El pecado es el permanente enemigo del hombre. Poner remedio al pecado es salvar al hombre. Dios tenía previsto desde el principio una solución definitiva. Jesús -Segunda Persona de la Trinidad- será el Salvador que vencerá definitivamente el pecado. Recordarás que Dios fue recordando a Israel Dios enviaría un Salvador, el Mesías prometido.
Por medio de hechos y palabras Dios se ha comunicado con nosotros y nos ha dado esta buenísima noticia: Dios es nuestro Padre y Jesús nuestro Salvador.
También Dios habló a María por medio de un ángel. Por la obediencia de la Virgen y la Palabra de Dios, Jesús, el Hijo de Dios, se hizo hombre y vino a la tierra para salvarnos.
Todo esto y mucho más nos cuentan los Evangelios.
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