Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • Educar para la felicidad

Educar para la felicidad

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Iván López Casanova
Publicado: 08 Diciembre 2016

La felicidad es la consecuencia de preparar a los hijos para vencer en las luchas de la vida, y no el intento de que todo les resulte placentero…

En una ocasión pregunté a un chico de trece años por qué todos los cómics que llevaba terminaban en X −por ejemplo, Profesor X, Equipo X, Arma X…−. Me miró con ojos desorbitados, extrañado de que yo no conociera la respuesta, y me explicó apresuradamente que todo lo relacionado con los mutantes se designa con una X: “Pero ya te lo explicaré más despacio, porque he quedado con mi novia y llego tarde”.

¿No estaremos precipitando los tiempos? ¿No habremos confundido autoritarismo con autoridad y estaremos dejando sin criterio a los jóvenes? Porque educar es capacitar a los hijos para la felicidad. Pero sin confusiones, pues aseguraba Ortega y Gasset, que la vida es dramática, «lucha frenética», y suele terminar en dolor llevar en una mano la infancia y en la otra la juventud.

La felicidad es la consecuencia de preparar a los hijos para vencer en las luchas de la vida, y no el intento de que todo les resulte placentero ni el resultado de una sobreprotección educativa como hacen, equivocadamente, tantos padres y madres −con el resultado de jóvenes inmaduros con poca capacidad para superar los obstáculos que se presentan en toda existencia y al construir el amor−.

Y más: educar es dotar de ideales que faciliten la pelea interior por un proyecto valioso, acompañar a los hijos en su entrenamiento y ascesis hasta que tengan fuerzas para luchar por sí mismos, y evitarles los problemas que −por su edad− los superan.

Julián Marías, también expuso en numerosas ocasiones que «la vida humana tiene argumento, porque es una realidad dramática». Y el psiquiatra español Enrique Rojas, al hablar de la vida argumental, insistirá en que necesita de una edificación sólida, fundamentada en bases firmes: «amor, trabajo, cultura y amistad».

Amor. Explica Jokin de Irala, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, que la pregunta que con más frecuencia le hacen cuando da conferencias a jóvenes sobre temas de salud y sexualidad es «cuál es la diferencia entre deseo, atracción sexual y amor». Y aconseja a los padres una herejía contracultural: «No alentar noviazgos estables precoces», así de sencillo. Es decir, que los chicos y chicas jóvenes experimenten el primer amor de una manera muy intensa es, sencillamente, maravilloso. Ahora bien, eso no quiere decir que se emparejen, porque, muchas veces, esa situación les va a causar más problemas que alegrías.

Trabajo: exigirles mucho en el estudio. Porque de esta exigencia depende, en gran medida, no solo que obtengan unos conocimientos, sino que conformen un fondo interior fuerte, maduro, capaz de superar la pereza, los caprichos y los estados de ánimo: que se hagan recios por dentro y capaces de cumplir los objetivos que se proponen.

Para Eugenio D´Ors la cultura es: «Familia, Ciencia, Derecho, Cristianismo, Gloria, Arte, Enseñanza… De esto, de nada menos que todo esto, se compone nuestra hacienda de Civilización». Y un consejo concreto: el que la semana pasada daba Carolina Pinedo en El País para que los hijos amaran la lectura: no obligarles, contarles cuentos cuando son pequeños, «predicar con el libro en la mano», y tener libros en casa.

Amistad. Hay que enseñar a los hijos para que aprendan a querer, a disfrutar con el bien de los amigos. Porque esta cuestión está muy desdibujada en la sociedad actual. Y, para ello, facilitarles que traigan a los amigos a casa, y quererles, de verdad, también nosotros.

Por último, evitar, como sea, que se hagan niños solitarios y caprichosos, porque así se dificulta mucho la amistad real.

Acaso el poema “Por si esto se alarga, hijos…” del chileno Juan Radrigán, recientemente fallecido, aclare bien la clave de educar para la felicidad: «Por si esto se alarga, / por si arriban al tiempo de los laberintos / y no puedo acompañarlos, / quiero pedirles que tomen siempre una sola decisión: luchar. / Es la única forma que conozco / de mantenerse puro».

Iván López Casanova
Cirujano General. Máster en Educación Familiar y en Bioética
Escritor:
Pensadoras del siglo XX y El sillón de Pensar.

Fuente: forofamilia.org.

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Marxismo soviético y antropología. El caso de Cuba
    Roberto Garcés Marrero
  • El crepúsculo del mundo compartido
    Rubén Amón
  • Espontaneidad y sencillez de la ideología de lo justo
    Manuel María Zorrilla Ruiz
  • La concepción de “ser humano” en Pablo Freire
    Roberto Pineda Ibarra
  • Breves reflexiones sobre Dios y su experiencia
    Antonio Jiménez Ortiz
  • Totalitarismo y libertad individual. Las contradicciones políticas de la tecnología
    Miguel Saralegui
  • El acompañamiento familiar, un reto cultural para nuestro tiempo
    Montserrat Gas Aixendri
  • Historia contemporánea de la Iglesia en África
    Fidel González-Fernández
  • La dimensión social de la caridad: integración de los emigrantes y refugiados
    Pablo García Ruiz
  • El prejuicio en la mentira política. Una mirada desde la injusticia epistémica
    Alicia  Natali Chamorro Muñoz
  • Una interpretación de los tres primeros capítulos del Génesis II
    Romano Guardini
  • Una interpretación de los tres primeros capítulos del Génesis I
    Romano Guardini
  • María en la tradición protestante La inquietud, una manera de encontrarse con la sabiduría ignorada de María
    Blanca Camacho Sandoval
  • La libertad humana, don de un Dios que es Padre (en torno a una homilía San Josemaría Escrivá)
    Mónica Codina
  • El mal moral y la persona humana
    Eudaldo Forment Giralt
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad