Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • Un hombre y una bicicleta

Un hombre y una bicicleta

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Enrique García-Máiquez
Publicado: 19 Marzo 2011
Japón
La grandeza del hombre no estriba en su magnitud, sino en su capacidad para entender el universo<br /><br />

DiarioDeCadiz.es

Todo, incluso sus costumbres sociales y hasta su forma de andar, nos recuerda que lo más valioso puede romperse fácilmente

La Red se ha llenado de vídeos del tsunami. Aterrorizan. Me obsesiona la negrura de esas aguas. Y su potencia indiferente. He recordado el tsunami de Ponyo en el Acantilado, la hermosísima y, en esas escenas, terrorífica película de dibujos de Hayao Miyazaki. Lo que me pareció en la gran pantalla magistralmente exagerado se quedaba en realidad, por lo visto ahora, corto.

      No es la única reflexión estética que me he hecho sentado frente a Youtube. He pensado en los bonsáis y en la poesía y en la meticulosidad de la ceremonia del té y en las finas pinturas paisajísticas. Quizá porque viven sobre una tierra movediza, los japoneses han hecho de la delicadeza y la fragilidad su especialidad artística. Todo, incluso sus costumbres sociales y hasta su forma de andar, nos recuerda que lo más valioso puede romperse fácilmente. Nada más japonés que los haikus, por eso.

      Sin embargo, lo que no olvido es un hombre con una bicicleta. En uno de esos vídeos, tomado desde un piso alto, se ve una sola ola inmensa y, ya digo, completamente negra, entrando y saliendo, ciega, por las calles de una ciudad. Arrastra grandes barcos y muchos coches. La cámara toma una perspectiva amplia y entonces podemos ver a un hombre que lleva del manillar una bicicleta, y que se retira caminando, sin prisa. En la calle de al lado, ya invadida por el mar, cabecea un inmenso pesquero.

      ¿Por qué no corre ese hombre? Quizá sea mayor, pero siempre podría soltar su bicicleta y andar más rápido. Da la impresión de que salvarse él no le preocupa tanto. Aunque sólo fuese por su fidelidad a la bicicleta, ya emociona. Pero hay más: anda apesadumbrado, llevando sobre sí todo el peso del Japón. Uno se pregunta inmediatamente por su familia, por sus amigos, quizá por sus nietos, por lo mismo que irá preguntándose él, que anda solo, cansado, pensativo y viejo, mientras el mar ruge y casi le rodea.

      Estos días, sobre todo desde aquí, se están haciendo muchos discursos desalentados, del tipo: "No somos nada". "Qué vanidad el hombre", se repite demasiado con la voz ahuecada. "Somos insignificantes seres efímeros en un planeta de tercera de una galaxia de arrabal", he oído. Sin embargo, ese hombre con su bicicleta no nos dice eso. Es una caña zarandeada por las aguas, sí, pero —como precisaba Pascal— una caña que piensa. La grandeza del hombre no estriba en su magnitud, sino en su capacidad para entender el universo. Ese hombre que no corre aterrorizado representa a los japoneses, que no se han hundido en el caos, y a todos los hombres, capaces de arrostrar la tragedia con una dignidad que la naturaleza no se explica.

Enrique García-Máiquez

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • El acompañamiento familiar, un reto cultural para nuestro tiempo
    Montserrat Gas Aixendri
  • Historia contemporánea de la Iglesia en África
    Fidel González-Fernández
  • La dimensión social de la caridad: integración de los emigrantes y refugiados
    Pablo García Ruiz
  • El prejuicio en la mentira política. Una mirada desde la injusticia epistémica
    Alicia  Natali Chamorro Muñoz
  • Una interpretación de los tres primeros capítulos del Génesis II
    Romano Guardini
  • Una interpretación de los tres primeros capítulos del Génesis I
    Romano Guardini
  • María en la tradición protestante La inquietud, una manera de encontrarse con la sabiduría ignorada de María
    Blanca Camacho Sandoval
  • La libertad humana, don de un Dios que es Padre (en torno a una homilía San Josemaría Escrivá)
    Mónica Codina
  • El mal moral y la persona humana
    Eudaldo Forment Giralt
  • Cultura escolar y resistencias al cambio
    Joaquín Paredes Labra
  • ¿Por qué el hombre occidental se odia a sí mismo?
    Rémi Brague
  • El concilio ecuménico Vaticano II: características de la recepción de un concilio singular (VaticanoII_II)
    Joaquín Perea González
  • El concilio ecuménico Vaticano II: características de la recepción de un concilio singular (I)
    Joaquín Perea González
  • La inculturación de la fe, desafío para una educación cristiana de calidad
    José María Barrio Maestre
  • Catolicismo y conquista del nuevo mundo. Función, apogeo y decadencia
    Felipe Pérez Valencia
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad