Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • Carta a un hija adolescente

Carta a un hija adolescente

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Lucrezia Scotellaro
Publicado: 26 Abril 2021

No soy perfecta, pero lo doy todo para hacerlo de la mejor manera. Y sé que piensas que el problema es que me esfuerzo demasiado y que esto lo vives como una intransigencia insoportable…

Es la puerta abierta de tu habitación la que me recuerda que no estás ahí. Siempre está completamente abierta cuando te vas y siempre cerrada cuando vuelves. Al principio, aunque no sabría decir cuándo empezó, lo viví como una exclusión, y lo sentía mucho, lo confieso. Ahora, no es que me guste estar fuera, pero me he dado cuenta de que no sería correcto entrar, a menos que tú quieras, cosa que no sucede a menudo.

La puerta que se cierra marca el final de un camino, el comienzo de uno nuevo, y estoy aprendiendo que acompañarte significa, en este momento, no tomarte más de la mano, sino seguirte más allá de los dedos entrelazados, fuera del reflejo de nuestras sombras, tal vez incluso más allá de la mirada, pero nunca lejos del corazón.

No me gusta cuando discutimos, no me gusta cuando levantamos la voz; pero ya lo sabes, no quisiera renunciar a mi ser madre. Intento comprender tus motivos, respetar tus posiciones, pero me doy cuenta de lo difícil que es mantener los principios y transmitir valores a alguien que "como principio" parece adoptar el rechazo como su único valor. Y éste eres tú, por supuesto, con tu "no, no me importa, pero qué estás diciendo, es absurdo....".

Como dice tu padre, somos tus fans, que te animan cuando haces un buen tiro, y que también te pueden silbar cuando algo va mal, pero sólo porque te queremos, porque nos preocupamos por ti.

Por eso deberías saber que...

No quiero dejar de decirte que no llegues tarde por la noche por miedo a pelear.

No quiero dejar de esperarte, tal vez leyendo o a veces dormitando, para darte las buenas noches aunque ya sea de día.

No quiero dejar de increparte que ordenes tu habitación, para evitar que se convierta en un caos irreversible.

No quiero dejar de discutir nuestras ideas, aparentemente tan diferentes, para ayudarte a reconocer y evaluar todos los puntos de vista y sus fundamentos.

No quiero dejar de decirte que no estoy de acuerdo con las letras de ciertas canciones que escuchas, aunque signifique sacrificar una buena dosis de mi orgullo en el altar de tu despiadada sátira sobre mis gustos musicales; trato de despertar, de este modo, tu espíritu crítico.

No quiero dejar de robarte uno de tus abrazos antes de irme, pillándote por sorpresa, quizás aprovechando tu distracción, porque es hermoso conservar durante todo el día tu mirada en la reacción: una verdadera mezcla de complacencia y aversión.

No quiero dejar de seguir tu paso, aunque sé que tengo que hacerlo cada vez desde más lejos, porque es hora de que se cumpla "ese venir al mundo", que comenzó hace 15 años.

Respeto tu autonomía y me gustaría seguir apoyándola, si me dieras la oportunidad, como lo he hecho desde que aprendiste a caminar. Proponerte reglas que no te gustan me cuesta, no te imaginas cuánto, pero seguiré haciéndolo, intentando en la medida de lo posible ser rigurosa y consecuente, incluso a costa de parecer a tus ojos rígida e inflexible.

Sé que no puedo evitar que cometas errores ni que sufras, pero no me perdonaría la ligereza de dejar pasar un asunto importante, solo por temor al conflicto y lo que podría resultar de él. Las reglas son límites, estoy de acuerdo, pero también confines: trazan criterios, ayudan a definir caminos. Y espero que puedas realizar tu proyecto y que, en la búsqueda de sentido, encuentres la dirección correcta.

No soy perfecta, pero lo doy todo para hacerlo de la mejor manera. Y sé que piensas que el problema es que me esfuerzo demasiado y que esto lo vives como una intransigencia insoportable.

Aprende de mis limitaciones, fortalécete con mis miedos, y perdóname si a veces insisto. No quiero que dependas de mí, así como no quiero que dependas de nada más que de tus elecciones, tus decisiones, verdaderamente libres y responsables.

Es bonito ver con qué determinación proteges tu libertad de cualquier imposición, pero realmente espero que puedas poner una pasión aún mayor para defender, de cualquier moda o condicionamiento, la libertad de hacer tus sueños realidad.

Lucrezia Scotellaro, en familyandmedia.eu

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • San José y la caridad: un vínculo devocional e iconográfico [1]
    Sandra de Arriba Cantero
  • En la fiesta de san José: una fidelidad que se renueva
    Guillaume Derville
  • Experiencia científica y conocimiento humano
    Francisco Altarejos Masota
  • El duelo migratorio
    Valentín González Calvo
  • Marxismo soviético y antropología. El caso de Cuba
    Roberto Garcés Marrero
  • El crepúsculo del mundo compartido
    Rubén Amón
  • Espontaneidad y sencillez de la ideología de lo justo
    Manuel María Zorrilla Ruiz
  • La concepción de “ser humano” en Pablo Freire
    Roberto Pineda Ibarra
  • Breves reflexiones sobre Dios y su experiencia
    Antonio Jiménez Ortiz
  • Totalitarismo y libertad individual. Las contradicciones políticas de la tecnología
    Miguel Saralegui
  • El acompañamiento familiar, un reto cultural para nuestro tiempo
    Montserrat Gas Aixendri
  • Historia contemporánea de la Iglesia en África
    Fidel González-Fernández
  • La dimensión social de la caridad: integración de los emigrantes y refugiados
    Pablo García Ruiz
  • El prejuicio en la mentira política. Una mirada desde la injusticia epistémica
    Alicia  Natali Chamorro Muñoz
  • Una interpretación de los tres primeros capítulos del Génesis II
    Romano Guardini
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad