Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias antiguas
  • El laicismo a la defensiva

Noticias antiguas

El laicismo a la defensiva

  • Imprimir
  • PDF
El pluralismo laical, propio de personas libres, nunca debería ser negativo, ni para la Iglesia ni para el Estado

ReligionConfidencial.com

Es difícil hablar de laicismo sin pensar en Francia, donde la separación entre Iglesia y Estado reviste caracteres propios desde la famosa ley de 1905.

Pero el peso cultural y social de la religión católica reaparece en momentos históricos. Almudi.org - Alexis de TocquevilleSucedió con la muerte del Presidente François Mitterrand, y acaba de repetirse ante la tragedia del Airbus de Air-France.

El gran homenaje nacional y ecuménico no pudo por menos de celebrarse en la catedral de Notre-Dame de París, con un guión muy respetuoso para el diálogo interreligioso, pero con la notoria presencia del presidente de la República, Nicolas Sarkozy.

Todo salió muy bien el 3 de junio, con enorme dignidad y altura. Esta vez, al menos de momento, apenas he visto las usuales críticas laicistas, que no suelen callar ante fenómenos de este estilo, a pesar de su sencilla y emocionada aceptación social.

Sólo he leído un artículo, de un escritor menor, Danièle Sallenave, aparecido cuatro días después en el diario Le Monde. En el fondo, se rebela contra cualquier homenaje público ante el dolor privado: como si el Estado no pudiera tener sentimientos ante las catástrofes que sufren sus ciudadanos.

Como si careciera de sentido la asistencia del presidente de una República laica: por tanto, presidente de todos, cualquiera que sean su confesión religiosa o su falta de convicciones.

Ese laicismo recalcitrante empobrece la convivencia. Contrasta con la magnanimidad de dirigentes con los que no es preciso estar de acuerdo para reconocer su capacidad de respuesta.

No hubo cámaras en la catedral de París, para respetar el dolor de las familias. Por eso, las fotos del 3 de junio se hicieron en la gran plaza de acceso a Notre-Dame.

Y recordé entonces que lleva desde 2006 el nombre de Juan Pablo II, una iniciativa aceptada por el alcalde socialista Bertrand Delanoë, el mismo que acaba de conceder a un líder religioso como el Dalai Lama el título de ciudadano de honor de París.

Los laicistas protestaron por el nombre de la plaza, pero ahora las críticas a Delanoë vienen del régimen de Pekín, implacable en el mantenimiento de sus posturas, aunque atenten a las libertades básicas de personas o de pueblos, como el Tibet.

Mucho se ha comentado estos años la paradoja de políticos occidentales anticatólicos que muestran una gran comprensión para el budismo o para los musulmanes dentro o fuera de Europa. Es la ley del embudo de un laicismo sospechosamente fundamentalista, muy poco constructivo.

En el fondo, sólo es agresivo en la medida en que se defiende ciegamente, sin razones. Recuerda con frecuencia la Prensa del Movimiento en España, maestra en construir falsos maniqueos para alancearlos con hipocresía. Su única eficacia, trasladar la carga de la prueba al inculpado, como en tiempos de Inquisición.

En cuanto pueda, quiero releer a Alexis de Tocqueville, que tanto ayudó a mi primera formación democrática. En su famoso viaje a América, vio claro que no puede haber democracia donde la religión coincide con la política, pero tampoco donde la política rechaza la religión.

El pluralismo laical, propio de personas libres, nunca debería ser negativo, ni para la Iglesia ni para el Estado.

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Palabra de Dios, palabra del hombre
    Martín Gelabert Ballester
  • Libertad y dignidad de la persona humana
    Martín Kriele
  • Bases fundamentales de la cultura de paz
    Egla Cornelio Landeroa
  • Viktor Frankl a la mujer y al hombre de hoy
    Wenceslao Vial
  • La filiación del pensamiento de Søren Kierkegaard
    Juan Fernando Sellés
  • El vínculo especial de cuidado: construcción de una teoría fundamentada
    Lorena Chaparro Díaz
  • La irracionalidad de lo racionalizado: Una crítica desde la materialidad de la ética
    Luis Fernando Villegas
  • El Corazón como camino
    Antonio Schlatter Navarro
  • La resurrección de Jesús en los orígenes cristianos
    José Juan Romero
  • La esperanza de los cielos nuevos y la tierra nueva en la literatura judaica inter-testamental
    Luis  Díez Merino
  • Lo objetivo y lo subjetivo de la redención cristiana Síntesis histórica y perspectiva actual
    Leonardo Cappelluti
  • Sentido cristológico de la confesión sacramental
    José Miguel Odero
  • Aprender en la Misa a tratar a Dios
    Juan José Silvestre Valor
  • La Cruz como símbolo protector
    Teresa Díaz Díaz
  • San José y la caridad: un vínculo devocional e iconográfico [1]
    Sandra de Arriba Cantero
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad