Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • Evangelizar para Dummies

Evangelizar para Dummies

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por arguments.es
Publicado: 27 Febrero 2017

El Papa propone tres pasos para evangelizar y ayudar a las personas que tenemos alrededor

Muchas veces se nos presenta la oportunidad de dar un consejo para ayudar a alguna persona que viene en busca de nuestro apoyo. Sin embargo, cuando viene el momento de la verdad, no sabemos cómo hacerlo. O quizá nos da vergüenza y acabamos dando un consejo típico sin ayudar tanto como nos hubiera gustado. Para esto, el Papa Francisco nos dice en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium:

Si dejamos que las dudas y temores sofoquen toda audacia, es posible que, en lugar de ser creativos, simplemente nos quedemos cómodos y no provoquemos avance alguno y, en ese caso, no seremos partícipes de procesos históricos con nuestra cooperación, sino simplemente espectadores de un estancamiento infecundo de la Iglesia.

Para vencer a estas dudas y temores, el Papa propone tres pasos para evangelizar y ayudar a las personas que tenemos alrededor. Los hemos sacado del epígrafe “Persona a persona”, de la Evagelii Gaudium (nn. 127-129).

1. Escuchar

“En esta predicación, siempre respetuosa y amable, el primer momento es un diálogo personal, donde la otra persona se expresa y comparte sus alegrías, sus esperanzas, las inquietudes por sus seres queridos y tantas cosas que llenan el corazón. Sólo después de esta conversación es posible presentarle la Palabra”.

Es importante escuchar lo que la otra persona tiene en el corazón y está compartiendo contigo. Si te está contando algo, muchas veces es una invitación para que des tu parecer sobre el tema.

2. Compartir

Al momento de dar nuestro testimonio o dar un consejo, es importante comunicarlo de manera que no parezca que estás dando un sermón. Al contrario, damos a entender con cariño que hemos entendido las inquietudes de la otra persona. Y, lo más importante, le enseñamos cómo el Evangelio −la Palabra de Dios− tiene respuestas a sus inquietudes.

Además, nos podemos explicar mediante una experiencia que hemos vivido. Por ejemplo, las anécdotas transmiten mejor los mensajes y hacen que se recuerden por más tiempo.

“Es el anuncio que se comparte con una actitud humilde y testimonial de quien siempre sabe aprender, con la conciencia de que ese mensaje es tan rico y tan profundo que siempre nos supera. A veces se expresa de manera más directa, otras veces a través de un testimonio personal, de un relato, de un gesto o de la forma que el mismo Espíritu Santo pueda suscitar en una circunstancia concreta”.

3. Rezar

“Si parece prudente y se dan las condiciones, es bueno que este encuentro fraterno y misionero termine con una breve oración que se conecte con las inquietudes que la persona ha manifestado. Así, percibirá mejor que ha sido escuchada e interpretada, que su situación queda en la presencia de Dios, y reconocerá que la Palabra de Dios realmente le habla a su propia existencia”.

Aquí, se propone algo poco convencional para mucha gente. Después de ayudar a la otra persona, se puede hacer una breve oración (si se dan las condiciones y parece prudente). Esto, aunque no se ve todos los días, es una manera tangible de apoyar al otro. Así le haces sentir que lo apoyas y que entendiste lo que le inquietaba.

Otra manera de ver este punto es rezar tú por las intenciones de esa persona y luego hacérselo saber. Puede ser mediante algo tan simple como un mensaje de whatsapp: “¡Ey! Hoy ofrecí la misa para que se resuelva (eso que le preocupa)”.

Fuente: arguments.es.

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Palabra de Dios, palabra del hombre
    Martín Gelabert Ballester
  • Libertad y dignidad de la persona humana
    Martín Kriele
  • Bases fundamentales de la cultura de paz
    Egla Cornelio Landeroa
  • Viktor Frankl a la mujer y al hombre de hoy
    Wenceslao Vial
  • La filiación del pensamiento de Søren Kierkegaard
    Juan Fernando Sellés
  • El vínculo especial de cuidado: construcción de una teoría fundamentada
    Lorena Chaparro Díaz
  • La irracionalidad de lo racionalizado: Una crítica desde la materialidad de la ética
    Luis Fernando Villegas
  • El Corazón como camino
    Antonio Schlatter Navarro
  • La resurrección de Jesús en los orígenes cristianos
    José Juan Romero
  • La esperanza de los cielos nuevos y la tierra nueva en la literatura judaica inter-testamental
    Luis  Díez Merino
  • Lo objetivo y lo subjetivo de la redención cristiana Síntesis histórica y perspectiva actual
    Leonardo Cappelluti
  • Sentido cristológico de la confesión sacramental
    José Miguel Odero
  • Aprender en la Misa a tratar a Dios
    Juan José Silvestre Valor
  • La Cruz como símbolo protector
    Teresa Díaz Díaz
  • San José y la caridad: un vínculo devocional e iconográfico [1]
    Sandra de Arriba Cantero
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad