Ernesto Juliá
Nunca faltan personas que aconsejan a la Iglesia que se dé prisa en ponerse “a la altura de los tiempos”, si quiere sobrevivirJavier Echevarría
Invita a pelear todos los días en la vida interior para ganar la "última batalla", como san Josemaría y don ÁlvaroCongregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
Carta circular sobre un signo que tiene significado teológico propioRafael María de Balbín
Una auténtica espiritualidad sabe decir que no al pesimismo estérilAlfonso Aguiló
Todos nos habremos admirado alguna vez de la gran altura de espíritu de las personas que sufren serenamentela-buhardilla-de-jeronimo.blogspot.com
La verdadera libertad depende fundamentalmente de la verdad: “conocerán la verdad y la verdad los hará libres”Gerhard Ludwig Müller
Entrevista al Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la FePilar Guembe y Carlos Goñi
La inocencia ácida del protagonista, un niño que ve más que un niño, llega al núcleo de la forma adulta de entender el mundo…| Breves reflexiones sobre Dios y su experiencia |
| Totalitarismo y libertad individual. Las contradicciones políticas de la tecnología |
| El acompañamiento familiar, un reto cultural para nuestro tiempo |
| Historia contemporánea de la Iglesia en África |
| La dimensión social de la caridad: integración de los emigrantes y refugiados |
| El prejuicio en la mentira política. Una mirada desde la injusticia epistémica |
| Una interpretación de los tres primeros capítulos del Génesis II |
| Una interpretación de los tres primeros capítulos del Génesis I |
| María en la tradición protestante La inquietud, una manera de encontrarse con la sabiduría ignorada de María |
| La libertad humana, don de un Dios que es Padre (en torno a una homilía San Josemaría Escrivá) |
| El mal moral y la persona humana |
| Cultura escolar y resistencias al cambio |
| ¿Por qué el hombre occidental se odia a sí mismo? |
| El concilio ecuménico Vaticano II: características de la recepción de un concilio singular (VaticanoII_II) |
| El concilio ecuménico Vaticano II: características de la recepción de un concilio singular (I) |