Almudi.org
  • Inicio
  • Libros
  • Películas
    • Estrenos de CINE
    • Estrenos de DVD - Streaming
    • Series de TV
  • Recursos
    • Oración y predicación
    • La voz del Papa
    • Infantil
    • Documentos y libros
    • Opus Dei
    • Virtudes
    • Kid's Corner
  • Liturgia
    • Misal Romano
    • Liturgia Horarum
    • Otros Misales Romanos
    • Liturgia de las Horas
    • Calendario Liturgico
    • Homilías de Santa Marta
  • Noticias
  • Almudi
    • Quiénes somos
    • Enlaces
    • Voluntariado
    • Diálogos de Teología
    • Biblioteca Almudí
  • Contacto
    • Consultas
    • Colabora
    • Suscripciones
    • Contactar
  • Buscador
  • Noticias
  • Madurez

Madurez

  • Imprimir
  • PDF
Escrito por Paco Sánchez
Publicado: 27 Mayo 2019

Una pregunta que resume muy bien una percepción que me ha acompañado casi toda la existencia. Supongo que no solo a mí, y por eso lo menciono

El sábado pasado me asustó la foto de una chica que se dirigía a sus compañeros de licenciatura en Comunicación en la Universidad de Navarra. Lo que me asustó en realidad fue leer su nombre. Concretamente, sus apellidos. Porque, en mi cabeza, hacía… ¡nada! que había dado clase a sus padres. No podía creerlo. Ayer me escribió una profesora, antigua alumna también, pero más reciente. Cuenta que su primogénito empezará Periodismo este año. Dice: «¿Cómo me puedo sentir mayor y pequeña al mismo tiempo? La vida es divertida».

La pregunta resume muy bien una percepción que me ha acompañado casi toda la existencia. Supongo que no solo a mí, y por eso lo menciono. Ahora comparece de otra manera: sé que soy mayor y no me importa. Casi me gusta. Pero mi cabeza no termina de procesarlo y me sorprendo al verme en el espejo o con la aparición de algunas goteras y limitaciones. A la vez, sin llegar a considerarme inmaduro, tampoco me noto todo lo juicioso y prudente, todo lo sensato que correspondería a mi edad. Esto me inquietaba hasta que leí en alguien con autoridad que solo la gente madura se ve así. Los inmaduros, sin embargo, son incapaces de reconocerse como tales. Entonces, tiene razón la profesora y mucho de lo que puedes decir, si tienes suerte −y yo tengo muchísima−, se resume, sí, en que «la vida es divertida».

Pero eres mayor y la gente piensa que sabes las respuestas a las preguntas que les inquietan. Que puedes aligerarles la ansiedad de vivir. Y no, claro. De hecho, te sientes pequeño y sabes que no hay respuestas para todo. Entonces ya no resulta divertido. Disimulas un poco para no abatir. Intentas aconsejar menos y acompañar más.

Paco Sánchez, en lavozdegalicia.es.

  • Anterior
  • Siguiente

Colabora con Almudi

Quiero ayudar
ARTÍCULOS
  • Lo objetivo y lo subjetivo de la redención cristiana Síntesis histórica y perspectiva actual
    Leonardo Cappelluti
  • Sentido cristológico de la confesión sacramental
    José Miguel Odero
  • Aprender en la Misa a tratar a Dios
    Juan José Silvestre Valor
  • La Cruz como símbolo protector
    Teresa Díaz Díaz
  • San José y la caridad: un vínculo devocional e iconográfico [1]
    Sandra de Arriba Cantero
  • En la fiesta de san José: una fidelidad que se renueva
    Guillaume Derville
  • Experiencia científica y conocimiento humano
    Francisco Altarejos Masota
  • El duelo migratorio
    Valentín González Calvo
  • Marxismo soviético y antropología. El caso de Cuba
    Roberto Garcés Marrero
  • El crepúsculo del mundo compartido
    Rubén Amón
  • Espontaneidad y sencillez de la ideología de lo justo
    Manuel María Zorrilla Ruiz
  • La concepción de “ser humano” en Pablo Freire
    Roberto Pineda Ibarra
  • Breves reflexiones sobre Dios y su experiencia
    Antonio Jiménez Ortiz
  • Totalitarismo y libertad individual. Las contradicciones políticas de la tecnología
    Miguel Saralegui
  • El acompañamiento familiar, un reto cultural para nuestro tiempo
    Montserrat Gas Aixendri
MÁS ARTÍCULOS

Copyright © Almudí 2014
Asociación Almudí, Pza. Mariano Benlliure 5, entresuelo, 46002, Valencia. España

  • Aviso legal
  • Política de privacidad