Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • Solidaridad, fraternidad, cuidados

Solidaridad, fraternidad, cuidados

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Jaime Vierna García
Publicado: 15 Mayo 2020

Ya sabemos que mirar las cosas desde lejos es la forma de no ver nada

En el Bosque Nacional Fishlake, en Utah (Estados Unidos) se encuentra un bosque singular de álamos temblones conocido como Pando. Está formado por alrededor de 47.000 árboles y ocupa una extensión de 43 hectáreas. Los que han convivido con el álamo temblón saben de su tenacidad para rebrotar tras innumerables talas. El secreto está en su raíz, una malla subterránea que alimenta −y de la que surgen− multitud de brotes nuevos. Uno lo mira desde lejos y lo que ve son árboles individuales, una muchedumbre de árboles. Pero ya sabemos que mirar las cosas desde lejos es la forma de no ver nada. En realidad, los 47.000 árboles del bosque comparten la misma raíz y tienen el mismo genoma: Pando es un solo ser vivo: un ser vivo de 66.000 toneladas y 80.000 años de vida.  

Salvando las distancias −las enormes distancias−, me imaginaba yo estos días la humanidad entera como un enorme Pando en el que todos estamos conectados con todos: desde la Tierra de Fuego hasta Alaska y desde el estrecho de Bering hasta las costas occidentales de Irlanda, la humanidad entera tiene hoy el mismo comportamiento y persigue el mismo objetivo. Nunca como ahora habíamos sido tan conscientes de la existencia entre los hombres de una profunda solidaridad en su sentido denso, etimológico: conformamos un cuerpo sólido, cohesivo, trabado, en el que el daño a uno daña a todos y las buenas noticias repercuten en todos. Habíamos perdido de vista algo que sabe el hombre desde el fondo de los tiempos, y que desde el fondo de los tiempos −“¿Soy yo, acaso, el guardián de mi hermano?”− está permanentemente a pique de perderse.

Pero hemos aprendido más. Hemos aprendido que no reza con nosotros la ley del más fuerte. La ley del más fuerte es la ley de la selva, y nosotros estamos a otra cosa. Lo que nos mueve no es la fuerza, sino la fragilidad. Es el débil, el necesitado, el que está en el centro de todas las miradas y de todas las preocupaciones. El anciano, el enfermo, han dejado de ser conceptos abstractos, impersonales. Han dejado de ser desechables. Nos miramos, y los miramos, y nos reconocemos en ellos: igual de cansados, igual de necesitados, igual de frágiles. Arrastramos el mismo dolor, la misma esperanza. 

Ésta es la realidad. Y en esta realidad nos descubrimos cuidadores. Extremando la atención a detalles de la vida ordinaria que nunca nos habíamos parado a considerar, adoptando costumbres nuevas y sacudiéndonos las viejas mañas, únicamente para proteger al que está a nuestro lado. Respondemos así a la pregunta que había quedado en el aire: sí, soy el guardián de mi hermano.

Jaime Vierna García, en monologosdelporquero.blogspot.com.

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Palabra de Dios, palabra del hombre
    Martín Gelabert Ballester
  • Libertad y dignidad de la persona humana
    Martín Kriele
  • Bases fundamentales de la cultura de paz
    Egla Cornelio Landeroa
  • Viktor Frankl a la mujer y al hombre de hoy
    Wenceslao Vial
  • La filiación del pensamiento de Søren Kierkegaard
    Juan Fernando Sellés
  • El vínculo especial de cuidado: construcción de una teoría fundamentada
    Lorena Chaparro Díaz
  • La irracionalidad de lo racionalizado: Una crítica desde la materialidad de la ética
    Luis Fernando Villegas
  • El Corazón como camino
    Antonio Schlatter Navarro
  • La resurrección de Jesús en los orígenes cristianos
    José Juan Romero
  • La esperanza de los cielos nuevos y la tierra nueva en la literatura judaica inter-testamental
    Luis  Díez Merino
  • Lo objetivo y lo subjetivo de la redención cristiana Síntesis histórica y perspectiva actual
    Leonardo Cappelluti
  • Sentido cristológico de la confesión sacramental
    José Miguel Odero
  • Aprender en la Misa a tratar a Dios
    Juan José Silvestre Valor
  • La Cruz como símbolo protector
    Teresa Díaz Díaz
  • San José y la caridad: un vínculo devocional e iconográfico [1]
    Sandra de Arriba Cantero
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad