Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • Dignidad

Dignidad

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Paco Sánchez
Publicado: 21 Abril 2020

No me atrevo con los porqués de algunos comportamientos vesánicos desde instancias que deberían garantizar la dignidad de las personas

Después de un viacrucis de seis años en el que arrastraron su nombre y su fama por primeras páginas y telediarios de todo el mundo, después de gastar, a sus 78, trece meses de vida en la cárcel, la corte suprema australiana ha absuelto por unanimidad al cardenal Pell, acusado de dos delitos de abusos sexuales a menores. La pasión de Pell terminó en plena Semana Santa y en medio del alud noticioso de la pandemia, así que muchos medios no encontraron espacio para dar la noticia.

Lo tuvieron en su día para narrar unos hechos que ahora el alto tribunal declara inverosímiles, altamente improbables como mínimo, porque no encajan ni en espacio ni en tiempo, por lo que consideran prácticamente seguro que se ha encarcelado a una persona inocente. El ruido de estos días puede explicar ese silencio. Pero no explica por qué siguen atacándole algunos de los que le han perseguido y quedaron ahora en evidencia.

En Valladolid hay un hombre que debe de estar temblando todavía. Y no solo porque se le haya suicidado la mujer sin que pudiera evitarlo y a la vista de algunos vecinos que sacaron colchones para amortiguar la caída. Sino porque lo detuvieron por un único indicio terrible: estaba en casa. Y además, el ministro del Interior estimó conveniente decirle a toda España a primera hora, en un programa de radio, que el hombre había cometido un asesinato machista. Tuvo más suerte que Pell: su pasión duró solo horas. Pero por desgracia ya ha ocurrido otras veces y con menos suerte.

No me atrevo con los porqués de estos comportamientos vesánicos desde instancias que deberían garantizar la dignidad de las personas. Me quedo de momento aquí, en el mero espanto de que se den.

Paco Sánchez, en lavozdegalicia.es.

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Lo objetivo y lo subjetivo de la redención cristiana Síntesis histórica y perspectiva actual
    Leonardo Cappelluti
  • Sentido cristológico de la confesión sacramental
    José Miguel Odero
  • Aprender en la Misa a tratar a Dios
    Juan José Silvestre Valor
  • La Cruz como símbolo protector
    Teresa Díaz Díaz
  • San José y la caridad: un vínculo devocional e iconográfico [1]
    Sandra de Arriba Cantero
  • En la fiesta de san José: una fidelidad que se renueva
    Guillaume Derville
  • Experiencia científica y conocimiento humano
    Francisco Altarejos Masota
  • El duelo migratorio
    Valentín González Calvo
  • Marxismo soviético y antropología. El caso de Cuba
    Roberto Garcés Marrero
  • El crepúsculo del mundo compartido
    Rubén Amón
  • Espontaneidad y sencillez de la ideología de lo justo
    Manuel María Zorrilla Ruiz
  • La concepción de “ser humano” en Pablo Freire
    Roberto Pineda Ibarra
  • Breves reflexiones sobre Dios y su experiencia
    Antonio Jiménez Ortiz
  • Totalitarismo y libertad individual. Las contradicciones políticas de la tecnología
    Miguel Saralegui
  • El acompañamiento familiar, un reto cultural para nuestro tiempo
    Montserrat Gas Aixendri
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad