Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • Fátima

Fátima

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Paco Sánchez
Publicado: 13 Mayo 2017

La falta de engreimiento, de vanidad, ese sentido mayúsculo de la gratitud se percibe, se palpa casi diría, en todos los peregrinos; porque en Fátima, hasta los que van por mera curiosidad se transforman en peregrinos

La primera vez que fui a Fátima, no me gustó por fuera. Quizá esperaba una basílica despampanante o un entorno más alegre. No sé. Pero desde entonces he vuelto muchas veces porque me gustó mucho por dentro. No me refiero, claro, a la basílica: la nueva sí me gusta y la vieja recién remozada ha quedado algo mejor. Hablo de la fe que se respira allí. La fe, que es un don, precisa de la humildad para que nos sea concedida, y de un mínimo desposeimiento. Por eso arraiga tan fácilmente en los niños y en los humildes, tan conscientes de que deben tanto a los demás, y genera en ellos de un modo casi connatural la gratitud y la misericordia. Esa falta de engreimiento, de vanidad, ese sentido mayúsculo de la gratitud se percibe, se palpa casi diría, en todos los peregrinos. Porque en Fátima, hasta los que van por mera curiosidad se transforman en peregrinos.

Envidio a quienes se acercan de rodillas hasta la capelinha en señal de súplica o de acción de gracias. Me conmueve el mar fluctuante de pañuelos blancos que saludan la imagen de la Señora, pero me conmueven más las caras de quienes los ondean, conmovidos ellos a su vez. Y yo no he ido nunca de rodillas ni he agitado jamás el pañuelo, aunque sí he ofrecido velas y velones como todos ellos y bastantes rosarios ante la imagen. Quizá es la vergüenza. Decirlo aquí me cuesta menos, porque solo me ve la pantalla.

Acuden a Fátima unos seis millones de peregrinos al año, cifra en constante aumento que se disparará estos meses porque justo hoy se cumplen cien años de la primera visita de la Virgen −«Soy del Cielo», dijo a los niños cuando le preguntaron−, y porque el Papa está allí para pedir lo que se pide en Fátima: Paz.

Paco Sánchez, en lavozdegalicia.es.

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Palabra de Dios, palabra del hombre
    Martín Gelabert Ballester
  • Libertad y dignidad de la persona humana
    Martín Kriele
  • Bases fundamentales de la cultura de paz
    Egla Cornelio Landeroa
  • Viktor Frankl a la mujer y al hombre de hoy
    Wenceslao Vial
  • La filiación del pensamiento de Søren Kierkegaard
    Juan Fernando Sellés
  • El vínculo especial de cuidado: construcción de una teoría fundamentada
    Lorena Chaparro Díaz
  • La irracionalidad de lo racionalizado: Una crítica desde la materialidad de la ética
    Luis Fernando Villegas
  • El Corazón como camino
    Antonio Schlatter Navarro
  • La resurrección de Jesús en los orígenes cristianos
    José Juan Romero
  • La esperanza de los cielos nuevos y la tierra nueva en la literatura judaica inter-testamental
    Luis  Díez Merino
  • Lo objetivo y lo subjetivo de la redención cristiana Síntesis histórica y perspectiva actual
    Leonardo Cappelluti
  • Sentido cristológico de la confesión sacramental
    José Miguel Odero
  • Aprender en la Misa a tratar a Dios
    Juan José Silvestre Valor
  • La Cruz como símbolo protector
    Teresa Díaz Díaz
  • San José y la caridad: un vínculo devocional e iconográfico [1]
    Sandra de Arriba Cantero
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad