma nos anima a ser consecuentes con nuestra vocación cristiana.

PERDONA LOS PECADOS

Es el que nos da el sacramento de la Penitencia o Confesión. Con él se nos perdona los pecados y vivimos personalmente la gran Misericordia de Dios.

Daniel Fajardo Romo 4º “B”

El amor misericordioso del corazón de Cristo

¿Qué es un sacerdote?

Es el ministro y seguidor de Jesús pastor del alma, quien renueva los sacrificios recordando la vida, pasión y muerte de Jesús, sobre los altares de nuestro Señor con entrega al servicio de la iglesia y de los necesitados.

Es el amor misericordioso del corazón de Cristo, porque es un don y el elegido responde libremente.

El sacerdote vive en la virtud de la pobreza para amar verdaderamente a Jesús, desprendiéndose de las cosas materiales para servir a Dios siendo pobre y rico de espíritu para orientar bien nuestro corazón y aspirar a los bienes eternos.

El sacerdote no solo atiende a la devoción particular sino con el objetivo de trabajar en la edificación del Cuerpo de Cristo es decir, con el fin de continuar de alguna manera la misión de salvar de Cristo.

Los sacerdotes mediante la iglesia tienen el poder de perdonar los pecados de los hombres por muchos y graves que sean, nos absuelven en nombre de Jesucristo.

Finalmente Jesús da el poder a los sacerdotes de consagrar de manera que el pan y el vino se convierten realmente en el Cuerpo y Sangre de Cristo.

Josemaría Fernández Arias 4º “B”

Te amo, Señor, por el gran don del sacerdocio

¿Quiénes son los sacerdotes?

Son hombres que colaboran directamente con el Obispo en la tarea de cuidar el rebaño que Cristo les ha asignado. Cuando Cristo es elevado a la derecha del Padre, no abandona a su rebaño, sino que lo guarda por medio de los apóstoles bajo su constante protección y lo dirige también mediante estos mismos. El sacerdocio es un sacramento instituido, es decir fundado por Cristo en la noche de la Ultima Cena. Cuando estaba reunido con sus apóstoles tomo el pan y el vino para bendecirlos, dar gracias y después conságralos en su Cuerpo y Sangre, al decir las palabras “Haced esto en memoria mía”.

En este servicio celestial, el sacerdote se convierte en otro Cristo como cabeza de la iglesia se hace presente en medio de la comunidad de los creyentes.

Los sacerdotes reciben el día de su ordenación sacerdotal el poder para perdonar los pecados y para ofrecer en nombre de toda la iglesia el Sacrificio Eucarístico. En el rito del sacramento del orden, el Obispo impone las manos sobre la cabeza del que se va a ordenar.

¿Quién puede ser sacerdote?

Nos dice el CEC en el número 1577 “solo el varón bautizado recibe valida la sagrada ordenación”.

Mediante esta poesía en forma de salmo un sacerdote contemporáneo describe lo que es el don del sacerdocio:

“Te amo, Señor, por el gran don del sacerdocio.
Por ese misterio de poder que has depositado
en mis manos temblorosas.
el don de tu perdón que abre el océano de tu gracia.
Te amo Señor
porque me has elegido entre todos,
para ser la voz.
Porque me has elegido con un amor triple”.

Martin 5º “B”

De la Carta de Benedicto XVI

Carta del Sumo Pontífice Benedicto XVI para la Convocación de un Año Sacerdotal con ocasión del 150 Aniversario del Dies Natalis del Santo Cura de Ars

Queridos hermanos en el Sacerdocio:

He resuelto convocar oficialmente un “Año Sacerdotal” con ocasión del 150 aniversario del “dies natalis” de Juan María Vianney, el Santo Patrón de todos los párrocos del mundo, que comenzará el viernes 19 de junio de 2009, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús –jornada tradicionalmente dedicada a la oración por la santificación del clero–[1]. Este año desea contribuir a promover el compromiso de renovación interior de todos los sacerdotes, para que su testimonio evangélico en el mundo de hoy sea más intenso e incisivo, y se concluirá en la misma solemnidad del 2010.

“EL SACERDOCIO ES EL AMOR DEL CORAZÓN DE JESÚS”

Señor Jesús:

En san Juan María Vianney tú has querido dar a la Iglesia la imagen viviente y una personificación de tu caridad sacerdotal.

Ayúdanos a vivir en su compañía ayudados por su ejemplo en este Año Sacerdotal.

Has que podamos aprender del Santo Cura de Ars delante de tu Eucaristía; aprender cómo es simple y diaria tu Palabra que nos instruye, como es tierno el amor con el cual acoges a los pecadores arrepentidos como es consolador abandonarse confidencialmente a tu Madre Inmaculada como es necesario luchar con fuerza ante el maligno.

Juan José Cáceres Yactayo 5º “B”

Un compañero, un amigo

Un sacerdote es para mí como un compañero como un amigo que me da fuerzas para seguir adelante.

Un sacerdote es el que nos orienta todos los días y cuando vamos a Misa nos dice la palabra de la Santa Biblia y cuando recordamos esas palabras somos más fuertes de espíritu.

Un sacerdote es mi amigo que está a mi costado cada día y no permite que yo me rinda.

Edwin Paúl Peña Villalobos 5º “B”

Dios llama a muchos jóvenes de modo respetuoso

Introducción

Dios llama a muchos jóvenes o adultos a la vida sacerdotal. Lo hace de un modo discreto, respetuoso. No impone, no obliga. Cada uno de los que ha elegido saben que pueden decir “Si” o “No”.

Tras escoger la llamada, muchos jóvenes dedican cinco o más años de preparación en el seminario antes de su ordenación para comprobar verdaderamente que Dios les llama para estar en condiciones de dar un “Si” definitivo, maduro y responsable.

¿Qué es un sacerdote?

Los sacerdotes católicos en general dedican su ministerio a la celebración de la Eucaristía, la administración de sacramentos (especial la Penitencia), predicación y vida de oración.

Oración

“Señor Jesús, Pastor supremo del rebaño
te rogamos que por el inmenso amor y
misericordia de tu sagrado corazón,
atiendas el deseo de una mayor santidad.
Unidos a tu corazón y el corazón de María
te pedimos que envíes esta petición a tu Padre celestial
en la unidad de tu Espíritu Santo” Amén

Maribel Alexandra Juríta Jiménez

Oh, sacerdote de Jesucristo

Poesía al Sacerdote

Vivir en medio del mundo,
sin ambicionar sus placeres,
ser miembro de cada familia,
sin pertenecer a ninguna,
sin compartir todos los secretos,
perdonar todas las ofensas,
ir del hombre a Dios y ofrecer
sus oraciones,
regresar de Dios al hombre,
para traer perdón y esperanza,
tener un corazón de fuego
para la caridad, y un corazón
de bronce para la castidad.
¡Oh sacerdote de Jesucristo!

Kimberley Francia Vicente, 3º “A”

Amorosos padres preocupados por la salvación eterna de sus hijos

Un sacerdote e un ser muy especial con vocación o llamada de Dios para servir a toda la humanidad.

Es un amigo muy especial que mantiene contacto directo con la amistad de Dios, se podría decir que es un intermediario de Dios con los hombres.

Los sacerdotes con sus oraciones pueden no solo el bienestar de todos aquellos a quienes conoce si no el de todos los hombres, por eso en la Misa de cada Domingo en que asisto pido para que mi sacerdote sea santo y así sus peticiones se hagan realidad.

En la actualidad cada sacerdote se convierte además en un ejemplo de vida para los niños y adultos pues llevan una vida de constante trabajo y estudio que aunque algunos no sabemos valorar siempre la alegría y gloria de DIOS.

Entre sus obras están: guardan nuestras confidencias, aconsejarnos para mejorar nuestra vida personal y familiar, comprende cuando nos equivocamos, otorgarnos el amor de Dios para mantener su amistad, ofrecen los sacramentos para fortalecer nuestra fe, en fin, el sacerdote es el guía quien como una potente luz, ilumina nuestro camino ayudándonos a ser mejores cada día.

A mí me causa mucha emoción cuando veo ingresar al sacerdote en la Santa Misa, especialmente en el momento de la consagración, eleva la santa hostia entre sus manos y siento que en ese mismo momento Cristo es quien se ofrece con su cuerpo y sangre por todos nosotros, siento que es el momento de pedir perdón y proponerme no volver a cometer ninguna falta, pues para encontrarme con Dios he de ser buena y santa.

Por eso doy gracias a todos los sacerdotes quienes dejan a su familia de sangre para convertirse en amorosos padres preocupados por la salvación eterna de sus hijos para que puedan gozar después las alegrías y glorias del cielo.

Marleen del Carmen Villalobos García 6º “A”

Nos das sacerdotes santos

Oh Jesús Pastor bueno que,
por singular generosidad de tu corazón.
Nos das sacerdotes santos
para que cumplan en nosotros
tus designios de salvación.
Te suplicamos le ayudes siempre
con tu misericordioso auxilio.

¿Qué es un sacerdote?

El sacerdote es la persona consagrada al servicio de la comunidad religiosa, par celebrar los actos de culto y ofrecer sacrificios.

¿Cuál es su misión?

Es la de enseñar la Palabra de Dios y buscar el acercamiento con Él.

Cualidades de un sacerdote

Debe de ser una persona sencilla y humilde, para poderse acercar a las personas enfermas del alma.

Debe de vivir la castidad.

Tener amor de servicio y ayuda al más necesitado.

El sacerdote es aquel ministro de Dios encargado de administrar los sacramentos.

Ejemplo:

De pequeña me bautizó con estas palabras: ¡yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo!

Testimonio

“Un Ángel en nuestras vidas”

Nos cuenta mi mamá, que cuando se iniciaba en su trabajo como profesora, no encontraba una plaza para trabajar, terminaba de trabajar en una licencia de tres meses cuando le pasaron la información de que aquí en los colegios parroquiales se estaría por dar una licencia por maternidad. Ella un poco desconcertada porque nunca había estado en Cerro Alegre -no conocía el lugar-, pero las ansias por trabajar y sacar adelante su familia la llevo al lugar. Estando en la movilidad iba rezando y el carro lo deja justo en la casa del difunto, P. Novato Martín, bajo y al levantar la mirada el mismo padre Novato estaba ahí, venia del colegio a su casa, ella se presento a él y desde aquel momento ella está aquí en el colegio Parroquial.

Ariana Fátima Alcalá Fernández 3° “A”

¡No quiero ni imaginar sino hubiera sacerdotes!

Es un cristiano, un miembro de la Iglesia, llamado por Dios para proclamar al mundo la buena nueva y a dirigir al pueblo de Dios en la liturgia; especialmente haciendo presente el sacrificio salvador de Jesús sobre la Cruz en la Eucaristía. Él tiene el privilegio de llevar a Jesucristo al pueblo en los sacramentos, él da la vida de Cristo en el bautismo, perdona los pecados, unge a los enfermos y oficia el matrimonio.

En general lleva a Jesucristo en sus necesidades espirituales, nos ayuda a ponernos metas y a llegar a ellas superando todos los obstáculos. Es como un apoyo de Dios que ayuda a las personas a que sigan adelante sin ningún temor.

Gracias a que hay muchos sacerdotes, nos podemos confesar, son tantas las cosas que hacen por nosotros; ¡no quiero ni imaginar sino hubiera sacerdotes!

Ellos nos acrecientan la fe en Dios y en Jesús, nos enseñan a perdonar más a las personas que nos rodean.

Un sacerdote es el medio para conocer a Dios, cuando tenemos el alma manchada, Dios nos perdona por medio de él en la confesión.

Los sacerdotes tienen un compromiso, hacer feliz a la gente y es que para ser un buen cristiano, hay que seguir este compromiso de ser amigables y amables.

Giulilana Batallanos 4º “C”

Un corazón que hace circular en las almas la sangre vital de la gracia de Dios

Ejemplo de castidad pureza y humildad

En la vida diaria de todo cristiano se ve rodeados de personas, ya sean amigos, familiares, pero una de las personalidades que destaca por su nivel intelectual, modo de pensar y actuar son los sacerdotes, los ministros sagrados de Cristo en la tierra.

El sacerdote, es como un corazón que hace circular en las almas la sangre vital de la gracia de Dios, una gracia sobrenatural. Es una pieza muy esencial dentro del sistema circulatorio espiritual del cuerpo que hace que las personas se orienten de las cosas de la vida que Dios quiera que reciban. No todas las personas son capaces de comprender o descubrir su papel, porque la labor que día a día ellos desempeñan sobrepasa nuestra imaginación. Es por eso que Cristo se identifica a través de sus sacerdotes de una manera muy particular ya que tiene especialmente bajo su cuidado a los que están recibiendo instrucciones en ese caminar hacia Dios, que deben ser formados gradualmente en el conocimiento y practica de la vida cristiana.

Los sacerdotes además de administrar el Cuerpo de Cristo y el templo de Dios se preocupan por llegar a nosotros, a nuestras familias para orientarlas más debidamente sobre la vida Divina. En mi comunidad el centro poblado menor de Cerro Alegre, es muy afortunado pues contamos con dos directores espirituales, los dos son muy buenos y queridos, se preocupan mucho de que Dios se encuentre plenamente en los corazones de la población Cerro Alegrína, esto es algo que no es muy fácil del lograr, por situaciones de la vida contrarias a la felicidad.

Para terminar quisiera transmitir en el siguiente párrafo, que no estamos solos, somos persona muy afortunadas, porque Dios para pendiente de cada uno de nosotros y aunque lo dudemos Él nos observa, es por eso que a través de los sacerdotes, nos brinda una ayuda más profunda y espiritual siendo su verdadero destino estar en Cristo.

Fiorella Camposano Mejía 5º “D”

El Padre y yo (Historia con el padre a Novato)

Era un 15 de noviembre del año 1999 aun lo tengo yo bien grabado en la mente, tenia escasos 6 años y una semana de llegada a tierras cañetanas. Dejamos Lima ya que mi abuelo acababa de morir y mi padre tuvo que hacerse responsable de las chacras y toda mi familia tuvo que acomodarse a la nueva situación.

Como era la costumbre familiar fuimos juntos a Misa de domingo por la noche y esa fue la primera vez que lo vi. Era de contextura gruesa, tez blanca, poco cabello y voz ronca. Su homilía era fogosa y atrayente que causó gran admiración y cariño hacia su persona tanto así que no dudé en pedir su aceptación como acólito en la parroquia, cosa que me permitió estar más cerca al padre Novato.

Recuerdo que un día ayudando Misa estaba trasladando las vinajeras en el momento del ofertorio cuando de repente, por descuido, las vinajeras se fueron al suelo. Ni se imaginan el rostro del Padre, él que sin creer en nadie me lanzó una cachetada que creo que aun puedo sentir sus manos en mi rostro, pero que no fue la primera vez que me lanzó una de sus famosas cachetadas. Luego, con sabias palabras supo hacerme entender que cuando uno ayuda la Misa debe poner todo el ser y los cinco sentidos en ella y que no se debe tomar este privilegio como una rutina, sino que cada Misa es un encuentro con Cristo.

Ya pasado un tiempo, aún recuerdo que al acabar la Misa terminó muy fatigado, se quitó los ornamentos y luego ingresó a su oficina. Yo de imprudente ingresé sin tocar a ella, lo hallé descalzo, con el pantalón remangado, cosa que me permitió mirar sus piernas, se encontraban hinchadas y muy rojas, él me miro y me dijo:

¡Langosta!-así me decía por ser pequeño- pasa no te asustes.

Yo le dije: - Padre ¿se siente mal?, a lo que él contesto:

-Me siento peor por lo que me hace esta gente ingrata.

Yo no entendía porque me había dicho eso, pero él tampoco quiso decir y cambió de tema. Al llegar a casa me propuse averiguar por mi cuenta sobre el Padre; me parecía un personaje misterioso e intrigante, cosa que me causaba más ansia de averiguar su pasado.

Supe entonces que había nacido en Teruel (España) en el año 1933. Después de trabajar algunos años en parroquias de su diócesis, llego a Perú, uniéndose a los sacerdotes de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, para trabajar en la prelatura de Yauyos. Me dijeron también unos de los primeros y que como ellos ejercía su labor era las agrestes sierras de nuestras tierras en donde su movilidad era a lomo de bestia. Pasó un tiempo de ordenaron sacerdotes jóvenes que fueron a trabajar a la sierra, permitiendo a los españoles ya mayores bajar a la costa, uno de ellos fue el P. Novato que empezó su labor como párroco y promotor en la parroquia y colegios de Cerro Alegre.

Y fui ahí donde comprendí eso de “Me siento peor por lo que me hace esa gente ingrata”. Me contaron como en los primeros años de su actividad pastoral aquí en Cerro Alegre puso mucha ilusión en el pueblo, mas esa gente ingrata se volcó en su contra, frustrando su ilusión. Un claro ejemplo fue cuando el Padre quiso transformar esa vieja casa y prácticamente abandonada “La Cina” en una nueva y moderna clínica parroquial en servicio del pueblo, él ya veía realizado este objetivo, mandó traer desde España un joven grupo de médicos y una gran donación de medicamentos, mas cuando ya se iba a tomar posesión de la casa salió un grupo de personas armadas de palos y piedras que impedía la toma; esto quitó todas las ganas al Padre. También una vez entraron unos maleantes a su casa que lo maniataron y lo llevaron secuestrado dejándolo abandonado en una chacra para después huir, esto u muchas cosas le pasaron al P. Novato.

A partir de eso en adelante miraba al anciano sacerdote de un modo distinto; ahora lo veía y me imaginaba todo lo que había tenido que pasar, pero también todo lo que había tenido que perdonar.

Transcurría el año 2004, cabe recalcar que el Padre estaba debido a su edad un poco enfermo y le afectaba su diabetes, su presión y la dificultad para respirar a causa de su gusto por los cigarros. Era el día del padre y él había decidido sumar su cumpleaños a este día ya que estaba muy cerca, estaba más alegre de lo costumbre y le gustaba husmear en la cocina, celebró tanto que al final pareció casi normal su cansancio y agitación, pero luego aumento su dificultad para respirar y su presión se disparó. Fue llevado al hospital desde donde fue trasladado a un nosocomio en Lima.

Se formaron grupos de oraciones por su salud, se le enviaban cartas diciéndole que todos estaban con él y que esperaban verle pronto.

Sin embargo Dios tenía prevista otra cosa, era el 15 de Julio, yo estaba e 6º grado de primaria y era mi última clase de preparación para la confirmación, la semana siguiente recibía el sacramento, pero el profesor tardaba más de lo normal cosa que nos alarmó. Al poco rato llegó el profesor lloroso anunciándonos el inesperado fallecimiento del Padre.

El sepelio fue todo un acontecimiento. El cuerpo llegó la noche, la gente lo esperó dentro y fuera de la Iglesia. Era desgargante ver el dolor de las personas. Su cuerpo estuvo en la parroquia de Cerro Alegre durante tres días; luego sus restos fueron trasladados al Santuario Madre del Amor Hermoso. La Santa Misa fue muy emotiva, la gente abarrotaba todo el santuario, luego acabada la Misa el entierro fue en la cripta del santuario donde se encuentran todos los sacerdotes fallecidos.

Pero los que más se puede resaltar en Monseñor Novato son sus 47 años de fidelidad sacerdotal, su perseverante acción y sacrificios unidos una gran energía, tenacidad y esfuerzo.

Esto es lo mínimo que puedo escribir sobre mi amigo y padre, Mons. Novato.

Mauricio Sánchez 5º “A”

Qué es un sacerdote para mí

El Señor ha instituido a los sacerdotes para anunciar la palabra de Dios y para restablecer la comunión con Él mediante los sacrificios y la oración.

El sacerdocio ministerial no tiene solamente por tarea representar a Cristo -cabeza de la Iglesia- ante la asamblea de los fieles, actúa también en nombre de toda la Iglesia cuando presenta a Dios la oración de la iglesia y sobre todo cuando ofrece el sacrifico eucarístico.

Sólo el varón bautizado recibe válidamente la sagrada ordenación. Nadie tiene derecho a recibir el sacramento del orden, en efecto, nadie se arroja para sí mismo este oficio, al sacramento se es llamado por Dios.

La finalidad del ministerio sacerdotal es procurar con su testimonio de vida, con su predicación y con el ejercicio de su ministerio, la gloria de Dios y la salvación de los hombres. Esta gloria de Dios consiste en que los hombres reciban conscientemente y libremente la obra de Dios realizada por Jesucristo. La tarea principal del sacerdote es procurar la gloria de Dios y la salvación de sus hermanos. Este sacramento se confiere por medio de la imposición de las manos y la oración del Obispo.

Los sacerdotes entonces ya se dediquen a la oración o a la adoración, ya prediquen con palabras, ya ofrezcan sacrificios eucarísticos y administren los sacramentos o ejerzan otros ministerios por los hombres, contribuyen al aumento de la gloria de Dios y a promover la vida divina en los mismos hombres.

Un testimonio:

Presbítero Carlos López Bonifacio

Fui ordenado sacerdote el 24 de setiembre del 2004, solemnidad de la Virgen de las Mercedes, trabajo en la diócesis de Huancavelica.

No quería ser sacerdote, quería estudiar en la universidad; dudaba de mi profesión: no me decidía si medicina o arquitectura. Pero no me sentía contento, porque sabía que algo me pedía Dios. Solo después de haber seguido la llamada al sacerdocio tuve mucha alegría y mucha paz como nunca (aunque también miedo), pero el miedo también es una señal clara de la vocación, como el profeta Jeremías. Nunca me sentí obligado.

Recibí la ordenación junto con tres compañeros, actualmente hay necesidad de muchos sacerdotes, no tanto la cantidad, sino que sean sacerdotes enamorados del Señor -que sean sacerdotes santos-; cada uno de ellos están en diferentes parroquias.

Mi trabajo primordial ha sido la formación de los futuros sacerdotes, el Obispo manda sacerdotes a España y me ha tocado viajar a mí, ahora me espera una gran labor en la diócesis.

Los sacerdotes como lo dijo Jesús aspiran a servir a los demás, nuestra vocación tiene muchas dificultades, pero contamos con la gracia de Dios, para ser fieles, para ser ejemplares, para ser humildes.

Ahora estamos en el año sacerdotal y hay que rezar mucho por nosotros los sacerdotes.

El sacerdocio es sobrenatural, la vocación más grande, porque es Cristo quien llama. Me gusta mucho la música como al P. Armando Caycho.

Somos cinco hermanos, de la cual somos dos los sacerdotes. Pido que me encomienden el 24 de Setiembre, con ocasión de mis cinco años de sacerdote.

Ángel Hidalgo Cassano 3º “A”

El sacerdote, lo mejor del mundo

“un Sacerdotes es para mi es lo mejor del mundo. Es muy bueno porque cree en Dios como yo, también cree en Jesús, la virgen María, en San José y en la Navidad. Cree e todos los cristianos y también quiere a los que cree en Dios.”

Greachell Márbeli Gonzáles Lopez, 3º B

Dar sin esperar nada a cambio

¿Qué es un Sacerdote?

“Un Sacerdote es un hombre elegido por Dios con una vocación, es Ministros de Dios, dedica su vida al servicio de Dios y de la iglesia y a la salvación de las almas.”

“Por medio de los sacerdotes, las personas conocen y aman a Dios.”

“Los sacerdotes son imágenes de Cristo en la Tierra.”

“Un sacerdote es una persona como tú y como yo, es un hijo de Dios con cuerpo y alma, con una característica muy especial, pues ellos entregan su vida por completo al amor de Dios.

Los sacerdotes anuncian a Cristo y predican su palabra invitándonos a nosotros los laicos a creer y que nuestra fe, cada día madure más.

El Ser sacerdote, no es fácil, ni sencillo, pues ellos representan “El amor del corazón de Jesús”, recordemos todos y nos vamos a dar cuenta que son los discípulos de Cristo, es más cada sacerdote representa a Jesús en la tierra.”

“Desde el momento que ellos reciben la vocación (es la invitación es una llamada de Dios a su servicio de una manera específica), desde ese mismo instante ellos son fieles seguidores de Cristo.

Dios los llama a uno por uno, los escoge de entre los hombres de la tierra, así como Jesús escogía a sus apóstoles y ellos dejaban todo: familia, tierras, amistades, entre otros.

Es por ello que debemos dar gracias a nuestros sacerdotes por haber dicho que “SI” a la llamada de Dios.

Conozco a muchísimos sacerdotes que han venido desde otros países muy lejos y han dado su vida por completo al servicio de los hombres, y todo ello lo hacen con amor y por amor.

La tarea de los sacerdotes en la tierra, su misión es muy importante para todos los cristianos.

Miles de sacerdotes han seguido y siguen las huellas del Maestro. Con su mirada y su palabra, con su silencio y su sonrisa, con sus manos temblorosas al tomar el pan y decir palabras divinas, con sus pies cansados tras recorrer caminos polvorientos o ciudades vacías de ilusiones verdaderas.

Lo Sacerdotes llevan a los pueblos “FE”; fe en Cristo, a través de los sacramentos.”

Dar sin esperar nada a cambio

En esta parte hablaré de un sacerdote del cual yo aprendí muchas cosas, una de ellas “DAR SIN ESPERAR RECIBIR NADA A CAMBIO”.

En aquel tiempo, hace 10 años, yo era una adolescente, un adolescente sin metas, iba a la iglesia, sólo porque estaba en un grupo, pensaba que era todo, ahí conocí al P. Ricardo Oropeza, poco a poco me fui involucrando más en las infinidades de actividades que los sacerdotes realizan sobre todo en los pueblos jóvenes.

Misiones: Todos los días íbamos chicos, chicas, niños, personas adultas y él padre, ahí con canciones animábamos a los niños de esos pueblos, las madres (monjitas) daban la catequesis, el padre y sus acólitos visitaban enfermos y las personas adultas a las familias, todo era bonito, al final del día había Misa y compartíamos todos.

Eso eran todos los veranos (las vacaciones)

Al finalizar las misiones en cada pueblo, siempre era una fiesta, habían matrimonios, bautismos, primera comunión y confirmaciones y las personas se quedaban muy contentas y lo mejo de todo con amor y fervor a Dios, habían personas que nos seguían acompañando en las misiones que hacíamos cercanos a sus pueblos.

Vacaciones Útiles: Hubieron en que el verano no hicimos misiones en los anexos, entonces nos preguntamos ¿Qué hacemos? Ahora nos toca evangelizar a nuestro pueblo, es así como se nos ocurrió dictar clases vacacionales gratuitas, felizmente se nos unieron muchos profesores, pues ahora necesitamos más.

Eran unas vacaciones distintas para los niños y adolescentes que estudiaron, no eran clases vocacionales y municipalidad, ni muchos menos de colegio. En estas vacaciones a parte de dictar clases, dábamos catequesis, proyectamos videos y hasta nos íbamos de viaje.

Concurso de villancicos: los hacíamos todos los años, con este concurso se animaba a los niños, adolescentes y jóvenes y en algunas ocasiones adultos a cantar con muchas ganas, a Dios, al creador y Señor de todas las cosas.

Grupos Parroquiales Eje: Legión de María de adultos legión de María de niños ADA (asociación de acólitos), Coro voces de María, entre otros.

Lo mas sorprendente de todo es que nunca se molestaba por alguna imperfección pues lo hubo, a veces no coordinábamos bien algunas cosas con el grupo de encargados, pero el siempre decía salió bien.

Bueno, después que él se fue a otra parroquia, los sacerdotes que llegaron eran igual que él y las personas igual le siguieron apoyando.

Yo tengo muy en claro lo que es ser un sacerdote y como ellos mismo lo dicen debemos rezar mucho por ellos y por su santidad para que halla más vocaciones sacerdotales porque ¿Qué sería de un pueblo sin Sacerdote? Yo creo que la fe de ese pueblo poco a poco se iría perdiendo y perder la fe en Dios, sería como la perdición del pueblo, pues no habría esperanza.

Así como les conté lo que aprendí del Padre Ricardo, también aprendí de muchos otros sacerdotes, en sus homilías, en sus confesiones y en otros.

Porque no hablar del padre Frutos Berzal, un gran ejemplo de sacrificio y oración por los demás. Él es un padre español y vino al Perú hace más de 30 años, dejando a sus padres y hermanos amigos y costumbres, por obediencia ¡que gran ejemplo de obediencia! ¡de fidelidad! Que grandes cosas debemos de aprender de ellos “NUESTROS SACERDOTES”, obediencia, generosidad fidelidad amor a Dios y a la Virgen María.

Así como el Padre Frutos y el Padre Ricardo, los sacerdotes entregan todo a las personas, su tiempo, oración.

Los sacerdotes repiten con humildad cada día las palabras y los gestos de Cristo.

Y ¿Qué los cristianos por ellos?

Nosotros por ellos debemos rezar y rezar muchísimo por su santidad, para que a pesar de los dificultades e incomprensiones perseveren en su vocación de amigos de Cristo.

Mariela Patricia Saldaña Espinoza, Profesora 2º B

El sacerdote, otro Cristo

¿Qué es un sacerdote?

Es un mediador entre Dios y los hombres, que realizas sacrificios a Dios reconociéndolo como un ser supremo y perdonando los pecados.

¿Qué significa ser sacerdote?

Vivir en medio del mundo sin ambicionar sus placeres, ser miembro de cada familia sin pertenecer ninguna; compartir todos los sufrimientos, perdonar todas las ofensas, ir del hombre a Dios y ofrecer a Él sus oraciones, regresar y traerle perdón y esperanza, tener un corazón de fuego para la caridad y un corazón de bronce para la castidad; enseñar, perdonar, consolar y bendecir siempre, ¡Dios mío que vida¡ y esa es la tuya, oh sacerdote de Jesucristo.

Estas palabras nos puede dar el concepto de cómo es o como debe de ser un sacerdote; comúnmente tenemos el concepto de que es un persona con responsabilidades mas grandes que la nuestra, y es cierto, ya que su labor es la de guiarnos y reforzar nuestro amor a Dios y al Virgen María. Pero él ya no es una persona común como nosotros, el ahora es Cristo mismo como dice San Josemaría:

“El sacerdote quien sea es siempre otro Cristo” San Josemaría, camino 66.

Creo que esta frase revela todo, ya que nos dice que el sacerdote esa capacidad conferida en el sacramento de la Orden de ser como Cristo y hacer cumplir lo que Jesús dijo, querer que todos lleguemos a la vida eterna, que es el fin de los sacerdote, pero al veces algunos se olvidan de eso y trata de evadirse de la realidad y es allí donde ellos entran con su diálogo y las enseñanzas que ellos saben mas que nosotros de Dios y para eso volvemos a citar a San Josemaría y su obra camino:

No quiero- por sabido- dejar de recordarte otra vez que el sacerdotes es “otro Cristo”. Y que el Espíritu Santo ha dicho: nolite tangere Christos meos, no queréis tocar a mis Cristos.

Bonita frase del santo sacerdote que refleja con su vida que todos estamos llamados a la santidad ya a cumplir la voluntad de Dios con nuestro trabajo profesional y con nuestros deberes ordinarios de cristianos, la vida de él nos da una impresión de cómo vivía un sacerdote, en completo orden, con ese amor de niño como decía el santo cuando le rezaba a la Virgen, como una persona de mucha fuerza podía abrir muchas puertas y ayudar a otros jóvenes a discernir su vocación y a buscar otros rumbos profesionales siempre teniendo en cuenta que debemos de darle gracias a Dios por las cosas que conseguimos y que tenemos, ya que Él mira nuestro corazón y esta pendiente como un padre de sus hijos, de que no se extrañe y que siempre logre sus metas, así es Dios y un sacerdote, nos aconsejan para bien, para llevar un vida ordenada responsable y limpia, libre de escándalos y con el objetivo de tener a Dios como guía.

Pero el sacerdote como tal por la dignidad que le sido conferida es un ser al cual le debemos respeto por que representa a Cristo y eso se demuestra cuando Cristo en la Última Cena escogió a los doce como sus sucesores y los sucesores de ellos con las palabras que repite el sacerdote en la Santa Misa:”haced esto en memoria mía”, con estas palabras Jesús los instituyo sacerdotes y el día de la Resurrección les confirió el poder de perdonar y retener los pecados, otorgándoles el poder que el tenía. Es por eso que los Apóstoles sabiendo que la Iglesia debía de continuar, después de evangelizar una ciudad y antes de dejarla, imponían las manos a otros varones rectos en la doctrina para que los sucedieran. Y esto hoy en día se ve en los sacramentos del Orden Sacerdotal, en la cual el Obispos y los otros sacerdotes le imponen las manos sobre la cabeza de los diáconos para ejercer el ministerio sacerdotal y es muy bonito y emotivo, ya que se ve a los jóvenes convirtiéndose en sacerdotes de Cristo.

Y como hemos vistos, los sacerdotes tienen la potestad de ejercer el ministerio que mira la culto de Dios y a la salud de las almas pero el ministerio confiado a él le da unas manifestaciones primordiales las cuales son:

  1. Predicar la palabra de Dios.

  2. Administrar los sacramentos e especialmente celebrar la Santa Misa.

  3. Guiar al pueblo cristiano hacia la santidad.

  4. Dirigir la Señor la oración oficial de la Iglesia.

Todo esto hace el sacerdote, por la cual hay veces que el tiempo de gana y no se abastece para todo un pueblo y necesita de varios, es por eso que se le debe un gran respeto y al hablar de los sacerdotes se habla de los presbíteros y en los números que siguen nos referimos a ellos aunque se diferencien por los grados del Sacramento. Como decía San Josemaría:

“Presbítero, etimológicamente hablando, es tanto como anciano. Se le merece veneración la ancianidad, piensa cuanto más habías de venerar al sacerdote.” (Camino 68).

Pero no nos centremos solo en este Santo varón sino en otros sacerdotes que han puesto al sacerdocio como el acto de ayudar y velar por las necesidades de los demás, como fue en vida el Papa Juan Pablo II, el cual fue designado como vicario de Cristo en la tierra y el cual hizo muchas obras buenas también quiso estar muy cerca de la gente, ya que era el quien quería ver a realidad y veía que la gente sufría, pero a pesar de eso miraba que las personas no perdían la fe en Dios y más bien la acrecentaba como la de Job cuando el diablo los llenaba de males, pero el seguía con Dios y al final fue recompensado, esa fue la base del Papa para reforzar las bases de la cristiandad en el mundo, en sus constantes viajes daba esa palabra de aliento que animaba a todos a seguir a Cristo y a no desfallecer en el camino, el exhortaba a la gente a mirar a Cristo como un padre y al Virgen como una madre, de allí viene su lema: “TOTUS TUUS, MARIA EGO SUM”, con la cual nos demuestra su infinito amor a la Virgen María casi igual a la de un amoroso hijo a su madre recostado en el regazo eso fue lo que nos enseño el Papa Juan Pablo II, por eso fue que trabajó con los jóvenes , ya que el sabía que se les conducía por ese buen camino de redención, el mundo iba a cambiar e iba a ver mejores personas, y eso es ahora lo que hacen los sacerdote, trabajan y conversar con los jóvenes, ya que ahí está el trabajo de un padre, viendo que estos chicos que somos nosotros tengamos siempre a Cristo presente. Un grande el Papa, pero como todos tuvo que irse donde Dios, después de una abnegada labor pastoral en todo el mundo, poniéndose hombro a hombro con los medios de comunicación, ya que debido al avance de la tecnología, el Papa también quería eso y lo logró en la página Web en donde informaba de las cosas que pasa en Roma, los viajes, sus encíclicas y su labor pastoral, fue así que logro compartir con la globalización y puso en renovación a la Iglesia.

Otro sacerdote es San Juan María conocido como el Santo Cura de Ars, que luchó mucho por ser sacerdote y al final lo logró, por tener ese amor tan grande como la de un niño, y por eso es reconocido como el patrón de los Párrocos, ya que nunca salió de Ars se quedo ayudando a pesar de las dificultades que existían la providencia lo quiso como Santo, llevó una vida de grandes penurias y grandes sacrificios, ya que los sacerdotes no deben dejarse dominar por los bajos placeres del hombre que existe en uno, pero uno debe ser fuerte y luchar contra ellos, puesto que esa es la base fundamental de una vida ordenada, la de no hacer actos que vayan contra Dios y contra nosotros mismos.

Un siervo de Dios el Papa Juan XXIII, que ahora es Beato, gran padre ya que reestructuró la Iglesia y renovó sus dogmas de manera que fueran más comprensibles a todos los cristianos que vivimos en el mundo, el también vivió en una época muy difícil, que tuvo muchos conflictos y cosas negativas contra las que tenía que luchar, pero lo hizo porque tenía la fortaleza que solo tienen los verdaderos padres y sacerdotes tienen, que es el de ayudar a los demás.

San Juan de la Cruz, carmelita que también hizo mucho por la orden y por su pueblo, ya que ayudó a muchas personas e hizo muchos favores que la gente no olvida y que la historia recuerda.

Santo Tomas de Aquino, que fue uno de los Doctores de la Iglesia que amó mucho a la Eucaristía y al pueblo. Él también es y fue un gran ejemplo a seguir, entre muchos otros ya que hay muchos sacerdotes santos, buenos y piadosos que son dignos de respeto, los cuales con su vida y ejemplo han demostrado que el sacerdote no solo está en la Iglesia, sino también en el trabajo, en los medios de comunicación, en los colegios llevando ese mensaje de esperanza en Cristo que vendrá a salvarnos y vivir en el cielo, en ese cielo donde se vive la más absoluta felicidad plena que la mente no puede imaginar, es por eso que el sacerdote cumple un rol muy importante en la sociedad, ya que sin ellos no existiría la Iglesia. Es por eso que todos debemos colaborar en la formación y fomentos de las vocaciones sacerdotales que son muy importantes en la vida cristiana de cada uno de nosotros.

Es imprescindible que se respete su labor y que ayudemos con nuestras obras de fe y de cumplimiento de los deberes cotidianos, siendo así, ayudándole a cumplir su misión, puesto que muchas veces tiene que sortear paisajes agrestes que le impiden llegar al pueblo el cual esta muy alejado de la ciudad y que requiere ayuda de nosotros.

San Josemaría decía: “como nos hijos buenos de Noé, cubre con la capa de la caridad las miserias que ven en tu padre, el sacerdote”. (Camino75)

Entonces así ayudaremos a los sacerdotes, con nuestras buenas obras y oraciones ayudaremos a los sacerdotes a cumplir su sacrificada labor, a la cual se le debe dar gracias a Dios de tenerlos tan cerca y que podamos consultarle nuestras deudas.

Es así como Jesucristo nos reconcilió con Él por medio de los Apóstoles y esto a través de los sacerdotes, los cuales siguen hasta el día de hoy haciendo vida de los designios de Dios

Santiago H.R. Laura Sta. María 4ºB