Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • ¿El Papa es comunista?

¿El Papa es comunista?

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Antonio Argandoña
Publicado: 28 Marzo 2014
Almudi.org - ¿El Papa es comunista?
Una pregunta en base a que los titulares de los periódicos dicen que dice lo que dice sobre el capitalismo

Cuando el Papa nos dice que “el dinero mata”, lo que está haciendo es golpear nuestra conciencia para que nos tomemos en serio que la muerte por frío de un sin-techo es algo importante

Esta pregunta me la hizo ayer un amigo mío: “¿El Papa es comunista?” Claro, me decía: como los titulares de los periódicos dicen que dice lo que dice sobre el capitalismo… Intenté tranquilizarle y le di mi interpretación de lo que dice el Papa. Es mía, claro: no puedo garantizar que sea también la suya. Pero me parece sensata.

Cuando el Papa se queja de que los titulares de los periódicos recogen con más titulares una caída de la Bolsa que la muerte por frío de un sin-techo, no está ignorando lo que dice la ciencia económica sobre los efectos de una caída de las cotizaciones bursátiles. Lo que está diciendo es que él tiene otros indicadores de lo importante, y uno de ellos es precisamente este: el Papa nos señala que cuando alguien está sufriendo de manera innecesaria, “algo” está funcionando mal. Se ha encendido una luz roja en su tablero de control.

Como no es economista, no sabe interpretar bien aquella luz, pero “sabe” que algo va mal. Y es que en su tablero de control hay una clave, que es la vida y la dignidad de la persona humana. Y eso no está en los tableros de control de otros. Eso es lo que hace que la Iglesia católica esté siempre molestando a gobernantes y políticos, que miran otras cosas.

La queja del Papa la interpreto yo como una llamada de atención a los gobernantes y también a los economistas. Nuestra reacción es, probablemente: ¡oh!, eso son minucias; lo que importa es el bienestar agregado; eso son efectos colaterales, no hay que bajar a esos detalles, lo relevante es la inflación, y el crecimiento, y la deuda pública… Pero si el Papa tiene razón, lo que nos está diciendo es: revisad vuestros modelos, porque vuestra economía no está bien planteada.

Una economía que no se inmuta cuando se está haciendo daño a la persona no es una economía humana. No es una buena economía, porque está descuidando algo importante: si “algo” va mal, algo más cambiará; la gente aprende, y alguien está aprendiendo ahora a hacer cosas que hacen daño a otros y, por tanto, el futuro no será igual al pasado. Simplemente, revisad vuestros modelos: vuestro sistema es inestable.

Me parece una llamada de atención muy importante. Otra cosa es qué podemos hacer, pero lo que el Papa quiere es que nos pongamos a pensar en esto. Si ha muerto de frío un sin-techo, a lo mejor se trata de ampliar los hogares para esas personas, en el corto plazo. La solución a largo plazo será, probablemente, más difícil: no mantenerlos en esa situación siempre, porque eso no es compatible con la dignidad de esas personas (otra vez la luz roja del panel de control del Papa); quizás conseguir más empleos (y habrá que cambiar muchas cosas en la economía para conseguirlo)… No lo sé. El Papa tampoco lo sabe, pero nos dice que deberíamos ocuparnos de eso.

O sea: el Papa no se ha vuelto comunista; que yo sepa, su sensibilidad moral no estaba en la mesa de trabajo de los dirigentes soviéticos. Cuando nos dice “el dinero mata”, no está haciendo propaganda del partido comunista, que tampoco es un ejemplo de respeto de la dignidad de la persona. Lo que está haciendo es golpear nuestra conciencia para que nos tomemos en serio que la muerte por frío de un sin-techo es algo importante.

Antonio Argandoña

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • La esperanza de los cielos nuevos y la tierra nueva en la literatura judaica inter-testamental
    Luis  Díez Merino
  • Lo objetivo y lo subjetivo de la redención cristiana Síntesis histórica y perspectiva actual
    Leonardo Cappelluti
  • Sentido cristológico de la confesión sacramental
    José Miguel Odero
  • Aprender en la Misa a tratar a Dios
    Juan José Silvestre Valor
  • La Cruz como símbolo protector
    Teresa Díaz Díaz
  • San José y la caridad: un vínculo devocional e iconográfico [1]
    Sandra de Arriba Cantero
  • En la fiesta de san José: una fidelidad que se renueva
    Guillaume Derville
  • Experiencia científica y conocimiento humano
    Francisco Altarejos Masota
  • El duelo migratorio
    Valentín González Calvo
  • Marxismo soviético y antropología. El caso de Cuba
    Roberto Garcés Marrero
  • El crepúsculo del mundo compartido
    Rubén Amón
  • Espontaneidad y sencillez de la ideología de lo justo
    Manuel María Zorrilla Ruiz
  • La concepción de “ser humano” en Pablo Freire
    Roberto Pineda Ibarra
  • Breves reflexiones sobre Dios y su experiencia
    Antonio Jiménez Ortiz
  • Totalitarismo y libertad individual. Las contradicciones políticas de la tecnología
    Miguel Saralegui
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad