Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • La generación del sí a Cristo y a la Iglesia

La generación del sí a Cristo y a la Iglesia

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Stanisław Ryłko
Publicado: 22 Julio 2013
El Papa anima a los jóvenes a no tener miedo a las cosas grandes para poder comprometer la vida en grandes ideales

News.va

Cada vez que se celebra, la Jornada mundial de la juventud suscita siempre un gran interés. Al mismo tiempo, sin embargo, abre algunos interrogantes: ¿cómo puede ser que, en este tiempo de secularización tan difundida, los jóvenes acojan de modo tan generoso y entusiasta las invitaciones del Papa? ¿Por qué los medios de comunicación dedican tanto espacio a estos encuentros? Y, ¿por qué la Iglesia contempla estas citas con tanta esperanza?

      Tal vez la respuesta más inmediata es que las JMJ traen siempre grandes novedades, sorprenden, suscitan maravilla, porque los jóvenes mismos son una novedad en el mundo, son portadores de una lozanía de lo humano, de nuevas esperanzas respecto al futuro.

      Cada JMJ constituye un gran desafío para la pastoral juvenil de la Iglesia, porque los jóvenes deberían ser siempre una prioridad del compromiso evangelizador de la Iglesia. Y se trata de una tarea no fácil, es más, muy exigente, que requiere de parte de los pastores gran coherencia y transparencia, porque los jóvenes son especialmente sensibles a este aspecto: se pide un testimonio auténtico de fe.

      Pero en este contexto es necesario abrir ahora una reflexión sobre el proyecto pastoral del Papa Francisco respecto a los jóvenes. El Santo Padre, ya en los primeros cuatro meses de su pontificado, ha demostrado que los jóvenes son para él una prioridad importante; y en sus intervenciones es posible localizar las grandes líneas de tal proyecto.

      Ante todo se ha mostrado como un auténtico maestro al comunicarse con ellos, con estilo sencillo, concreto, incisivo, con un lenguaje que sabe estar cerca de los jóvenes. En segundo lugar ha sabido identificar una meta fundamental: abrir a los jóvenes al encuentro con Cristo, que, lleno de misericordia, nunca se cansa de perdonar.

      Un tercer aspecto se refiere a su insistencia sobre el hecho de que los jóvenes, discípulos de Cristo, deben tener un “corazón grande”, como decía el 7 de junio a los alumnos de las escuelas gestionadas por los jesuitas, añadiendo que deben «aprender a ser magnánimos», es decir, a no tener miedo a las cosas grandes para poder comprometer la vida en grandes ideales, manteniendo vivo «el deseo de realizar grandes cosas para responder a lo que Dios nos pide, y precisamente por esto realizar bien las cosas de cada día, todas las acciones cotidianas, los compromisos, los encuentros con las personas».

      Además, para el Papa Bergoglio, los jóvenes deben tener la valentía de ir a contracorriente en la cultura dominante de hoy y estar orgullosos de poder hacerlo con la ayuda del Señor. Deben saber ser, en definitiva, signo de contradicción en la sociedad cada vez más secularizada.

      Por otro lado, el proyecto pastoral del Pontífice para los jóvenes contiene una invitación apremiante a caminar, a no detenerse nunca y a no tener miedo de caer. Porque de las caídas es necesario saber levantarse y reanudar la marcha para avanzar cada vez más, sin sentirse nunca satisfecho. En consecuencia no hay que temer a las decisiones definitivas, “para toda la vida”. El Papa insiste mucho en el hecho de no ceder a la fascinación de lo provisional: sobre todo cuando se trata de las no fáciles elecciones vinculadas al discernimiento vocacional.

Cardenal Stanisław Ryłko. Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos

 

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Libertad y dignidad de la persona humana
    Martín Kriele
  • Bases fundamentales de la cultura de paz
    Egla Cornelio Landeroa
  • Viktor Frankl a la mujer y al hombre de hoy
    Wenceslao Vial
  • La filiación del pensamiento de Søren Kierkegaard
    Juan Fernando Sellés
  • El vínculo especial de cuidado: construcción de una teoría fundamentada
    Lorena Chaparro Díaz
  • La irracionalidad de lo racionalizado: Una crítica desde la materialidad de la ética
    Luis Fernando Villegas
  • El Corazón como camino
    Antonio Schlatter Navarro
  • La resurrección de Jesús en los orígenes cristianos
    José Juan Romero
  • La esperanza de los cielos nuevos y la tierra nueva en la literatura judaica inter-testamental
    Luis  Díez Merino
  • Lo objetivo y lo subjetivo de la redención cristiana Síntesis histórica y perspectiva actual
    Leonardo Cappelluti
  • Sentido cristológico de la confesión sacramental
    José Miguel Odero
  • Aprender en la Misa a tratar a Dios
    Juan José Silvestre Valor
  • La Cruz como símbolo protector
    Teresa Díaz Díaz
  • San José y la caridad: un vínculo devocional e iconográfico [1]
    Sandra de Arriba Cantero
  • En la fiesta de san José: una fidelidad que se renueva
    Guillaume Derville
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad