Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • La aceptación de sí mismo

La aceptación de sí mismo

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Javier Vidal-Quadras
Publicado: 29 Junio 2020

Los “porqués” nos acaban encerrando en nosotros mismos. Los “paraqués” acaban volcándonos hacia los demás porque nos acercan a la verdad de nuestro ser, un ser desde el amor, por el amor y para el amor

El lunes pasado, cuando llegué al despacho, Cristina, una buena amiga, compañera de trabajo y lectora incondicional de mi blog, me tiró de las orejas. “Oye, en el último post, mucho multimedia, pero no te lo curraste nada”, me dijo, o algo parecido. Y tenía razón. Me lo tomé un poco de descanso. Así que, para que no me eche la bronca este lunes, he decidido publicar uno hoy, a pesar de que me había propuesto una frecuencia quincenal.

Alguien podrá pensar: ¡qué poca personalidad tiene! A lo que yo podría contestar: rectificar es de sabios.

Precisamente, en el penúltimo post hablaba de la autenticidad y me ha venido a la cabeza un librito de Romano Guardini titulado “La aceptación de sí mismo”, donde el pensador italo-alemán analiza en pocas páginas y con su habitual perspicacia este tema tan interesante.

La primera verdad que destaca es incontestable: yo no elegí existir. Mi persona me ha sido dada y la tarea principal de mi existencia consiste en ser el que soy, el que me ha sido dado.

La aceptación es el principio. Y es una tarea exigente porque requiere no imaginar que soy alguien diferente negando o ignorando mis defectos y mis carencias.

A partir de ese conocimiento propio puedo empezar a construirme, pues no se trata de aceptarme acríticamente como soy, sino de conocerme y crecer desde ese conocimiento propio.

Y surge la pregunta inevitable: ¿por qué soy como soy y no de otra manera? Una de las grandes tentaciones consiste en buscar la respuesta en mi entorno, en mi mundo, en mi comunidad, mi historia, mi nación.

Y casi siempre el resultado es decepcionante porque estas explicaciones me dan razones materiales, biológicas o históricas. No me muestran a mí mismo, sino a cualquier-otro-como-yo. Y, claro, mi auténtico yo se rebela contra esta visión porque es consciente de que él no es cualquier-otro-como-yo. La cuestión de quién soy yo se refiere a alguien en singular, yo mismo, que no encajo en una categoría general.

A veces caemos en esta tentación y queremos explicar las vidas de los demás de una manera simple, por lo exterior que vemos: sus padres eran así, le educaron de esta manera, fue a este colegio, nació en este lugar, con esta raza, tuvo estos problemas…, luego es comprensible que sea así, razonamos. Pero cuando nos aplicamos este razonamiento a nosotros mismos nos damos cuenta de que no es así, de que esos condicionantes exteriores no son nuestro auténtico yo. Pueden tener mayor o menor influencia, pero percibimos netamente que nuestro yo está más allá de las circunstancias y que estas no pueden explicar del todo quién soy yo.

De hecho, cuando uno se pregunta con sinceridad los porqués de su propia condición personal, acaba recalando siempre en la misma conclusión: no puedo explicarme, solo puedo aceptarme… o rechazarme. Me he sido dado. No existe un porqué más allá del amor de mis padres y de Dios, que no dan una explicación, sino un origen.

Como decía, la aceptación es el principio. He de renunciar a la tentación de querer ser otro, huir del resentimiento y de la comparación, reconocer mis talentos y crecer desde ellos.

La pregunta, por lo tanto (esto ya no lo dice Guardini, es cosecha propia) no es “por qué”, sino “para qué” soy así. Para qué tengo estos talentos y carezco de otros. Para qué he nacido en esta familia, en esta comunidad, he conocido estos valores, me he relacionado con estas personas, para qué se me presentan estas posibilidades de actuación. Los “porqués” nos acaban encerrando en nosotros mismos. Los “paraqués” acaban volcándonos hacia los demás porque nos acercan a la verdad de nuestro ser, un ser desde el amor, por el amor y para el amor.

Javier Vidal-Quadras Trías de Bes, en javiervidalquadras.com.

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Historias para reconciliar. Una metodología basada en Storytelling
    Sindy Paola Cortés Barrios, Mario Fernando Guerrero Gutiérrez y Heidy Milena Díaz Martínez
  • Una crítica sustancial del marxismo
    Jorge Uscatescu
  • “Experiencias de Dios” en la vida cotidiana
    Trinidad León
  • La importancia de ser humano
    Jorge V. Arregui
  • «Bodas de sangre» y sus elementos trágicos
    Luis González del Valle
  • Acontecer y acontecimiento en Nietzsche
    Luis Eduardo Gama Barbosa
  • Importancia de la familia en Perú: Un análisis de la realidad a partir de datos estadísticos
    Jorge Rafael Diaz Dumont
  • Palabra de Dios, palabra del hombre
    Martín Gelabert Ballester
  • Libertad y dignidad de la persona humana
    Martín Kriele
  • Bases fundamentales de la cultura de paz
    Egla Cornelio Landeroa
  • Viktor Frankl a la mujer y al hombre de hoy
    Wenceslao Vial
  • La filiación del pensamiento de Søren Kierkegaard
    Juan Fernando Sellés
  • El vínculo especial de cuidado: construcción de una teoría fundamentada
    Lorena Chaparro Díaz
  • La irracionalidad de lo racionalizado: Una crítica desde la materialidad de la ética
    Luis Fernando Villegas
  • El Corazón como camino
    Antonio Schlatter Navarro
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad