Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  1. Noticias
  2. Quejas

Quejas

Escrito por: Paco Sánchez
Publicado: 14 Enero 2013
Almudi.org - "Quejas"
Me refiero a la queja destinada a justificarse, y que sirve apenas para darse lástima a uno mismo

lavozdegalicia.es

Me parece que sonreír y no quejarse caracteriza a los fuertes

      El tiempo perdido en quejarse es eso: tiempo perdido. Ya sé que el refrán dice que “quen non chora non mama”, pero solo es cierto cuando se llora sin exagerar y ante quien puede resolver las cosas. En cualquier caso, no me refiero a esto ni a la protesta ante lo injusto, necesaria incluso sin posibilidad de éxito. Me refiero a la queja más personal, destinada a justificarse, y que sirve apenas para darse lástima a uno mismo.

      Ese tipo de queja termina por aburrir a la familia y a los amigos y por alegrar a los enemigos. Un tipo de lamento que no debería calificarse de inútil, porque en realidad resulta perjudicial, contraproducente. En nuestros días, responder con un simple “bien” al “¿cómo estás?!” puede parecer una presunción casi provocadora, una desfachatez insolidaria, propia de almas débiles. Y la sonrisa a punto está de alcanzar una condición parecida.

      Sin embargo, me parece que sonreír y no quejarse caracteriza, precisamente, a los fuertes. Cuando un fuerte se queja, tiembla el mundo. Cuando se queja el quejica, su interlocutor sestea y mira a todas partes en busca de un aliviadero, una vía de escape cualquiera. El quejica desangra sus energías buscando culpables, repartiendo responsabilidades a diestro y siniestro, exculpándose, en vez de emplear esos recursos en esfuerzos que le puedan sacar de su mala situación, que a veces ni siquiera es tal, pero permite ese ejercicio de vertiginosa autocompasión retroalimentada, muy próxima a la lujuria, como decía Greene, y que tantas depresiones ha producido. Aquellos versos, «Facilidad, mala novia. ¡Pero me quería tanto!» se aplican también hoy, cuando lo fácil es quejarse.

Paco Sánchez

Artículo anterior: La familia, una tarea para los hombres y las mujeres de hoy Anterior Artículo siguiente: La ‘Declaración Manhattan’ Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Actitudes hacia el amor y apego
    María Elena Brenlla, Analía Brizzio y Alejandra Carreras
  • Abraham, nuestro padre en la fe
    J. Yániz
  • La vocación al matrimonio y el derecho natural
    Federico Torres-Lacroze
  • La persona y el respeto de la vida humana
    Elio Sgreccia
  • Diez tesis sobre el capitalismo, la moral y la religión
    Francisco José Contreras
  • La poesía como filosofía
    Gustavo Ortiz Millán
  • Detrás de la economía hay personas
    Laura Arias Pacheco
  • «A largo plazo, la xenofobia se vuelve totalmente autodestructiva»
    Mariana Toro Nader
  • La amistad elemento clave de la comunicación y de la relación
    Gloria Gallego Jiménez y Salvador Vidal Raméntol
  • Ratzinger y Polo, dos pensadores a la altura de nuestro tiempo
    Alberto Sánchez León
  • Fundamentos bíblicos de la devoción al Corazón de Jesús
    Cristóbal Sevilla Jiménez
  • La belleza salvará al mundo; me salvó a mí
    Dominic Tanzillo
  • La intervención estatal, la regulación económica y el poder de policía
    Leonardo F. Massimino
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
  • Una crítica sustancial del marxismo
    Jorge Uscatescu
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad