Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  1. Noticias
  2. Primera procesión

Primera procesión

Expirado
Escrito por: Paco Sánchez
Publicado: 13 Abril 2014
Cuando pasa una, me meto en la piel de aquella minoría absoluta aplastada por una muchedumbre…

Los del domingo le acompañaban desde Galilea y le conocían, le habían escuchado lo de amar a los enemigos y poner la otra mejilla, le habían visto curar enfermos…

Hasta hace tres o cuatro años, no me gustaban las procesiones de Semana Santa. Sentía respeto por su significado religioso y cultural, pero no las entendía: ni las castellanas, que me dejaron frío, ni la madrugá sevillana, que me produjo jaqueca. Pasé del respeto a la defensa cuando el discurso dominante empezó a acusarlas de atentar contra la pluralidad religiosa y el Estado laico o a pintarlas como un molesto botellón místico. Pero las defendía porque los argumentos en contra me parecían insidiosos.

Luego caí en la cuenta de que quienes recibieron a Jesús con hosannas y ramos el domingo no fueron los mismos que lo crucificaron el viernes. Los del domingo le acompañaban desde Galilea y le conocían, le habían escuchado lo de amar a los enemigos y poner la otra mejilla, le habían visto curar enfermos y perdonar pecadoras, habían sido testigos de su risa, de su llanto, de su sed. Habían sentido su mirada y la habían seguido. Estarían entre la turba que el viernes prefirió a Barrabás y pidió la crucifixión de Jesús, pero eran minoría: Jesús apenas había predicado en Jerusalén y, además, la ciudad estaba repleta de judíos procedentes de todo el mundo. Esos fueron los que, manipulados por el poder religioso y ante la cobardía del político, sin conocerlo, gritaron: ¡Crucifícale!

Después, sus amigos asistieron con dolor indescriptible a la primera procesión, la que terminó en el Calvario, la que las de ahora recuerdan. Cuando pasa una, me meto en la piel de aquella minoría absoluta aplastada por una muchedumbre que, sintiéndose justa, insultaba y escupía al más amable de los hombres. Y entiendo algo.

Paco Sánchez

Artículo anterior: Domingo de Ramos: Jesús entra en Jerusalén Anterior Artículo siguiente: Mis cinco trucos para la felicidad en el matrimonio Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • «A largo plazo, la xenofobia se vuelve totalmente autodestructiva»
    Mariana Toro Nader
  • La amistad elemento clave de la comunicación y de la relación
    Gloria Gallego Jiménez y Salvador Vidal Raméntol
  • Ratzinger y Polo, dos pensadores a la altura de nuestro tiempo
    Alberto Sánchez León
  • Fundamentos bíblicos de la devoción al Corazón de Jesús
    Cristóbal Sevilla Jiménez
  • La belleza salvará al mundo; me salvó a mí
    Dominic Tanzillo
  • La intervención estatal, la regulación económica y el poder de policía
    Leonardo F. Massimino
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
  • Una crítica sustancial del marxismo
    Jorge Uscatescu
  • “Experiencias de Dios” en la vida cotidiana
    Trinidad León
  • La importancia de ser humano
    Jorge V. Arregui
  • «Bodas de sangre» y sus elementos trágicos
    Luis González del Valle
  • Acontecer y acontecimiento en Nietzsche
    Luis Eduardo Gama Barbosa
  • Importancia de la familia en Perú: Un análisis de la realidad a partir de datos estadísticos
    Jorge Rafael Diaz Dumont
  • Palabra de Dios, palabra del hombre
    Martín Gelabert Ballester
  • Libertad y dignidad de la persona humana
    Martín Kriele
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad