José Manuel Mañú Noain
Al educar a otros partimos del respeto a su personalidad, sin pretender hacer copias cómo nos hubiera gustado que fueran; el educador sugiere puntos de mejora, enseña, impulsa, anima y corrige con fortaleza cuando es preciso; sólo desde el respeto a la libertad se entiende la verdadera educación. Parte de la labor es ayudarles a que los afectos ocupen el lugar debidos en sus vidas: sin atrofias ni hipertrofias
Cardenal Joseph Ratzinger
En el Cristo sufriente también aprende que la belleza de la verdad contiene la ofensa, el dolor e incluso el oscuro misterio de la muerte, y que esto sólo puede ser encontrado cuando se acepta el sufrimiento, no cuando se le ignora
Alicia Escaño Hidalgo
Cuando una persona es imprudente, los demás dejan de confiar en ella
José Antonio Alcázar
La sobriedad supone poner armonía y orden en los deseos
Carlos Osoro
La alegría pascual de un discípulo de Cristo, tiene su origen en unas fuentes
José María Torralba
Cada generación necesita pensar de nuevo la libertad. Hoy, esa capacidad que permite a cada uno dirigir su vida produce también una cierta sensación de malestar. No es fácil orientarse entre tantas opciones y, sobre todo, nos cuesta sentirnos libres al adquirir compromisos como la amistad, la familia o el servicio a los demás
Carlos Osoro
La Pascua es una invitación serena y honda a la alegría.
Juan Luis Lorda
A la vuelta de cuatro años en campos de prisioneros de guerra (1940-1945), Yves Congar va a desarrollar su teología sobre el ecumenismo y la Iglesia, que ya había trazado, y contribuir notablemente al Concilio Vaticano II
María Durio
Dejar a un lado la queja constante, el resentimiento y la miseria moral
Pablo Blanco Sarto
En la muerte de Hans Küng, el profesor Pablo Blanco Sarto recorre los vericuetos de la amistad entre Küng y Ratzinger, que refleja asimismo las disyuntivas de la teología católica reciente, sobre todo en el ámbito de habla alemana
Jaime García-Máiquez
En el cuarto movimiento de la Novena sinfonía de Beethoven irrumpe de pronto la voz humana. Lo que viene a poner de relieve esta muchedumbre del coro no es solo la dignidad del hombre, sino la alegre grandeza de su alma, el poético amor entre hermanos, la resurrección final de la carne.
Santiago Bohigues
Si tu corazón se abrasa en amor a Jesucristo, tú eres un buen evangelizador
Jaime García-Máiquez
Que este año difícil se le haya dedicado a él no es tan solo un acto de justicia sino también de esperanza. San José es el camino, la salida, el ejemplo de que «se puede».
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| Personalidad y Afectividad |
| Herido por la Flecha de la belleza. La Cruz y la Nueva Estética de la Fe |
| La prudencia es la inteligencia de los valientes |
| La sobriedad en la sociedad de consumo |
| La alegría de la Pascua en la Iglesia (Parte II) |
| Peregrinos y errantes. Sobre libertad y compromiso en el mundo actual |
| La alegría de la Pascua en la Iglesia (parte I) |
| El valor de la alegría |
| Yves-Marie Congar, el despliegue de un teólogo |
| Confesiones de una ‘woke’ arrepentida |
| Hans Küng y Joseph Ratzinger, una amistad difícil |
| Un hijo pródigo |
| Beethoven y Dios |
| El corazón de Cristo es la ternura de Dios |
| El sueño de José |